✖ Jungkook y Jimin son mejores amigos, hasta que una noche guíados por el alcohol deciden cruzar la línea, provocando una sorpresa en la pancita de Jimin.
• Pareja principal: Kookmin
• Contenido: ChicoxChico / M-PREG /+18
• Estado: Finalizado (Re...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
l sol saludaba por la ventana a los dos cuerpos que se encontraban entrelazados, mientras continuaban perdidos en el ensueño, sin notar que ya había amanecido.
El fin de semana había transcurrido rápidamente, haciendo que no lo notarán porque solo podían concentrarse en lo bien que sentía estar juntos.
Jungkook comenzó a despertar gracias a la luz y fue abriendo lentamente los ojos, acostumbrándose a esta y observando como sus ojos captadas como primera imagen del día a Jimin, acostado sobre su pecho.
Una sonrisa se plasmó en su rostro y antes de poder inclinarse para despertarlo recordó algo importante.
Hoy era su primer día de trabajo
Ya era lunes y el reloj marcaba la siete de la mañana, anunciando que en una hora tenía que estar presente en la sala de recepción de aquel Hotel que no se encontraba muy cerca de su ubicación actual.
Salió disparado de la cama y alistó el uniforme que le habían otorgado, el cual consistía en: Un pantalón negro de vestir, una camisa blanca con el logo del hotel bordado en el bolsillo y un chaleco con tres botones, que hacía conjunto con el pantalón. No le gustó al principio, pero cuando se lo probó, pudo notar como su cuerpo—el cual estaba mucho más ejercitado—se notaba bastante bien en el, sus músculos se marcaban debajo de la camisa y lo hacía ver elegante.
—Kookie ¿Pasó algo? —preguntó Jimin frótandosé su ojito intentando despertar
—Tengo que trabajar—respondió tomando una toalla
—¿Trabajar? —inquirió confundido—¿Conseguiste el empleo? —preguntó emocionado
—Si, iba a decirte, pero... Lo olvidé—respondió honestamente
Jimin sonrió enternecido y le hizo señas para que se apresurara y fuera a bañarse. Él a pesar de sentirse un poco cansado y de sueño decidió dirigirse a la cocina para poder prepararle un rápido desayuno. No quería que el pelinegro fuera sin comer en su primer día.
Después de quince minutos, Jungkook estaba perfectamente vestido y Jimin no pudo evitar morderse el labio por lo atractivo que se veía. Sus ojos viajaron por la anatomía del pelinegro y se deleitó por sus músculos marcados y que sobresalían a través de la tela.
Jimin se apresuró en darle su desayuno y el contrario agradeció para terminarlo rápidamente debido a la hora. Acomodó su corbata, pero al ver que no cedía el más bajo fue a su ayuda.
—Buena suerte—dijo haciéndole otro nudo—Cuando regreses prometo darte una sorpresa—sonrió de manera coqueta
—¿Qué tipo de sorpresa? —preguntó curioso
—Si te lo digo ya no lo será—respondió sonriendo
Jimin rodeó su cuello con ambos brazos y le dió un beso en forma de despedida. Jungkook sonrió sin ganas de apartarse, pero terminó haciéndolo cuando el contrario le dijo la hora.