CAPÍTULO 15: Persuadir

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Rev Hearst

—Mi boda es en dos días, no podemos irnos.

—Huye de la boda.

—Bella, ¿estás loca? —reacciono volteando a verla.

Ash alza las cejas soltando una exhalación, sus ojos puestos en el emparedado que se pidió hace más de cinco horas, yaciendo en la mesa con una mosca rondando. Bella a su lado ríe despreocupada mientras Mackayla se lleva una bolsa de hielo a la frente para bajarle al moretón que se hizo anoche estando ebria.

—Siempre está loca —masculla Ash, su respiración acelerándose cuando Bella le entrega el emparedado —. Lo puedo comer luego ¿sabes? No tengo hambre ahora.

—Al menos puedes intentarlo, es integral —sonríe la ojiazul ofreciéndole.

Unne deja de maquillarme para que ambas nos volteemos a ver a Ash que empuja la mano de Bella negando querer comerse el pan. Mackayla suspira apoyando su rostro entre sus manos abandonando la bolsa de hielo sobre la mesa.

—Muy bien —suspira Unne yendo a tomar el emparedado —. Vamos a comerlo todas, así subimos juntas y bajamos juntas ¿Qué dices?

—Vale —acepta.

Parte el emparedado en cinco partes iguales y nos entrega a cada una un pedazo. Unne se lo lleva a la boca primero, saborea mostrándole a Ash que no hay nada de malo y aprovecha en volver a practicar el maquillaje que me hará el día de la boda.

Las otras dos también se lo comen, Mackayla se chupa los dedos sacándonos unas risas y yo aprovecho en saborear después de estar tanto tiempo con los labios sellados por la infinidad de pruebas de labiales.

Vemos a Ash una vez más, asiente decidida y le da un mordisco a su pedazo. Se lo come tranquilamente, lo termina y Mackayla le entrega un vaso de jugo que acompaña al desayuno de nuestra amiga.

Está empeorando y no hay modos de detenerlo, hacemos lo que podemos, pero nada es suficiente. Incluso Asher ha empezado a asistir charlas sobre TCA para poder ayudarla, Striker le envía vitaminas y alimentos con el nombre de mi hermana escrito y los chicos tratan de ayudar hasta donde pueden, excepto por Xander. Supongo que ayuda, pero no he sabido nada de él desde que estuvimos juntos en nuestra casa.

Ninguna dice nada cuando Ash termina el vaso de jugo, sostiene otro emparedado y empieza a comérselo sola. Nos hacemos las distraídas recriminando el color de sombras en mis ojos mientras Mackayla continúa ejerciendo presión en su golpe.

—Tengo una duda —menciona levantándose del reposabrazos del sofá —. ¿Alguna vez han asistido a una boda donde la novia huye?

—No —replicamos al unísono.

—¡Bravo! —exclama Bella dando un brinco —. Es la oportunidad perfecta, lo viviríamos juntas y que mejor que la novia sea nuestra mejor amiga.

—No lo piensen tanto —levanto el dedo dejando que Unne me maquille el pómulo.

—¿Por qué no? —Bella hace un puchero abrazando el brazo de Mackayla.

—Si, Rev, no tiene nada de malo huir de tus problemas como si fueras un auto en persecución.

—¿Alguna vez dejaras de comparar todo con videojuegos? —cuestiona Unne riéndose.

—La vida se compara con todo —masculla Ash con la boca llena de galletas —, no hay porque evitarlo. Todo se conecta.

Me quedo callada, la idea no me espanta del todo, pero imaginarme haciéndolo es un verdadero algarabío que no podría controlar, un despegue que debo ejercer porque no depende solo de mí, sino de muchas otras personas. Es mi boda, sí, pero al mismo tiempo me siento tan indiferente con ella.

Odio ficticioHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora