La claridad comenzó a llegar a sus ojos, sentía su cuerpo entumecido y no recordaba absolutamente nada. De lo único que estaba seguro es que estaba solo caminando por la mansión, luego todo se volvía borroso. Escuchaba una voz distante a su costado, parecía llamarlo con preocupación.
Entonces todos los recuerdos cayeron como un baldazo de agua fría en su mente. La oscuridad, el silencio, la soledad, la voz, la repentina compañía, el pañuelo húmedo sobre su boca y nariz. Abrió los ojos sintiendo su corazón latir acelerado, su respiración irregular, tan agitado como si hubiera corrido una maratón. Aquella voz aún a su lado, su visión borrosa por la claridad. Sintió que alguien lo tomaba del brazo, por lo que entró en desesperación.
—¡No me toques!— gritó Seungmin.
Cuando al fin fue capaz de ver quien era la persona que se encontraba a su lado, sintió unas enormes ganas de salir corriendo. Admitía que tenía miedo, mucho miedo. Su madre había cumplido con su promesa, lo estaba castigando de la peor forma.
Christopher intentó acercarse nuevamente al menor, en un intento fallido por calmarlo. Quería preguntarle que había pasado, por qué estaba tan alterado, que lo había llevado a un sueño tan profundo. Tenía un millón de preguntas que, al parecer, no iban a ser respondidas.
—¡Que no me toques pedazo de mierda!— volvió a gritar el castaño, alejándose lo más posible de Bang— Te juro que si me pones un dedo encima no viviras para contarlo.
—Relájate Seungmin, solo intento ayudarte.
—Ella te dijo que lo hicieras ¿No?— cuestionó el menor.
—No sé de qué hablas— respondió Christopher sin entender— Solo quiero que te calmes para que me expliques que paso aquí.
—¿De qué hablas?
—La casa es un desastre Seungmin, alguien entró anoche.
—...¿Minwoo no te envió nada?— interrogó Kim sin mirarlo.
Bang no entendía lo que le ocurría a Seungmin. Por primera vez en meses pudo verlo asustado, como si supiera lo que podía pasarle. Por alguna razón cada que lograba ver un deje de terror en sus ojos era por Minwoo, pensó en que podía ser por el maltrato que sufrió por parte de ella, él había presenciado las cosas que era capaz de decirle, pero el miedo en los ojos de Seungmin no era normal.
A pesar de todo lo que sabía, decidió ignorarlo.
—No ¿Por qué?
—Muéstrame— pidió el castaño.
Christopher frunció el ceño, no tenía porqué probar nada, lo que él y Minwoo hablaran no tenía que importarle a Seungmin. Si ellos tenían problemas no era su culpa, que arreglaran las cosas ellos dos, él no tenía nada que ver en todo su drama de familia rica y perfecta.
—No voy a hacer eso— se negó el mayor.
—Entonces me estas mintiendo— aseguró Seungmin— ¡¿Que te dijo que hicieras?! ¡¿Que quiere?!
—¿Que mierda te pasa?— cuestionó Bang— No voy a mostrarte ni decirte nada, si tienes que arreglar algo hazlo con ella, no me metas a mi.
Seungmin sintió su dignidad desmoronarse, estaba hecho una bola de nervios y miedo, no le agradaba eso, menos que estuviera teniendo ese episodio frente a Christopher. Se levantó de la cama y corrió directo al baño, sentía su estómago revuelto, un nudo en la garganta y el pecho pesado. No iba a permitir que lo siguiera viendo tan débil.
—Los ricos son tan raros...— susurró Bang.
Hacía tanto escándalo por un par de cosas que se habían robado. Es que la realidad es que no era tan grave, no habían robado mucho, como si solo hubieran querido dar una advertencia. Quizás la familia Hwang también andaba en cosas raras. Además Seungmin no tenía síntomas de haber sido violentado o algo por el estilo, pero sus expresión reflejaba tanto terror. Como si tener una deuda fuera tan malo. Él sabía que no era lo mejor vivir endeudado, pero tampoco era para que hiciera esa cara de espanto extremo. No era la muerte de nadie.
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𓏲ָ 𝑺𝒖𝒈𝒂𝒓 𝒎𝒐𝒎𝒎𝒚✨//ᶜʰᵃⁿᵐⁱⁿ
Romance¿𝐐𝐮𝐞 𝐞𝐬 𝐥𝐨 𝐩𝐞𝐨𝐫 𝐪𝐮𝐞 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐩𝐚𝐬𝐚𝐫 𝐜𝐮𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐞𝐥 𝐧𝐨𝐯𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐭𝐮 𝐦𝐚𝐝𝐫𝐞 𝐭𝐢𝐞𝐧𝐞 𝐜𝐚𝐬𝐢 𝐭𝐮 𝐦𝐢𝐬𝐦𝐚 𝐞𝐝𝐚𝐝? 𝐄𝐥 𝐨𝐝𝐢𝐨 𝐟𝐥𝐨𝐫𝐞𝐜𝐞 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞 𝐚𝐦𝐛𝐨𝐬 𝐜𝐮𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐬𝐮𝐬 𝐨𝐩𝐢𝐧𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐬𝐨𝐧...
