✴ Capítulo 49✴

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Lento. Así podría denominar el proceso que le llevó el comer la comida, las piezas de pizza se estaban acabando con una lentitud envolvente. Joel sostenía su mirada en el colchón como si fuese algo que merecía la mayor atención posible, o simplemente podría ser que estuviese enredado entre tantos pensamientos abrumadores que no dejaban de halar su conciencia.

Erick comía con parsimonia y gusto, contrario a Joel que lo hacía con la lentitud que su inapetencia le había impuesto. Se sentía mejor que hace un rato, no obstante, las ganas de comer se habían ido en cuanto su madre les indicó que fueran a buscar la que sería su cena.

Una de las manos del menor acariciaba aquellos rulos desordenados del otro, puesto que éste tenía su cabeza apoyada en su hombro. La posición era cómoda, solo estando tranquilos disfrutando a medias la cena, sin hablar.

No había mucho que Erick pudiese resaltar del encuentro con su madre, había sido algo insípido. Jamás en su vida había sentido tantas ganas de cortar una conversación con ella, pero le había parecido tan cínica que fue incapaz de no sentirlo. Le resultaba impresionante, de igual manera, que pudiese tener ahora una percepción diferente de la mujer. Era como si aquella imagen gracial, dulce e íntima se hubiese transformado, tomando una forma inconsistente, oscura.

Quizás estaba viendo su verdadero lado, o uno que solo mostraba cuando quería obtener algo que quería y no podía lograr con simples palabras dulces. Aunque si lo piensa bien, ¿Qué era lo que buscaba ella tratando de una forma tan despectiva a Joel?

Erick nunca pudo detectar el ambiente frío, hostil que se tornaba alrededor de ellos cuando la mujer los observaba ser "más afectuosos" entre ellos, por lo menos más de lo normal. No lograba captar en ningún momento, ni hasta el día de hoy lo hizo, la mirada que detonaba gelidez cuando eso pasaba, como si quisiese separarlos pero aún así no haciendo movimiento alguno para hacerlo. Él no fue consciente de ello, pero Joel sí lo fue.

Era por eso que comenzó a actuar más reacio, por así decirlo, a la presencia de su madre. Le incomodaba su forma de actuar y aquello fue empeorando con el tiempo. Las palabras mordaces pero camufladas en un tono gentil fueron las que iba recibiendo de a poco. Sin embargo, ella era astuta, sabía cuando actuar y por lo mismo lo hacía siempre que Joel se encontrase solo. Cuando Erick no rondara por ningún sitio.

El menor, masticando su comida con parsimonia, seguía acariciando los desordenados rulos del otro con pereza, sin embargo estaba tratando de entregarle un poco de cariño para que el chico no se sintiera solo. Había decidido, estaba claro, que lo cuidaría de lo más mínimo que pudiese hacerle daño, no se arrepentía de aquello.

Lo que tendría que hacer ahora, sería cuidarlo de su madre. No había duda en que lo haría, si fuese necesario siempre poniéndose una máscara cuando hablará con ella para que no descubriera lo que en verdad estaba pasando. Estaba absolutamente dispuesto a actuar con falsedad e incluso ironía, no se vería tenso ni sus palabras serían toscas e hirientes, sino que suavizaría su comportamiento y actuaría como siempre lo hizo con ella, por más que quisiese gritarle en la cara la decepción que sentía hacia su persona por ser tan calculadora, por haber lastimado tan desalmadamente a una persona tan preciosa en alma.

—¿Está rico?—. Pregunta, su voz aterciopelada escuchándose baja, solo para que el mayor la escuchara. Éste asiente, más no dice palabra alguna para reafirmar su opinión. —Esto no es muy saludable pero debes comer todo para tener energías.

Sus ojos no podían despegarse de la imagen a su lado, era notoria la manera en la que intentaba comer aunque no tuviera ganas de ello. Soltó una pequeña sonrisa, solo para darle una última caricia al cabello de Joel y apartar su brazo para que pudiera cenar más tranquilo. Él ya había terminado, por lo que simplemente se estiró un poco en la cama, soltando un leve bostezo.

Incorrecto. | Joerick |Donde viven las historias. Descúbrelo ahora