Nurbanu
- Señorita nurbanu - canfeda entro a mis apocentos.
- ¿Ya está aquí? - pregunté.
- No, pero el sultana selim pidió que se alistará por qué ya llegará.
- Entiendo, canfeda ¿Sabes que pasa con Dilsha? - pregunté - se que la están castigando, pero nadie me han querido decir nada más.
- Se lo mismo, no deberías averiguar más sobre eso, si el sultán no quiere que sepas seguro es por algo.
- Solo es curiosidad - respondí con simpleza - ayúdame a alistarme - pedi - Canfeda ¿Conoces a esa tal señorita Fakria? - pregunté.
- La conozco, era una de los sirvientes fieles de la sultana Hurrem, la madre de el sultán selim, dicen que al principio intento matarla - explicó.
- ¿Intentó matarla?
- Si, pero ya te lo dije, al final fue una de las criadas más fieles de la sultana.
- ¿Moriría por ella?
- Si la sultana Hurrem siguiera viva, no dudaría que ella lo haría.
No pregunté nada más, solo asenti y comencé a alistarme para ver a la tal señorita Fakria.
(...)
- Tan hermosa como siempre - selim me agarró de los hombros para darme un beso en la frente - ¿Te sientes bien? - preguntó.
- Si, me siento perfecta - sonreí.
- Entonces vamos para recibir a la señorita Fakria - sonrió.
Asentí y nos dirigimos juntos hasta donde esperaríamos a la tal mujer Fakria, no tenía nada en contra de ella por qué no la conocía, pero no podía confiar fácilmente en alguien, no en este palacio.
- Nurbanu - la sultana Mihrimah me saludó con una sonrisa, ella ya estaba esperando fuera.
- Sultana - la saludé con una sonrisa.
- ¿Cómo te encuentras hoy? - preguntó.
- Bien sultana.
- Eso es bueno por qué haya viene Fakria - sonrió.
Dirigí mi mirada a dónde la sultana Mihrimah estaba mirando y un carruaje venía, supongo que dentro estaba esa señorita Fakria.
El carruaje se detuvo justo al frente de el bajo una mujer, parecía ser sería.
- Su Majestad - se dirigió primero a selim haciendo una reverencia - sultana Mihrimah - le sonrió.
- Fakria - Mihrimah sonrió - bienvenida de nuevo.
- Es un gusto sultana ¿Cómo ha estado su majestad - le pregunto a selim.
- He estado bien, ¿Mihrimah dijo por qué te necesitaba aquí? - preguntó selim serio.
- Lo hizo - aseguró.
- Ella es nurbanu - me cogió por la cintura y me acerco a su cuerpo.
Le sonreí por ser cortés y ella también me dió una pequeña sonrisa, no me pareció una sonrisa hipócrita o fingida así que pude relajarme solo un poco.
- Mucho gusto - dijo aún sonriendo - estaré para cuidarte mientras estés embarazada, espero que nos llevemos bien.
- Claro - fue lo único que pude decir.
- Bueno, entremos, debes estar cansada por el viaje te preparé unos apocentos - sonrió la sultana Mihrimah.
- Vamos entonces - sonrió y ambas se fueron juntas.
- Se llevan bien - murmure.
- Bueno, ella fue fiel a mamá y Mihrimah valora mucho eso - respondió selim.
- ¿Tú no? - pregunté.
- Por supuesto que sí, vayamos a comer a mis apocentos - dijo mientras cogía mi mano con una sonrisa.
Parecía que todo volvía a la normalidad, pero no era cierto por qué yo aún no podía confiar en selim y él entiende eso así que prefiere actuar como si nada de lo pasado hubiera pasado e intentar que yo vuelva a ser la misma de antes con él.
Cuando llegamos al palacio fuimos directo a los apocentos de selim y él pidió que nos trajeran comida.
- Nurbanu - me llamo cunado vio que estaba distraída.
Hice un ruido con mi garganta dándole a entender que estaba prestándole atención.
- Hay que casarnos luego de que des a luz.
Voltee a verlo de inmediato con una rapidez que estoy segura espantaría a cualquier persona.
- ¿Que? - dije sorprendida.
- Que nos casemos cuando des a luz por qué si lo hacemos ahora posiblemente sea algo muy cansado para ti.
- No es chistoso selim - dije cortante.
- No es chistoso, pero es hermoso, hay que casarnos, no estoy bromeando nurbanu.
- ¿Estás haciendo esto por qué piensas que volveremos a ser los mimos? Selim..
- No - me interrumpió - no es por eso, es por qué quiero hacerlo y por eso es que lo haremos después de tu embarazo, quiero tener todo el tiempo del embarazo para que puedas volver a confiar en mí.
Bien, eso no me lo esperaba, pero ¿Casarnos? ¿Por qué lo haría? ¿Que le hizo proponerme esto?
- ¿Por qué quieres casarte? - pregunte.
- Te amo nurbanu - dijo sonriendo - ¿No es suficiente? - preguntó.
- Si me hubieras dicho esto antes de lo que pasó con Dilsha posiblemente estaría saltando de la emoción - sonreí con pocas ganas - inténtalo, si logras recuperar mi confianza durante todo el embarazo, nos casaremos, lo prometo.
Sus ojos brillaron tanto que parecían estrellas.
- Lo haré, tú no te preocupes y solo espera a ver lo que haré para que confíes en mí - sonrió.
No pude evitar dar una pequeña risa por lo que dijo, selim podía ser muy chistoso cuando se lo proponía, supongo que será divertido ver a selim intentando que confíe en él, se lo merece en parte.
ESTÁS LEYENDO
Lo que lograste cambiar
Short StoryUn emperador dominante y una exclava indominable ¿Que pasará?
