Narrador omnisciente
9 meses después...
Nueve meses habían pasado desde aquel memorable encuentro en el restaurante con los pelinegros. En este tiempo, Jungkook y Amanda se habían casado y formado una hermosa familia. La felicidad los envolvía, y juntos esperaban la llegada de su primer hijo.
Amanda, ahora con nueve meses de embarazo, mostraba su barriga más grande. La emoción por conocer a su bebé crecía en ambos, y cada patada que sentía era un recordatorio de que el momento tan esperado estaba cada vez más cerca.
En la cocina de su nueva casa, una acogedora vivienda que habían adquirido juntos, Jungkook se dedicaba a preparar una merienda para su esposa. La casa, llena de risas y recuerdos, era el refugio perfecto para su pequeña familia. Mientras Amanda disfrutaba de una película en la sala, Jungkook cortaba frutas frescas, pensando en lo que le haría más feliz.
Con la bandeja de frutas y crema en mano, se acercó a ella. Al sentarse a su lado, le ofreció el refrigerio. Amanda sonrió, sus ojos brillaban de amor y gratitud mientras se inclinaba para darle un suave beso en los labios. Jungkook, sintiendo la conexión entre ellos, comenzó a acariciar la barriga de Amanda. En un instante, sintió una patadita que le hizo sonreír. Era como si el pequeño ser dentro de ella respondiera a su toque.
Después de dejar la cocina limpia, Jungkook se dirigió a la sala para pasar más tiempo con su esposa. Sin embargo, un grito desgarrador interrumpió la tranquilidad del momento. Corrió hacia Amanda, quien se retorcía de dolor.
-¿Qué ocurre, cariño? -preguntó, su voz llena de preocupación mientras acariciaba su cabello.
-El bebé... ya viene -respondió ella, tomando profundas respiraciones, tratando de calmar el dolor.
El corazón de Jungkook se aceleró.
-¡Emily! -gritó con urgencia, y en un instante, su hija de casi siete años apareció, bajando las escaleras con una expresión de confusión.
-¿Qué le pasa a mami? -preguntó, notando la preocupación en el aire.
-Tu hermanito/a está a punto de nacer. Ve a nuestro cuarto y trae el maletín que está al pie de la cama. ¡Corre! -Emily asintió y salió disparada.
En menos de cinco minutos, regresó con el bolso. Jungkook tomó a Amanda en brazos, y juntos se dirigieron al auto, con Emily siguiendo de cerca, sosteniendo el maletín. Ayudó a Amanda a acomodarse en el asiento de copiloto y, tras asegurarse de que el cinturón de seguridad estuviera bien colocado, emprendió el camino al hospital.
Mientras conducía, tomó la mano de Amanda, apretándola suavemente para transmitirle calma. Le pidió a Emily que llamara a sus tíos, y ella, obediente, marcó el número, anunciando la llegada inminente del nuevo miembro de la familia.
Después de lo que pareció una eternidad, llegaron al hospital. Jungkook cargó a Amanda y corrió hacia urgencias, anunciando que estaba a punto de dar a luz. Dos enfermeras se acercaron con una silla de ruedas y, con cuidado, ayudaron a acomodar a Amanda en ella.
-¿Quién es el padre? -preguntó una enfermera.
-Soy yo -respondió Jungkook, sintiendo que la adrenalina corría por sus venas.
La enfermera le indicó que podía acompañar a Amanda, y en un instante, le entregó un traje, gorro y tapabocas. Se acercó a Emily y le dijo:
-Princesa, espera aquí, no te muevas y espera a los tíos, ¿sí?
Emily asintió, sus ojos llenos de expectativa.
Al entrar en la sala de partos, Jungkook vio a su esposa en la camilla, lista para dar a luz. Se acercó, tomó su mano y comenzó a acariciarla, brindándole el apoyo que tanto necesitaba. La doctora llegó, y con una voz firme pero reconfortante, le dijo a Amanda:
-Estás lista. A la cuenta de tres, necesito que pujes, ¿ok?
-Ok -respondió Amanda, su voz temblando por la tensión.
-1... 2... 3... ¡puja, linda! -gritó la doctora, y Amanda pujaba con todas sus fuerzas-. ¡Ya salió la cabeza!
Jungkook, a su lado, no dejaba de ofrecer palabras de aliento. Sus ojos se llenaron de lágrimas al escuchar el primer llanto de su bebé. Miró a Amanda, quien sonreía, lágrimas de alegría corriendo por su rostro mientras la doctora limpiaba al recién nacido.
-¡Felicidades, señores Jeon! Tienen a una hermosa y sana niña -anunció la doctora, colocando al pequeño bulto en los brazos de Amanda.
Ambos miraron a su hija, maravillados. Jungkook besó suavemente la cabeza de su pequeña, sintiendo una conexión instantánea, mientras Amanda hacía lo mismo.
-Es tan hermosa, se parece mucho a ti -dijo él, observando cómo la bebé cerraba su mano alrededor de su dedo.
-Se parece a los dos -corrigió Amanda, sonriendo entre lágrimas.
-Tienes razón, gracias. Es el mejor regalo que me has dado.
-Gracias a ti por estar a mi lado -respondió Amanda, juntando sus frentes en un gesto de complicidad.
Un carraspeo interrumpió el momento.
-Señor, la paciente debe ser trasladada a una habitación. ¿Me haría el favor de tener al bebé mientras se hace el traslado? -preguntó la enfermera.
Jungkook asintió, y Amanda le entregó a la niña. Saliendo de la sala, se encontró con sus amigos y su otra hija, quienes esperaban ansiosos.
-¿El bebé ya nació? -preguntó Emily, iluminando la habitación con su sonrisa.
-Sí, mi niña. Saluda a tu nueva hermanita -dijo Jungkook, arrodillándose para que su hija pudiera ver a su hermana.
-¡Es tan linda! Hola, hermanita, soy tu hermana mayor, Emily -la bebé sonrió, como si entendiera la bienvenida.
-Felicidades, Jungkook -dijo Namjoon, dándole una palmada en la espalda.
-Gracias, chicos -respondió, sintiéndose el hombre más afortunado del mundo.
Este momento, lleno de amor y alegría, era sin duda uno de los mejores regalos que Jungkook había recibido en su vida. La familia estaba completa, y el futuro se veía brillante.
CONTINUARÁ.
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OPERATION EAST
Fanfictionun criminal muy peligroso de Asia, una agente madre soltera y apasionada por su trabajo, 7 chicos con el propósito de cumplir con su misión asignada, un amor que se formará a lo largo de su misión con el que no contaba. pero que estarían dispuestos...
