Y puede que haya pasado al rededor de una hora y media cuando escuchó como la puerta era abierta lentamente, por lo que enfocó entonces su vista en aquel lugar. Sintió algo quebrarse en su pecho cuando pudo notar la imagen del de ojos verdes entrando a la habitación, al mismo tiempo que sintió como una sensación calentita aparecía.
Quizás era hasta extraña la manera en la que con sólo ver a Erick sus problemas quedaban en segundo plano. Al verlo entrar, las emociones que sentía antes habían desaparecido para darle espacio a sentimientos que lo llenaban de calidez por dentro.
En sus ojos apareciendo un brillo de añoranza al por fin verlo de nuevo. Aquella sonrisa suave y hermosa en su rostro parecía haber aumentado e hizo que sus verdosos ojos se achicaran sólo un poco por la presión de sus pómulos. Lo único que había reaccionado en el de rulos eran sus ojos, tan brillosos desde el momento en el que vio como el menor entraba. En tanto, su cuerpo estuvo recostado en la cama, no se levantó sino hasta un par de segundos admirando como el cuerpo ajeno entraba y cerraba la puerta.
Se levantó de la cama al mismo tiempo que el contrario cerraba la puerta, para después caminar los metros que le quedaban para estrechar en un abrazo al menor. Dejó descansar su cabeza en el espacio del cuello del chico escuchando como este reía con ternura.
—Te extrañé mucho, Er.— Mencionó acercando aún más al chico, si eso fuera posible. Había sido una tarde bastante agitada, por decirlo de alguna manera. —Me hiciste mucha falta.
—Oww, también te extrañé, bebé.— Aquel apodo, siento pronunciado en un tono tierno por el menor hizo explotar el corazón del mayor. Tenía ganas de llorar nuevamente.
Sus ojos sin dejar de brillar en ningún momento, admiraba al otro como si fuese que dos perlitas relucientes se hubiesen incrustado en ellos. Era tan lindo para el otro ver aquello y sentir el cariño que éstos transmitían. Con una emoción casi inexplicable continuaron observándose, Joel admirando todavía lo hermosa que era la sonrisa contraria.
—Me gusta que me digas así.— Respondió en tono bajo, escuchando la risita que el otro soltó. Sintió entonces las manos de Erick acariciando sus rulos y eso fue lo que necesitó para cerrar los ojos y sentir como un suspiro de calma abandonaba su pecho. —Dilo más seguido, es bonito.
Las manos del más pequeño bajaron hasta acunar sus mejillas con cariño. Manteniendo sus ojos cerrados, Joel sintió como unos suaves labios chocaban contra los suyos en un toque precioso. Había extrañado tanto sentirlos que dejó salir un suspiro, apoyando luego su frente en la contraria.
Y quizás fue ese sentimiento de añoranza al tenerlo lejos y plenitud al tenerlo cerca nuevamente lo que hizo que se diera cuenta de que en verdad sentía mucho más amor por el menor de lo que creía.
—¿Te imaginas una semana sin vernos? Sería una total tortura.— Sabía que estaba sonriendo, el tono entusiasmado y suave con el que le hablaba sólo pudo provocar que una sentimiento calentito y lleno ternura permaneciera en su pecho.
Sus sentimientos cada vez se volvían más intensos. Era un tanto difícil ciertamente manejar todo aquello, el sentir un torbellino repleto de distintas emociones apareciendo y dando un paseo extenso por su cuerpo le resultaba complicado. Sin embargo, se sentía demasiado bien sabiendo que lo que sentía era completamente sincero.
Si le pedirían algún día expresar lo que sentía mediante palabras o por escrito, era consciente de que no podría describirlo ni aunque pusiera todo su esfuerzo en ello. Era demasiado. Pero sabía que, aunque quizás fuera corto, diría que era sincero y real. Y eso era lo único que necesitaba decir para expresar sus sentimientos de una manera sencilla y con absoluta verdad.
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Incorrecto. | Joerick |
FanfictionNo, los hermanos no se deben amar como yo te amo. •[ Aviso sumamente importante: los primeros capítulos contienen varias -y algunas graves- faltas de ortografía, además de, alrededor de, los primeros quince o veinte tener bastante diálogo, sin mucha...
