57. El baile pt.1

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Brooke Grey

—Bueno, este es tu año, al final vas a ser reina del baile—dice Scarlett mientras mira entre los vestidos colgados en los percheros.

Yo sonrío como una tonta y mi niña interior gritaba de emoción solo de pensarlo. Ser reina del baile había sido mi sueño toda la vida y solo pensar que era posible conseguirlo después de todo sonaba a cuento de hadas.

—¿Cómo estás tan segura?—pregunto y ella me mira elevando una ceja —Podría no serlo, no es tan complicado.

—¿Quién sería reina del baile si no?

—No sé—digo sosteniendo mi vestido ya elegido.—Tú podrías serlo.

—Oh dios no—dice negando con la cabeza — Además, Adam y yo ya fuimos la pareja del año el año pasado, ahora te toca a ti, a ti y a Chad, es vuestro momento de gloria—Yo hago una mueca —No te preocupes, te aseguro que ni a Adam ni a mi nos hace mucha ilusión eso.

—Ava podría serlo también— digo viendo al otro lado de la tienda como Ava le elegía el vestido a Anna y ella solo negaba con la cabeza y rodaba los ojos —O Anna.

Scarlett me mira de la misma forma que me mira mi madre cuando piensa que aun me queda mucho por aprender.

—Créeme, vas a ganar tú— dice mientras sigue mirando vestidos —Y yo siempre llevo la razón.

Yo le sonreí pensando que tal vez tenía razón, pensando en ese momento en el que nos declarasen a Chad y a mí reyes del baile, en el que nos coronasen mientras todo el mundo aplaudía y nos vitoreaba, y después el baile, que recordaría toda mi vida, lo deseaba tanto... Y seguí soñando con eso hasta que la voz de Jude nos llamó la atención desde los vestuarios.

Las cuatro acudimos a sus llamadas y nos sentamos cómodamente en los asientos a esperar a que saliera de los vestuarios.

Ella abrió la cortina del vestuario de forma tímida, y sus mejillas se sonrojaron como tomates al vernos allí a las cuatro con la mirada puesta en ella y en su vestido precioso.

Su vestido era azul celeste que resaltaba con su piel clara, estaba lleno de piedrecitas brillantes que llamaban la atención, tenía el escote de corazón y resaltaba todo lo bonito de su cuerpo, parecía una auténtica princesa salida de un cuento de hadas.

Las cuatro nos quedamos sin palabras.

Hasta que Ava soltó un jadeo —¡Es precioso!¡Estás preciosa!

Jude se sonrojaba aún más si eso era posible.

—Da una vuelta para nosotras—digo sonriéndole —Quiero ver la parte de atrás.

Ella dio una vuelta muy lentamente mientras la falda de su vestido volaba y las cuatro volvimos a soltar un suspiro.

—¿De verdad os gusta?—pregunta algo avergonzada.

—¿Que si nos gusta? ¡Es maravilloso!—dice Scarlett.

—¿No te gusta?—pregunto.

—No lo sé...— dice ella dubitativa y se mira al espejo. —A lo mejor es demasiado.

—¿Demasiado?— pregunta Ava —Algo tan bonito y que te queda tan bien nunca puede ser demasiado.

Y yo entendía a Jude, podía leer sus pensamientos, la veía mirarse al espejo mientras escuchaba las palabras de ánimo de Ava con las que podría convencer a cualquiera de cualquier cosa, y veía como miraba a su vestido, y a su cuerpo.

Jude no podía creerse que se viera bien y aunque lo hiciese no quería llamar la atención, no le gustaba que la gente la mirara, no estaba acostumbrada a sentirse guapa y a que la gente la viese guapa.

Variante A [#2]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora