Metzli
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-Mucho gusto cariño. Soy Lucía-
La madre de Alexander era una mujer alta y delgada, sus duras facciones contrastaba con la ternura de sus ojos, pero la sonrisa con la que me recibió no los alcanzaba. A pesar de su vestido elegante y la gracia con la que se movía, había algo que no estaba bien.
Sus ojos se desviaban constantemente hacia el padre de Alexander, no daba un paso sin buscar la silenciosa aprobación del alfa y ese hecho me irritaba. Aún así, extendí mi mano y la estreché con la de ella al mismo tiempo que hacía una pequeña reverencia.
Si pensaban que mi gente no tenía modales estaban muy equivocados.
-Encantada en conocerla- Me giré después al alfa y pude ver en su mirada que no estaba para nada contento con que no lo hubiera saludado primero.
Que se vaya a la mierda.
-Alfa- Cuando no extendió su mano me limité a hacer la misma reverencia que había hecho anteriormente, pero esta vez mi sonrisa no fue tan sincera.
-Así que tu eres la mate de mi hijo- Me miró con desdén, no impresionado con mi físico.
El parecido entre el alfa y Alexander era impresionante. El mismo color de cabello, la complexión atlética y musculosa, incluso la manera en la que se abría paso por el habitación, causando que todas las miradas se giraran hacia él, era similar a como lo hacía Alexander.
Pero había algo en él que me resultaba alarmante. A pesar de que sus ojos eran del mismo color que los de Alexander, en los del alfa había una frialdad que hicieron a mi piel ponerse chinita y que todos mis instintos prestaran atención.
Quería intimidarme con su mirada, creía que por ser más alto que yo podría hacerme sentir menos, inferior incluso, pero yo era una loba orgullosa y si algo me había enseñado mi hermano era nunca bajar mi cabeza ante nadie. Sabía quién era y estaba orgullosa de eso.
-Mi nombre es Metzli- Dije entre dientes y aunque sonó como una introducción normal, había dejado en claro mi desagrado por el lobo.
-¡Pero qué hermoso nombre!- Lucía, la alfa y ahora mi suegra, comentó con más emoción de la necesaria. Era claro que estaba intentando aligerar el ambiente.
-Gracias-
Nos sumimos en un silencio incómodo unos segundos. Detrás de mí pude sentir la presencia de Alexander. El calor que emanaba era suficiente para contrarrestar la frialdad de su padre. Quise en ese momento envolverme en él, en su aroma. Restregar mi nariz por su cuello y empaparme de él hasta que estuviera tan impregnada que pudiera olerlo en mí aún días después.
Eliminé de mi mente esos pensamientos tan rápido como vinieron. Se debían al lazo de mates, eso tenía que ser. La intromisión se sintió falsa y eso hizo que mi enojo hacia él creciera.
Alexander nunca había ocultado su interés y atracción hacia mí. Antes podía notarlo en sus palabras, la manera en la que me miraba y por cómo utilizaba cualquier excusa para hablar conmigo. Pero ahora, gracias al vínculo que nos unía, esos sentimientos me inundaban, los sentía recorrer mi cuerpo hasta el punto de abrumarme.
Jamás pensé que así se sintiera. Cuando observaba a Neli y Cuauhtli interactuar no parecían consumidos por las emociones que compartían. Hice una nota mental de preguntárselo luego, cuando volviera a la academia. Por el momento, tendría que encontrar la manera de suprimirlo.
-Vayamos a la mesa, la cena se enfriará- El alfa dio la vuelta y caminó hacia la cabeza de la enorme mesa.
No me pasó desapercibido que jamás me dijo su nombre, así que la única forma que tenía para dirigirme hacia él era como alfa.
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Wolf Academy
WerewolfEn un mundo donde los hombres lobo han dejado su lado salvaje para regirse por su lado más racional, Metzli, la hija de un alfa perteneciente a una manada mexica, intenta abrirse paso. Sin embargo, cuando su manada se integra a una academia de lobos...