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Pov: Amanda Park

Como mencioné anteriormente, durante el desayuno les anuncié los asuntos que había discutido con Jungkook, y no pensé que todo saldría tan bien. Mi madre me deseó toda la suerte del mundo, pero tras contarle todo a mi hija, Emily se quedó en silencio por un momento. Puedo jurar que me asustó por completo; mi corazón latía desbocado.

Miré nerviosa a Jungkook, y creo que él estaba igual, hasta que saltamos en nuestros asientos al escuchar el grito eufórico de Emily. Con una gran sonrisa, levantó las manos y extendió una hacia mi madre. Confundida, miré a Jungkook, sin entender nada, hasta que mi madre nos explicó la situación. No pude evitar sentirme ofendida por lo que me contaba.

Según me contó, mi hija y ella habían hecho una apuesta sobre Jungkook y yo, preguntándose cuándo nos haríamos pareja. Resulta que Emily ganó esa apuesta sin que yo supiera en qué momento la habían hecho.

Después de recibir su "premio", mi hija se bajó de la silla, corrió hacia mí y me abrazó, diciéndome que estaba feliz por mí. Obviamente, no podía enojarme con ella, y mucho menos cuando me dedicaba esa sonrisa que solo ella puede darme. Luego, se acercó a Jungkook y lo abrazó también.

Pero lo que nos sorprendió a los tres fue escuchar a Emily llamarlo "papá".

-Emily, ¿qué acabas de decir? -pregunté, sintiendo una mezcla de nervios y curiosidad.

Estaba bastante nerviosa. Le había contado a Emily sobre su padre biológico porque sabía que tarde o temprano me preguntaría por él y por qué no estaba con ella. A ella le dolió lo que le conté, y en su momento, le tenía miedo a relacionarse con otros hombres, temiendo que la dejaran como lo hizo Dominic. A veces, cuando la llevaba a mi trabajo, se escondía detrás de mis piernas cuando un chico se acercaba a mí.

-¿Dije algo malo? -se sintió mal de inmediato, mirándome con esos ojos de cordero asustado. Negué y le dije que se acercara.

-Claro que no, cariño, solo me tomó por sorpresa lo que dijiste. ¿Por qué le dijiste así a Jungkook? -indagué mientras la observaba. Ella bajó la cabeza, jugando nerviosamente con sus dedos.

-E-es que... -tartamudeó, aún con la cabeza gacha. Jungkook, acercándose, le puso una mano en el hombro.

-Ey, tranquila, princesa. Tu madre no está enojada contigo, solo dile lo que sientes.

-Es que yo lo siento así. Sé que me contaste sobre mi padre biológico, y cuando ese hombre me dijo que él era mi padre, no lo sentí así. Si fuera mi padre, no me habría dejado -susurró, y sentí que mis ojos se humedecían.

-Jungkook, en el poco tiempo que lo he conocido, me ha cuidado, se ha preocupado por mí, ha jugado conmigo y me ha hecho reír cuando estoy triste. Me ha tratado bien, y eso es algo que aprecio mucho. Por eso le dije "papá", porque así lo siento. Pero si a él le incomoda, no lo diré más -me miró, sus ojos brillando con lágrimas.

-No sé qué decirte, Emily, pero me alegra que tengas esa confianza para referirte así a mí -dijo Jungkook, y ella le sonrió con dulzura antes de mirar a mi madre, que se mantenía en silencio.

Lo único que pude hacer fue abrazarla y llorar mientras sonreía.

-Ay, mi pequeña, no sabes lo aliviada que me siento al escuchar cómo te sientes. Tenía miedo de que no aceptaras a Jungkook como mi pareja, pero después de cómo le dijiste eso, sé que te sientes cómoda con él a tu lado. Eso es primordial para mí -me separé un momento, y ella, con sus manitas, secó las lágrimas de mi rostro.

-No te preocupes, mami. Como viste hace un momento, aposté a que esto sucedería, y no hay nada que me haga más feliz que estés dándote una nueva oportunidad -la abracé de nuevo, sabiendo que mi hija era inteligente y comprensiva.

-En serio, me saqué la lotería contigo, mi amor -la escuché reír.

-Es bueno saberlo -me respondió, riendo conmigo.

-Bueno, dejando el drama de lado, hay otro asunto que debo comentarles. En dos días viajaré con Jungkook a una misión, así que... ¿mamá, podrás cuidar a Emily? -le pregunté.

-Claro que sí, cariño. Cuenta con ello.

-¿Por qué no puedo ir contigo, mamá? -me preguntó, mirándome con esos ojos suplicantes.

-Es un poco peligroso, y quiero evitar lo que pasó la otra vez, ¿entiendes? -asintió frenéticamente, haciendo un puchero.

-Está bien, pero cuando vuelvan quiero que me traigan regalos -exigió, apuntándonos a los dos.

-Te traeré todo lo que quieras, linda -dijo Jungkook con complicidad, y yo lo miré incrédula. Él se rió.

-A ver, ¿desde cuándo te volviste tan caprichosa y tú tan alcahueta con ella? -enarcé una ceja, alternando miradas entre ambos mientras mi madre sonreía con gracia.

-Creo que estoy reconsiderando la decisión que tomé; eso no pasará -negué mientras mi hija me reprochaba, y Jungkook y mi madre se reían.

Cerré los ojos, continuando con mi negación mientras escuchaba a mi hija suplicar por aquello. Abrí un ojo y sonreí.

Jamás cambiaría esto por nada del mundo, ni aunque me ofrecieran todo el dinero del mundo. Hasta ahora, fue la mejor decisión que he tomado en mi vida.

Y me aseguraré de que así se mantenga.




CONTINUARÁ.

OPERATION EASTHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora