Kiki se despertó apenas el sol entró por la ventana. Tras un ligero suspiro, se levantó llevando la mano a su cuello, frotándoselo mientras movía la cabeza en todas direcciones. Había echado de menos su cama, pero para su desgracia el descanso había sido inexistente. Notaba sus hombros rígidos y cargados, y su cuerpo pesado. Los recientes acontecimientos habían hecho mella, y aunque en un principio pensó que no les estaba dando tanta importancia, estaba claro que se había equivocado.
Decidió darse un baño algo más largo de lo habitual en un intento vano de alejar esa tensión en su cuerpo, después de todo, se había levantado antes de lo usual. Tras secar su pelo, que había vuelto a crecer en los últimos días, se vistió y se lo recogió en una coleta. No era el peinado más elaborado del mundo, pero hacía su función y se sentía cómoda con él.
Una vez estuvo lista, salió de su habitación y se dirigió a la sala en la que siempre desayunaban... Estaba segura de que si ella no había dormido bien, los demás tampoco, y no se equivocaba. Nada más empujar la pesada puerta, encontró a tres personas con ojeras y mal humor que luchaban por mantener la cabeza sobre sus hombros y no golpear con la frente en la mesa.
-Buenos días.
-Buenos días Kiki.- Respondió Shirayuki con una de sus amables sonrisas en nombre de los demás, que sólo pudieron hacer un gesto con la cabeza.- ¿Has descansado?
-Normalmente diría que no, pero viéndoos a vosotros... Supongo que no ha estado tan mal.- Un gruñido general fue su única respuesta. -¿Cómo habéis pasado la noche?- Preguntó mientras se sentaba al lado de Shirayuki sabiendo ya la respuesta.
-Una pesadilla.- Respondió Mitsuhide malhumorado.- No he conseguido pegar ojo... Podría describirte a la perfección cómo es el techo de mi cuarto.
-¿Y cómo es?- Preguntó Shirayuki con curiosidad.
-Blanco.- Bufó haciendo reír a todos.- Llegó un momento que ya no era capaz de estar en la cama... Llevo tres horas paseándome por la habitación.
-Bienvenido al club...- Zen resopló apoyando su mejilla en su puño.- Ha sido una noche muy larga...
-Llevamos demasiado tiempo sin dormir en condiciones... Entre el asesino, la paliza que nos dio, no poder movernos de allí sabiendo que seguía libre, Izana, Obi...
-¿Dónde está Obi?- Preguntó Shirayuki al escuchar su nombre.
-Estará en su habitación...- Supuso Mitsuhide mirando hacia la puerta.
-No está.- Respondió Zen apretando los puños y mirando hacia abajo.
-¿Cómo que no está?- Mitsuhide se levantó de un brinco.
-Fui a verle de madrugada... No podía dormir y supuse que él tampoco, así que fui a su habitación y no estaba allí.
-Tal vez simplemente necesitaba tomar un poco el aire... Obi no lleva bien estar encerrado en una habitación...- Shirayuki trataba de mantener la calma sin darse cuenta de que había imitado a Mitsuhide, poniéndose en pie a su lado.
-Eso pensé, pero volví a acercarme antes y la habitación sigue vacía...
-Tenemos que encontrarle antes de que vuelva a hacer una tontería.- Mitsuhide se dirigió a la puerta de dos zancadas, poniendo su mano en el tirador.
-Puede que todo esto le esté afectando más de lo que pensábamos... Entre el incidente de Chros y ahora esto... Debió de ser duro para él escuchar que Izana quiere llevárselo. Y más aún si sabe que intentará sembrar la discordia entre nosotros.- Kiki se puso en pie mientras reflexionaba en voz alta, dirigiéndose junto a Zen a la puerta donde Mitsuhide aguardaba para abrir.
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La marca- Akagami no Shirayukihime
FanfictionTras una serie de asesinatos en el norte de Clarines, Shirayuki se verá obligada a regresar de Lyrias parando su entrenamiento. Será entonces cuando los cinco emprendan un viaje para investigarlos, y lo que parecía una simple misión, se convertirá e...
