-¿Alguna novedad?
-Ninguna.- Dijo Obi apretando los dientes.- Parece que me los voy ganando poco a poco, pero siguen sin confiar en mí como para decirme nada.
Obi hablaba en voz baja, apoyado en la esquina de una callejuela. Al otro lado, Isamu escuchaba atentamente, maldiciéndose por dentro.
-Llevamos aquí tres semanas y todavía no hemos conseguido nada.- Susurró molesto.
-Eso es un indicativo de que hemos dado con algo gordo.
-¿A qué te refieres?
-Ya me han metido en algunas peleas, han visto cómo me muevo. Normalmente a estas alturas ya se estarían aprovechando de eso.
-Quizá estés perdiendo facultades.- Respondió Isamu para picarle.
Obi no pudo reprimir una media sonrisa.
-¿Me estás pidiendo que dé un espectáculo capitán?
-No.- Respondió rápidamente.- ¿Por qué siempre que me llamas así lías alguna?
-Sólo por hacer el mal.- Se encogió de hombros Obi.- Te gusta demasiado que te llamen así, no puedo permitir que lo disfrutes tanto.
-Serás...
-Cuidado.- Obi hizo callar a Isamu, mirando hacia el fondo del callejón.- Alguien viene, será mejor que me vaya.
Isamu lo agarró del brazo, impidiéndole irse. Obi lo miró, sorprendido.
-Ten cuidado. No corras riesgos innecesarios.
-Cuidado, capitán. Harás que me enamore.- Dijo como despedida desapareciendo en la oscuridad.
-Me saca de mis casillas.- Dijo molesto y preocupado. Tenía una mala sensación.
-¡Ey, Obi!- La voz de uno de los asiduos de la taberna resonó sobre el ruido de la gente.- ¡¿Dónde te habías metido?!
-¿Desde cuándo eso importa?- Preguntó Obi con una sonrisa, sentándose junto a ellos con una jarra de sake en la mano.
-Vamos, no agobies al chaval... Ya sabes que este es de los que vuelan por libre.
-Sí, y eso no me gusta. La gente así no suele casarse con nadie.
Obi no pudo evitar tensarse. Sus alarmas comenzaron a dispararse, pero actuó con tranquilidad.
-¿Y eso es malo?- Preguntó dando un largo trago al sake.- Pensaba que era una de las cosas que os gustaban de mí.
-Bueno... Siempre es útil tener al lado a alguien prescindible a quien poder utilizar.
Obi notó como si le hubieran disparado una flecha. Ese era un tema delicado para él, y su mente, por una fracción de segundó, voló hacia Shirayuki y los demás, en busca de la cálida sensación que le daban. Sin embargo, no tardó en recomponerse, sonriendo con ojos provocativos.
-Me viene bien que me usen.- Dijo echándose hacia delante en la silla.- Después de todo, es mi trabajo.
Los dos hombres se miraron, evaluando sus palabras, y lo observaron, serios.
-Ven con nosotros.- Se limitó a decir uno de ellos.
Ambos se levantaron a la vez, saliendo por la puerta trasera de la taberna. El instinto de Obi sabía que aquello era una mala idea, pero no tenía alternativa. No llegados a este punto. Con un chasquido de lengua, se puso en pie y los siguió.
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La marca- Akagami no Shirayukihime
FanfictionTras una serie de asesinatos en el norte de Clarines, Shirayuki se verá obligada a regresar de Lyrias parando su entrenamiento. Será entonces cuando los cinco emprendan un viaje para investigarlos, y lo que parecía una simple misión, se convertirá e...
