Pov: Jeon Jungkook
Temprano en la mañana, llegué a la agencia, mi mente estaba nublada por la falta de sueño. Camino con paso firme hacia los salones de interrogaciones, el eco de mis pasos resonando en el pasillo vacío.
Al llegar, me detuve frente al gran ventanal de la sala, observando al culpable. Una mezcla de frustración y determinación me invadió; suspiré, intentando mantener la calma y no dejarme llevar por la ira. Sabía que el encuentro podría ser explosivo.
Tomé el pomo de la puerta y, con un giro decidido, la abrí. Me quedé de pie detrás de ella, arrugando el entrecejo al escuchar la risa burlona del detenido.
-Ahora, ¿por qué se ríe este idiota? -pensé, sintiendo cómo la rabia comenzaba a burbujear en mi interior.
-Por lo que veo, te arrepentiste de tu decisión, Amanda -se burló Dominic Cooper, manteniendo la cabeza baja, como si disfrutara de su propia miseria.
-¿Y Quién te dijo que la capitana Amanda era la que te iba a interrogar? -alcé una ceja mientras me sentaba frente a él, dispuesto a desentrañar sus secretos.
Dominic cayó en un silencio incómodo, pero su expresión despectiva no se desvaneció.
-Así que ahora no hablas, eh. Dominic Cooper, acusado de tráfico de drogas, porte y venta de armas ilícitas, lavado de dinero y, la joyita del expediente: secuestro infantil. Y, claro, también a una agente federal, lo que implica que es delito federal -enumeré cada uno de sus crímenes, observando cómo su rostro se mantenía impasible.
-¿Y qué quieres que haga? ¿Que llore? -se burló, como si nada le importara. -No hay nada de qué avergonzarme, y muy poco me importa que me acusen de secuestro y todas esas tonterías que mencionaste.
-Sé que a escorias como tú no les importa en lo más mínimo el daño a las personas que se cruzan en su camino. Menos aún si son familia -le respondí, frunciendo el ceño mientras él reía de manera provocativa.
-Pff, tú crees que me interesa esa bastarda a la que tengo como hija y a la puta de Amanda... -no lo dejé terminar. Me levanté abruptamente, provocando que se cayera hacia atrás la silla en la que estaba sentado. Tomé su mentón con fuerza, obligándolo a mirarme a los ojos.
-Jamás en tu miserable vida vuelvas a referirte así a Emily o Amanda. Porque créeme, imbécil, me importará una mierda las leyes, y te buscaré donde sea. Tendrás un lindo agujero entre las cejas por señalarlas de esa manera -escupí con rabia, el aire tenso entre nosotros.
Lo solté de golpe y, antes de salir, me acerqué nuevamente.
-Ah, y se me estaba olvidando un detalle. Amanda te manda este pequeño regalo -sin darle tiempo a reaccionar, estampé mi puño contra su nariz. El sonido del hueso rompiéndose resonó en la sala, y la sangre comenzó a brotar de su rostro.
-¿Pero qué te pasa, idiota? -me reclamó, furioso.
- Si no fuera porque estamos en la agencia te haría algo peor. Te hubiera torturado hasta que suplicaras piedad - su rostro abandonó todo color pasando a uno pálido, como si hubiera visto a un fantasma. - Aunque bueno, escorias como tú no merecen ni un poco de misericordia.
Sonreí de lado, satisfecho por el favor cumplido, mientras me retiraba de la sala. A veces me pregunto cómo es posible que existan tantas escorias como él.
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Pov: Amanda Park
Como le había prometido a mi hija, pasaría todo el fin de semana con ella y mi madre, quien se estaba quedando conmigo. En la cocina, el aroma de la cena se mezclaba con el dulce olor de un pastel de chocolate, el favorito de Emily.
Al terminar de poner la mesa, decidí ver qué hacían en la cocina. Me apoyé en el marco de la puerta, sonriendo al ver a mi madre y a mi hija cubiertas de harina.
-¿Ustedes están haciendo un pastel o un circo? -inquirí, levantando una ceja divertida.
Ambas estaban llenas de harina, mi madre con restos en el delantal y en los brazos, mientras que Emily tenía la cara y el cabello manchados. Me acerqué y le limpié la carita.
-Ya sabes cómo es esta niña, parece un huracán en la cocina -se burló mi madre, provocando la indignación de Emily.
-¡Eso es mentira! -infló sus mejillas, cruzando los brazos sobre su cintura.
-Sí es verdad, cariño -desordené su cabello, y pronto ambas comenzamos a reír.
De repente, el timbre de la casa sonó.
-¿Esperas a alguien, mamá? -le pregunté, extrañada.
-No, ¿y tú? -negó con la cabeza, encogiéndose de hombros. Me dirigí a la puerta, intrigada.
Al abrir, la sorpresa fue gigantesca.
-Oh, Jungkook -sonreí, aún sorprendida por su visita inesperada.
-Hola, Amanda -me devolvió la sonrisa, y al invitarlo a pasar, sentí un cosquilleo en el estómago.
-¿Cómo estás? -le pregunté mientras cerraba la puerta.
-Muy bien, ¿y tú? ¿Y la niña? - preguntó, acercándose hasta estar a solo unos centímetros de mí.
- Muy bien, está en la cocina con mi madre - respondí con una sonrisa.
Observé como miraba a los costados esperando a que nadie lo estuviera viendo para luego hacer su próximo movimiento.
Me tomó de las mejillas y, sin previo aviso, juntó nuestros labios en un beso. Rodeé su cuello con mis brazos, sintiendo cómo el tiempo se detenía en ese instante perfecto.
Pero, como siempre, alguien debe intervenir. En este caso, un carraspeo de mi madre.
-¿Buenas tardes? -alzó una ceja, intercalando su mirada entre nosotros.
-Mamá -desvié la mirada, avergonzada por ser sorprendida en esa situación.
Respiré profundo y dije:
-Mamá, él es Jeon Jungkook, mi pareja. Jungkook, ella es mi mamá.
Ella extendió la mano, y él la aceptó con un toque nervioso.
-Mucho gusto, jovencito -dijo mi madre.
-Igualmente, señora Park -respondió Jungkook, con una sonrisa nerviosa que me hizo reír internamente.
-Dime Vivian, muchacho, no soy tan vieja -rio, antes de preguntar-: ¿Te gustaría quedarte a cenar?
Miré a Jungkook, quien asintió con una sonrisa.
-Me gustaría.
-Muy bien -mi madre se retiró hacia la cocina, pero antes de desaparecer, lanzó una advertencia.
-Cuidado con hacer algo indebido.
-¡Mamá! -chillé, avergonzada, mientras Jungkook soltaba una risa leve.
-Solo cumplo con avisarles -respondió antes de desaparecer.
Ay, no puede ser. Definitivamente, mi mamá es especial. La vergüenza más grande que puede existir es que tu madre haga estas escenas.
CONTINUARÁ.
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OPERATION EAST
Fanfictionun criminal muy peligroso de Asia, una agente madre soltera y apasionada por su trabajo, 7 chicos con el propósito de cumplir con su misión asignada, un amor que se formará a lo largo de su misión con el que no contaba. pero que estarían dispuestos...
