Capítulo 01 : Evaluación médica

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     Fue fácil ignorar a la Trabajadora Social, también fue fácil actuar como si nada pudiera hacerla reaccionar. Aunque los médicos lo llaman estado de shock.

Estrella no tiene ganas de reaccionar a nada, es difícil sacar a flote las emociones aunque todavía las siente y eso, ella sabe, se debe a lo roto que está su paisaje mental. También lo preocupada que está por Suki, sus familiares y sus queridos amigos peludos hace que sea difícil concentrarse en sí misma.

Perdió la noción del tiempo, apenas sabe cuándo es de día o cuándo es de noche. Apenas sueña, siente que no duerme. Está muy cansada y al mismo tiempo tan viva, energética. Estrella no entiende qué le sucede a su cuerpo.

Pasa todo el día y la noche encerrada en una habitación de hospital blanca, con las cortinas cubriendo las ventanas y otras cortinas más rodeando la cama como una especie de privacidad en ese lugar habitado únicamente por ella. Todo en la habitación es blanco, lo único que tiene color es Estrella y eso es triste.

« Hay tanto silencio... » —pensó. Un intento de suspiro salió de sus labios agrietados. — « Suki debe estar durmiendo, quiero hablar con él... »

     Con cuidado Estrella comenzó a levantarse. Fue decidida, luchó contra los calambres en la espalda y los músculos rígidos de los brazos. Hubo una leve vacilación al no soportar el peso, así que utilizó los codos para mayor equilibrio y al poco tiempo consiguió sentarse a pesar de todo el dolor físico por estar tanto tiempo en la misma posición.

Extendió el brazo a la cortina más cercana, anhelando salir de ahí, pero al estar a punto de tirar de la tela la puerta se abrió. Fue rápida y cuidadosa al volver acostarse, incluso si dolió peor por moverse de forma rápida e irresponsable. No hizo ruido para alertar al doctor o la enfermera que la visita, lo que facilitó seguir fingiendo estar en shock.

Como predijo la cortina de la cama se abrió, revelando el rostro de una nueva doctora.

— Buenos días Estrella, soy la Doctora Lucia. Apartir de hoy seré yo quien lleve tu expediente médico. —Estrella no dijo nada, ni siquiera la miró. Aunque por dentro admite que le gusta su voz. — Para mañana en la tarde serás dada de alta, los resultados en tus laboratorios son satisfactorios. Gozas de buena salud física, por suerte no sufriste deshidratación grave ni bajaste de peso esos días de inanición. Eres afortunada.

     Estrella no sabe si es correcto que los doctores hablen de esa forma con los pacientes, mucho menos con uno que lleva secuestrado quien sabe cuántos días.

« Quiero ir a casa » —pensó Estrella.

—... Pero debido a tu condición de huérfana irás a una casa hogar. —esa simple oración despertó el pánico que Estrella luchó por contener. — Aún eres menor de edad pero no lo suficiente menor para ir a un orfanato, espero que lo entiendas. Es mejor para ti. Un nuevo ambiente te ayudara a sanar las heridas del pasado, decir adiós a los que dieron la vida por ti. Como tu madre y tu perro. —Estrella comenzó a respirar agitadamente sin que la doctora lo note. — Pobre de el, leal hasta la muerte. Luchó por ti, de verdad te quería. La autopsia de tu secuestrador reveló que perdió la movilidad de una pierna debido al fuerte mordisco del perro cerca de los tendones y también perdió varios dedos en ambas manos, esto último lo comprobaron después de realizar una autopsia al perro. Si no lo hubieran hecho no habrían dado con la identidad del secuestrador, de verdad eres afortunada.

Crush Dimensional || BNHAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora