Esperaron muy pacientemente este capítulo y les agradezco por eso <3
Espero estar a la altura, estos meses van a ser un poco locura por los finales de la uni (en enero) y las vacaciones de navidad, pero espero estar presente.
Si votan y comentan mucho se los agradezco, me motivan a continuar escribiendo :)
La habitación era más bien diminuta. Solo tenía espacio para una cama doble en medio de la habitación y un pequeño armario de madera en la esquina. Rhaenyra observaba toda la habitación con ojos más bien curiosos, intentando no mostrar en su expresión lo horrorizada que se sentía.
Aún así, Daemon la conocía demasiado bien.
—La princesa a lo mejor está acostumbrada a lugares más finos —se burló Daemon, observando como su esposa miraba todo el lugar con ojos inquietos y queriendo burlarse de ella un poco.
Sabía que si él le hacía alguna broma, ella respondería de manera mordaz y ambos entrarían en una especie de bucle en la que discutían sin discutir, y acababan los dos desnudos, el cual era su objetivo para la noche.
—Para dormir está bien —dijo Rhaenyra, sin poder mentir acerca de lo poco acostumbrada que estaba a sitios así. Sabía que era inútil mentirle a Daemon, que se daría cuenta de la mentira antes siquiera de que esta se deslizara por su lengua.
—¿Dormir? —repitió Daemon, mirando a su esposa con las cejas enarcadas.
La delicia del reino supo a lo que él se refería incluso antes de que él hiciera amago de acercarse. Ella negó entre risas cuando Daemon recortó la distancia que había entre ellos y pegó sus labios a los de ella.
—Amor mío, deberíamos descansar —sugirió ella, pensando en las millones de cosas que tendrían que hacer al día siguiente y los días posteriores a eso.
Iban a ser días difíciles, llenos de estrés y diplomacia. Rhaenyra conocía de sobra que a Daemon no se le daban precisamente bien la diplomacia, y que explotaba en situaciones de estrés, así que suponía está era su manera de desestresarse, pero debía ponerle un alto.
—Daemon —volvió a llamarle ella, viendo que el príncipe no le hacía caso y que en su lugar bajaba sus manos hasta sus pechos, ya hinchados y sensibles por el embarazo.
Daemon no se lo había confesado aún, y definitivamente pensaba hacerlo esa noche si conseguía que ella dejara de darle tantas vueltas a las cosas, pero desde que sus pechos habían comenzado a crecer por el embarazo él se había encontrado irremediablemente atraído a darlas más atención.
Cuando el niño que crecía en el vientre de su esposa viniera a quitarle lo que es suyo, él quería poder tener el recuerdo bien fresco en su mente para no desear matar a su propio hijo.
—Nos quedan como mucho dos lunas —se quejó él, refiriéndose al tiempo que quedaba para que su embarazo fuera ya demasiado notable y tuvieran que dejar sus prácticas matrimoniales por el bien del embarazo—. ¿Acaso no quieres aprovechar el tiempo?
Dicho así, Rhaenyra prefería pasar la noche con su marido y estar agotada al día siguiente que no pasar la noche con su marido en lo absoluto.
Y Daemon lo notó en su cara, porque sonrió y volvió a besarla con pasión. Esta vez Rhaenyra no puso ninguna queja, en su lugar puso sus brazos sobre los hombros de él y le devolvió el beso con ferocidad.
El príncipe se deshizo de las capas que llevaba la princesa más bien rápido, dejándola solo con el conjunto de terciopelo que llevaba como ropa interior y que era completamente transparente.
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FIRE ON FIRE (Daemon & Rhaenyra)
FanfictionDiez años han pasado desde la última vez que Daemon y Rhaenyra coincidieron. Ambos han rehecho sus vidas lo mejor que han podido, pero cuando se vuelven a ver se dan cuenta que hay fuegos que nunca dejaron de arder. A lo mejor es verdad lo que algun...
