Bueno, antes de comenzar el capítulo toca decir algunas cosas.
Hoy es domingo de nuevo episodio de HOTD. Para los que no lo hayáis visto aún, mis respetos. Yo no pude aguantar la tentación.
Tras ver el capítulo 10, estuve frustrada y decepcionada. Enfadada con la manera en que se habían llevado las cosas y con como se habían arruinado muchos personajes en cuestión de minutos. Al verlo con perspectiva he conseguido justificar algunas cosas, pero sigo sin estar contenta con el trabajo de los guionistas en este final de temporada.
Muchos me habéis preguntado si pienso dejar el fic por eso. La respuesta es NO. Precisamente hice un fanfic para enmendar los errores que cometieron los guionistas con la serie en muchos puntos. Esta es mi salida a las cosas que no me gustan de una serie que me encanta.
Así que, por lo menos, pueden estar tranquilos: en mi novela seguirá habiendo un safe space para quien lo necesite, y seguirá a los Daemon y Rhaenyra que conocimos hasta el capítulo 8, no a los del desastre del capítulo 10.
Dicho esto, disfruten, que este capítulo es largo y dentro de nada toca una de las escenas más bonitas de Daemyra.
Daemon observaba a Rhaenyra distraídamente mientras ella le hacía caricias en el pelo. Estaban los dos tumbados sobre la arena, la princesa encima de su hombro, su respiración algo más regular ahora que el momento ha acabado y ha dejado paso a la calma.
Ninguno de los dos se atrevía a hacer o decir nada que rompiera el momento.
Daemon se sentía feliz de una manera totalmente extraña para él. No acostumbraba a sentir emociones fuertes que no fueran odio o enfado, pero ahora sentía una felicidad que no recordaba haber sentido nunca. Y su feliz no hacía más que expandirse cuando miraba el pecho cubierto de Rhaenyra subir y bajar.
Rhaenyra confiaba en él. Incluso después de todo, confiaba en él. Lo había demostrado hacia unos minutos, mientras se dejaban cegar por el placer, y lo seguía demostrando ahora, quedándose junto a él, prolongando el momento.
La princesa, por su parte, se sentía extasiada. De todos los romances secretos que había tenido, este era el mejor sin lugar a duda. Es como si toda su vida se hubiera estado preparando para este momento, para esta persona. Daemon. Todos los demás que habían pasado por su vida y por su cama no importaban, no realmente. Todos ellos solo la habían ayudado a llegar aquí, hasta él.
Con todo el pesar de su alma, Rhaenyra giró la cabeza, incorporándose un poco para mirar a Daemon a los ojos. Sus bocas quedaban a centímetros de distancia, y Rhaenyra se preguntó si sería muy imprudente cortar la distancia de nuevo y depositar un beso en los labios del príncipe.
—Daemon, deberíamos volver —sugirió—. Mandé a mis hijos a dormir, tengo que comprobar que están bien.
Daemon gruñó en respuesta. Un sonido que en él sonaba gutural.
—¿Debes ir? —preguntó, en un tono de queja—. Los niños son capaces de dormir solos, pueden prestarme a su madre un poco más.
Rhaenyra sonrió.
—Luke sufre cuando yo no estoy cerca —le explico, extendiendo su mano para acariciarla la mejilla—. Necesito saber que está bien.
Daemon bufó, pero hizo acto de incorporarse y buscar su camisa, que había sido tirada en algún lugar de la cabaña.
Ambos comenzaron a vestirse, cada uno por su cuenta y sin comentar nada acerca de lo que acababa de ocurrir.
¿Lo que había ocurrido cambiaba algo entre ellos? Se preguntó Rhaenyra. ¿O simplemente vamos a hacer como que nunca ha pasado?
ESTÁS LEYENDO
FIRE ON FIRE (Daemon & Rhaenyra)
FanfictionDiez años han pasado desde la última vez que Daemon y Rhaenyra coincidieron. Ambos han rehecho sus vidas lo mejor que han podido, pero cuando se vuelven a ver se dan cuenta que hay fuegos que nunca dejaron de arder. A lo mejor es verdad lo que algun...
