Vaya, no he sentido en qué momento se pasó toda esta semana, y pensar que hace unos días era 27, ja, ahora ya estamos en 14 de Febrero ¿Puedes creerlo? En 10 días será mi cumple y también el aniversario de esa fecha que tanto me duele. ¿Sabes? Espero que según pase el tiempo, inventen algo para curar las heridas internas, porque, me gustaría tener algo así, aunque creo que ese "poder" ya lo tienen algunas personas, las personas amables y bondadosas, y creo conocer a una que me ha ayudado a sobrellevar las cargas desde que era pequeña, y creo que eso es bueno, sólo espero que no se aburra nunca de mí, hablando de esa persona, hoy iré con ella a comer jajaja iremos a comer KFC y un helado, pero no te confundas, no es una cita. Y eso está más que claro ¿Que ganaría Michael Jackson al estar con una simple chica como yo, pudiendo tener a tantas chicas tan extraordinarias? He tratado de engañar a mi corazón, pero no puedo. Hoy es el cumpleaños de Gabriela, la saludaré cuando regrese. Pero creo que te hablaré sobre eso luego, ya que se me hará tarde para ir con él, me despido aquí, querido diario. Miércoles, 14 de febrero de 1986.
Terminé de escribir en mi diario, y me levanté a arreglarme, había estado en mi escritorio sentada sólo en bata. Reí al ver esto me levanté, cuando sonó mi teléfono era Michael, estaba afuera, Dios, él ya estaba ahí y yo aún en bata... ¡Espera! ¡Aún falta media hora para la hora acordada! Al parecer alguien está interesado o simplemente tiene hambre. Bajé y fuí a abrir. Creo que ambas cosas, Michael está interesado en comer jajaja. Fue un buen chiste, Ríete Amargado/a.
- Hola Michael, oye chico no es por nada pero aún falta media hora. - Le dije abriendo la puerta, él me sonrió tímido, y me vió de arriba a abajo, se sonrojó y volvió su vista a mis ojos - Ahora, por ir de adelantado te tocará esperar.
- Hola TN, ya ves, es que bueno, no se, me dije que mejor estar antes y no después , además, no me molesta esperar un poco. - Habló él con una simpática sonrisa, no pude evitar sonreír, le dí paso hacía el interior de mi casa. Él se sentó en el sofá.
Yo subí a mi habitación, y me dispuse a vestirme. Usaría un vestido negro el cual me llegaba hasta la rodilla quizá uno o dos dedos abajo, este tenía una rosa roja en el centro de la cintura, esté vestido daba forma a mi cuerpo, dejando ver una curva en forma de paréntesis invertidas, y dejando notar unos senos de un tamaño mediano, el tamaño perfecto, se podría decir, mi trasero no se notaba mucho debido a que el vestido no era muy pegado de esa parte. No sabía si ir con ese vestido o no.
Me decidí por ir con él, me puse unas medias negras y unos botines, sí ya debes haber adivinado, me encantan los botines. Cepille mi cabello y me hizo un moño, deje unos rizos a cada lado, siempre dejando parte de mi cabello cubriendo mi ojo izquierdo, fui y me puse delineado en ambos ojos, puse un poco de brillo solamente en mis labios, puse un poco de maquillaje en mis brazos. Me vi en el espejo de arriba a abajo, mi baja autoestima se metió sin ser invitada, negué con la cabeza y baje, llevaba un bolso pequeño, donde llevaba una toalla por cualquier cosa, llevaba mi teléfono y un labial transparente, prácticamente el brillito que me había puesto anteriormente, también llevaba unos guantes sin dedos color negro hasta los codos, por si el maquillaje en mis brazos se borraba.
Bajé, lo ví sentado esperando pacientemente, sonreí. Me fui despacio, estaba distraído viendo la ventana, toque su hombro él se asusto y pego un brinco en el sillón, me volteo a ver asustado, él suspiro tranquilo al verme y relajo los músculos faciales, mientras yo me reía, en verdad que se había asustado. Una vez termine de reírme me vió de arriba hacia abajo vi que abrió su boca.
- ¿Qué? ¿Michael? ¡Hey! - Se había quedado pasmado el pobre muchacho - Creo que me pase con el susto. - Murmuré para mí misma y le tome de hombros, moviéndole suavemente.
- Eh, ¿Que pasa? - Me preguntó saliendo de su pequeño trance.
- Que te quedaste allí, creí que habías dejado de funcionar - Luego de hablar, reí de mi gracia y él también.
- TN soy una persona no una cosa ¿Cómo voy a dejar de funcionar? - Me cuestiono gracioso.
- No sé, fue estúpido jaja. - Le dije y negó con la cabeza, ambos salíamos hacía el auto de Michael.
- No... No es por nada pero, te queda bien ese vestido - Me dijo mientras abría la puerta de su auto. Sólo le ví.
- ¿A sí? ¿En verdad lo crees? ¿No lo decepcione Señor Jackson? - Le dije, mientras él subía al auto. Michael iba con una camisa roja y un pantalón negro, zapatos negros y calcetines blancos, se miraba tierno y sexy ¿Cómo demonios logra esto? Bueno, sólo él sabe cómo.
- ¿Decepcionarme? ¿Bromeas? - Me dijo incrédulo. - Sabes, no es por nada ¿Verdad? Pero, bueno, desde un principio yo te ví y pensé que eras muy bonita y pues no sólo de tú físico bueno.. jaja - Ay, ya se chivio, le ví con una ceja alzada y una sonrisa - Y te conocí y me di cuente que tienes unos sentimientos muy hermosos, en verdad, y bueno, no es que diga que no eres bonita, no, no me malinterpretes, eres muy linda, sí, lo eres pero también eres muy bonita de sentimientos y bueno eso y ahg - Al final se le trabo la lengua, me había dicho eso de una forma rápida, y no se cómo entendí, él sólo se sonrojó y cubrió su cara con ambas de sus manos.
- Oye, cálmate Chocolatito, te vas a derretir si te sigues poniendo más rojito - Le dije bromeando, me vió y se volvió a sonrojar viendo hacia la ventana del auto, sonreí con ternura, luego me volvió a ver más tranquilo y le dio risa y se volvió a chivear, me reí con él, él puso su cabeza en mi hombro mientras reía.
- Ya mejor vámonos. - Me dijo, yo sonreí.
- Está bien. - Respondí terminando de reír.
El viaje fue entre risas por parte de ambos, una vez llegamos todo era tal y como pensaba, estaba repleto, le dije que me esperará allí en el auto, y yo fuí, había una fila, más o menos larga, ya que no salía del local, y empecé a esperar luego de media hora, por fin, pedí, una cubeta de pollo, con un jugo de naranja y una gaseosa Coca Cola.
Fui al auto, ví a Michael afuera, sin algo cubriendo su cara o que se yo, se acercó y tomó la cubeta de pollo, con una sonrisa, Dios Michel siempre sonríe, y eso me gusta, tiene una sonrisa hermosa.
- Estaba por ir a buscarte, porque ví que no venías. - Me dijo.
- Sí, el cajero no se apuraba y pues, iba muy lento, no había mucha gente.
Le dije asintió y fuimos a mi casa, aunque no comeríamos exactamente adentro, sino afuera, por petición de Michael, ahora si una serpiente sale, pues ni modo. Le echamos la culpa a Michael y ya.
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Protect Me Michael
FanfictionUna chica que tras vivir por muchas cosas que alteraron su paz interior y salud mental, tras tantos años de anhelo esperando cruzar el velo de la muerte, un día "cualquiera" conoce a un chico de tes oscura y grandes ojos café; ella que siempre pensó...
