-¿Dónde estará Obi?
-Seguramente en algún árbol.- Respondió Kiki con su habitual tono despreocupado.
-Supongo que tienes razón.- Sonrió Mitsuhide. Aquellos momentos con Kiki eran una parte esencial en su vida. Disfrutaba de todos y cada uno de ellos, y el hecho de que fuera una noche despejada de otoño, con su viento cálido y los olores a hierba y hojas de los árboles le hacían sentir una paz que en ocasiones añoraba.- Pronto llegará el frío.- Añadió mirando al cielo despejado.- Seguramente será cuestión de una semana... me pregunto en qué escondrijo se meterá Obi.- Kiki no pudo evitar sonreír.
-Lo averiguaremos cuando tengamos que buscarle.
-O quizá podáis simplemente preguntarme.- La voz de Obi hizo que ambos desviaran la vista a la rama del árbol bajo el cual pasaban, encontrándose con él en una postura relajada y con su habitual sonrisa.- Claro que, si lo hicierais Mitsuhide no tendría excusa para pasear con usted señorita Kiki.- Ensanchó aún más su sonrisa descolgándose hábilmente de la rama y aterrizando frente a Mitsuhide, que no pudo evitar ponerse rojo.
-No sé de qué me estás hablando.- Se puso a la defensiva desviando la mirada con una mueca de vergüenza en la cara.
-¿No?- Preguntó Obi pícaro.- Quizá podrías preguntarle a la señorita Kiki, quizá ella pueda arrojarte algo de luz sobre el asunto.- Le picó mirándole fijamente.
-¡Obi!
-¿Qué? ¿Acaso la señorita Kiki no lo sabe?
-Lo sé.- Sonrió aprovechando la ocasión para poner a Mitsuhide aún más nervioso.
-¡¿Lo sabes?!
-Por curiosidad,- Interrumpió Obi.- ¿Qué debería saber?
-¡Cállate ya!- Mitsuhide se abalanzó sobre Obi, quien lo esquivó fácilmente. Cuando estaba sereno, era un duro rival, pero en condiciones de vergüenza, era como luchar contra un niño torpe.
-¿Y bien? ¿Nos lo dirás si te lo preguntamos?- Kiki volvió a tomar las riendas en su objetivo de dar un descanso a su compañero.
-Nah, no lo creo.- Rio Obi.
-¿Entonces tendremos que buscarte en todos y cada uno de los rincones del castillo?- Preguntó Mitsuhide con cara de fastidio.
-Es una opción.- Respondió Obi llevando ambas manos detrás de su cabeza sin dejar de sonreír.
- ¿Y cuál es la segunda?
-Simplemente podríais llamarme.
-¿Y qué nos asegura que aparecerás?- Preguntó Kiki risueña y con los brazos cruzados.
-Por vosotros siempre apareceré.- Dijo mientras giraba sobre sus talones con las manos aún tras su cabeza y se encaminaba hacia el interior del castillo, dejando a Kiki y Mitsuhide confusos y felices. Obi era un personaje extraño y misterioso, pero les hacía sentir tranquilos.- ¿A qué esperáis? ¡Me muero de hambre! Y hoy le tocaba cocinar a Mitsuhide, así que si no vamos ya no me dará tiempo a cocinar algo decente.
-¡Obi!- Le gritó Mitsuhide echando a correr tras él mientras Kiki sonreía y los seguía.
Los tres entraron en el ala este charlando como de costumbre, y se dirigieron al comedor, donde tal y como esperaban, se encontraron a Zen y Shirayuki hablando animadamente.
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La marca- Akagami no Shirayukihime
FanfictionTras una serie de asesinatos en el norte de Clarines, Shirayuki se verá obligada a regresar de Lyrias parando su entrenamiento. Será entonces cuando los cinco emprendan un viaje para investigarlos, y lo que parecía una simple misión, se convertirá e...
