—No puedo creer que le estés haciendo ésto a Jaiden ¿En que siglo crees que vivimos? —expresó Nina irrumpiendo en el despacho de su padre—. Creí que él te importaba.
Soltando un suspiro, Yaser levantó la mirada de su computadora y miró a su hija.
—Si te refieres al compromiso de Jaiden-
—Claro que es sobre ese estúpido compromiso —interrumpió la chica—. ¿Por qué más sería? O, no me digas que piensas obligar a Jaiden a hacer más cosas que no quiere.
—Nina, cálmate —dijo Yaser con seriedad—, no voy a permitir que entres a mí despacho y me hables tan irrespetuosamente.
—Y yo no voy a permitir que obligues a Jaiden a casarse con una persona que no ama —manifestó Nina cruzándose de brazos.
—Yo no le obligué a hacer nada. Jaiden estuvo de acuerdo —dijo Yaser—, de todas formas ¿Por qué no te alegras un poco por tu hermano?
—¿Cómo podría alegrarme por algo así? —manifestó Nina—, y para tu información, Jaiden no quería comprometerse.
—Hija, sé que es difícil entenderlo para ti, pero después de los de Helen, Jaiden no-
—Oh, no —interrumpió Nina acercándose al escritorio de su padre—, no tienes el derecho de hablar sobre eso. No después de que básicamente decidiste ignorar a Jaiden en todo el tiempo que tuvo depresión —añadió—. Así que no te engañes a ti mismo al decir que ésto lo haces por Jaiden, porque ambos sabemos que ésto lo haces por ti, por ti y por tu estúpida codicia. ¿Crees que no sé que esa estúpida boda te beneficia más a ti que a Jaiden?
—Eso no-
—Entonces yo lo haré. Yo me casare con quién quieras pero no obligaras a Jaiden a casarse.
Sin dejar que su padre diga algo, Nina salió del despacho cerrando la puerta tras suyo con fuerza.
(...)
Liam no podía quitar su mirada de la ventanilla del coche, ni siquiera estaba mirando afuera, sino más bien tenía la mirada perdida en un punto fijo de ella.
No iba a negar que ésta era una situación incómoda, y tomando en cuenta que, desde que comenzaron su relación, no hubo momentos así, claro que discutían pero ésto no era igual.
El castaño temía hacer la pregunta, pero tenía que preguntarle a Zayn.
No quería decirlo, pero la noche anterior también extraño a su novio.
Mientras Liam se debatía entre si preguntarle o que decirle a Zayn apenas se dió cuenta que ya habían llegado al estacionamiento del campus universitario y que el azabache estaba saliendo del coche.
Liam agarró su mochila y también salió del coche.
Vió de reojo como Zayn se ponía su mascarilla de tela.
Maldición.
Liam quería sostener la mano de su novio en éste momento, no, más que eso, quería besarlo.
En cuanto llegaron al aula del castaño, éste se dió media vuelta para hablar con Zayn pero el azabache ya estaba yendose por el pasillo, alejándose de Liam.
Soltando un suspiro el castaño ingreso a su aula dirigiéndose hacía el pupitre donde usualmente se sentaba.
—Li ¿Estás bien? —le preguntó Niall desde el pupitre de al lado—. Luces agotado. ¿No pudiste dormir bien?
—¿Tanto se nota? —dijo Liam pasando su mano por su rostro—. Quisiera irme a casa.
«A casa, con Zayn»
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NO ES MI SUGAR DADDY ||Ziam||
Novela JuvenilZayn es confundido con un hombre mayor a pesar de tener 24 años, mientras que Liam parece un estudiante de secundaria a pesar de ser un universitario. ¡Una historia de amor entre dos polos opuestos! -¡Zayn no es mi sugar daddy!
