Xander Knox
—No entiendo como darle el biberón, le he puesto un poco de...
—¡No me jodas Axel! ¡no le des droga al niño!
—Nooo, tsk, ¿de qué hablas? Yo me iba a mamar el biberón, a él que le atienda su niñera.
—¡Axel!
—No te esponjes hermanito.
—Joder, joder, joder —camino de lado a lado sujetando el móvil en mi oreja —. No vayas a darle de las cochinadas que te metes, se inteligente, no seas idiota.
—Epaaa, todos en esta casa somos idiotas ¿lo iste Xerxes?
—¡Ti!
—Esooo, fiesta con mi sobrino, wu, wu —canturrea dejándome oír los grititos de Xerxes entre la música alborotada de rap que ha puesto.
—Vas a dañarle el cerebro —mascullo chocando la palma de mi mano contra mi frente —. ¿Acaso no puedes hacer un biberón normal?
—Que se lo de la niñera.
—¡La drogaste, Axel!
—Ups, bueno, papi viene en camino, está en la...
—¡AXEL JODER! —grita papá riñéndole —. ¡¿CÓMO DEJAS AL NIÑO EN ESTAS CONDICIONES?!
—¿Qué condiciones hay Xander? —me pregunta y quiero tomar un puto avión para ir a quitarles a mi hijo.
Intento escuchar más, pero la música se alza, hasta mi padre se pone a bailar, escucho sus saltos y la caída del móvil. Las risitas de Xerxes extendiéndose al igual que las tonterías que dice Axel.
Me quito el móvil de la oreja activando las cámaras en mi móvil, observo con atención el desastre que están haciendo en la cocina. Papá está saltando con Xerxes y Axel, los tres tomados de la mano dando vueltas, cantando esa música que no alcanzo a entender y la niñera totalmente drogada tirada en uno de los sofás.
Voy a matar a mi familia en cuanto la vea.
Tomo un poco de aire colgando la llamada, volteo a ver a Jax parado detrás de mi sosteniendo un vaso con whisky y más de tres hielos. Lo mueve mirándome con atención.
—Axel sigue siendo inmaduro —masculla acercándose.
—Por desgracia, llevamos el mismo apellido y compartimos el sentimentalismo —alzo los hombros volteando a encararlo.
Axel es mi hermano, no es de sangre, es de adopción, no es una carga tampoco, es una vida que aprecio por muy imbécil que sea. Porque bueno, en general todos tenemos errores, Axel es uno de los muchos que erran en grandes magnitudes, así está bien, sigue siendo un buen tío. Se preocupa por Xerxes, lo mantiene en secreto y adora a nuestro padre.
Papá lo encontró cuando el pesado tenía unos dos meses de nacido, sus padres no podían mantenerlo así que papá proveo por todo lo que le hiciera falta mientras ellos lo criaban.
En ese entonces mis padres ya me tenían a mí y mamá estaba embarazada con mi hermana, fue una sorpresa que se enterara que "tenía un hijo". Tuvimos que mudarnos porque discutieron y al poco tiempo las cosas se arreglaron, mamá lo comprendió y por mucho que queríamos que Axel viviera con nosotros, servicios sociales nunca lo permitía.
Así fue hasta que, a los dieciocho, Axel se mudó con nosotros, pero tiene diecinueve, solo un año de convivir con él y siento que fueran ciento cincuenta. Joder, ese niñato tiene un culo de líos que la familia debe velar.
Me concentro en Jax, ha sido por el que he terminado accediendo a quedarme aquí tras el secuestro de los idiotas de mis amigos. Los cuatro se han ido a la sala de recepciones donde darna una gran fiesta guiados hacia la playa, las chicas también irán, pero yo he hecho un mínimo espacio para hablar con mi primo que aparece cada que hay un problema. Un puto problema que casi nunca evita porque es una tortuga.
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Odio ficticio
Romance"El odio es un sentimiento difícil de controlar. Inicia algo. Acaba algo. Pero como tal, antes de odiar e incluso después, existe: la ficción". Amar a alguien ficticiamente suena tentador, en especial si la historia ya ha comenzado. Durante un juici...
