Xander Knox
¡Que arda troya!
Y que arda el hijo de puta de Sebastian, que por nada no le he enviado los documentos declarándole la guerra por los derechos de autor de MI proyecto, porque ese proyecto es mío, su novia es mía, esa puta vida de rico que lleva, es mía. Él me ha quitado todo al igual que el imbécil de Elliot. Pero no más. No voy a volver a dar la espalda.
No planeo aceptar otro trato, ni otra mentira ni alguna otra mierda que se les pase por la cabeza a esos engendros que de seguro no se van al cielo, ni cara de ir tienen. Es probable que se vuelvan almas en pena antes que sean perdonados.
La maldad que poseen no debería ser perdonada ni en mil años. Ocasionan tragedia tras tragedia, siempre poniendo cualquier cosa por encima de los demás creando conflictos como si la vida dependiera del hilo que ellos tejen cuando esta ciudad funciona por el hilo que sostiene mi padre.
Suena arrogante y es que lo es, nadie tiene derecho a decirme nada, mucho menos a imponerme las cosas. Ahora que Hugh ha vuelto, vamos a hacer hasta lo imposible por recuperar lo que se nos fue arrebato hace dos años.
Estoy harto de ser el idiota que sigue las patéticas reglas por temor, si tengo que matar, voy a matar y si tengo que hacer veinte mil reglas nuevas, las hare. Pero Elliot Hearst se va a meter el dedo en el culo y Sebastian Koch va a desaparecer de mi vida porque primero muerto antes de que haga a Rev su esposa.
Ni hablar de ella, es otra tonta que sigue sucumbiendo a los pedidos de su papi, como si eso no fuera suficiente, accede a los pedidos del patético novio con problemas de hombría. Tan fácil que es venir a partirme la cara de lo que tanto alega, que prefiere enviar hombres armados, como si no supiera que puedo matar a veinte de sus hombres en cinco minutos.
Tenso la mandíbula preparando la próxima arma, la devuelvo al maletín y Mackayla procede a retirarlo llevándolo al sótano. Unne se me queda viendo con cierta molestia, le entrego el manojo de llaves mientras Bella ayuda a Asher con Ash que sigue reposando en cama.
Striker me pasa la siguiente caja de repuestos que voy poniéndole a los rifles, ametralladoras, fusiles y más armas que siguen saliendo de las maletas que ha enviado Hugh para la compañía donde se lleva a cabo la remodelación de Caballo De Troya.
El rubio suspira al ver que Asher toca a la puerta, intercambian el lugar al igual que Bella y Mackayla y continuamos con las armas hasta terminarlas de empacar en las nuevas maletas con rumbo a Ciudad Eléctrica en una avioneta que esta apartada a metros de la casa donde no se puede ver ni uno ni lo otro.
—Listo —aplaude Asher abriéndole la puerta a Draven —. ¿Detalles?
—Unne le está poniendo llave a las cajas, ella, Issac y yo iremos a confirmar que todas sean enviadas —contesta Draven mirándome.
—Vale pues, ¿algo más? —rodeo el escritorio sentándome en la silla.
—Los Koch no han respondido —se mofa Bella viéndome con complicidad —. Se sienten acorralados con el mensaje que has enviado y saben que están tomando propiedad y derechos de autor.
—Ninguno conoce la locación del proyecto —añade Draven.
—Gracias chicos —asiento con el amago de una sonrisa pesada —. Luego de esto no queda más que esperar respuestas de Hugh y de los Koch.
Los tres asienten retirándose de la oficina, me quedo sentado presionando entre mis dedos la goma de borrar. La paso de un dedo a otro observando a la puerta que se mantiene cerrada e intento no pensar en todo el desastre de estos últimos días.
Parece un viaje que nunca a terminar, cada día siento que me alejo más de Xerxes y ello no me permite dormir porque con su madre es igual. Rev se mantiene encerrada en su habitación, solo nos vemos a la hora de comer, cuando me digno a salir o tengo tiempo de hacerlo.
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Odio ficticio
Romance"El odio es un sentimiento difícil de controlar. Inicia algo. Acaba algo. Pero como tal, antes de odiar e incluso después, existe: la ficción". Amar a alguien ficticiamente suena tentador, en especial si la historia ya ha comenzado. Durante un juici...
