Canción del capítulo: Fearless - SEVENTEEN
Narrador omnisciente
Fábrica Abandonada en Itaewon
01:00 AM
El frío de la noche se entrelazaba con la brisa, creando un ambiente helado que envolvía a Amanda y su acompañante, Jungkook. Aunque ella no deseaba su compañía, él se había presentado como una sombra persistente, y no le quedó más opción que aceptarlo.
Las calles de Itaewon estaban desiertas, sumidas en un silencio inquietante. El auto que conducía era un encargo del despreciable Dominic, un intercambio a cambio de su hija, Emily.
Al llegar al lugar de la entrega, Amanda apagó el motor y ambos salieron del vehículo, colocándose a los lados. Según el plan, un equipo táctico estaba oculto, vigilando desde la distancia mientras una camioneta se mantenía en la retaguardia, lista para cualquier eventualidad.
Pasaron cerca de 30 minutos en la penumbra, cuando una camioneta negra, idéntica a la que había sido utilizada para el rapto de Emily, apareció ante ellos. De ella descendieron tres hombres, y uno de ellos era nada menos que Dominic Cooper.
Con una sonrisa torcida, Dominic se acercó, pero su expresión cambió al notar la presencia de Jungkook.
—Amanda, qué bueno verte después de cinco años —exclamó con un tono de falsa alegría.
—El sentimiento no es mutuo —respondió ella, con frialdad.
—Pero qué amargada, hace cinco años no eras así. ¿Qué te ocurrió? —replicó, alzando una ceja.
—La vida me enseñó a los golpes, como ser madre y profesional —expresó, sin dejar que sus emociones afloraran.
Dominic, con una mirada astuta, comentó:
—Veo que no viniste sola. Te dije que lo hicieras.
—Me importa un comino lo que digas, solo quiero recuperar a mi hija —gruñó Amanda, acercándose.
—Uy, pero qué agresiva. Está bien, ¿dónde está la droga? —preguntó, mientras ambos pelinegros se dirigían al maletero. Jungkook sacó dos maletines y Amanda el tercero.
Los maletines fueron arrojados frente a Dominic, quien, satisfecho, dio una señal a sus hombres. En un instante, aparecieron con Emily, a quien dejaron caer al suelo. La pequeña, aterrorizada, miró a su madre y a Jungkook en busca de consuelo.
Dominic se acercó, acariciando el cabello de Emily. Era un gesto que hizo que ambos pelinegros se estremecieran.
—Aquí está tu hija —dijo, mientras Amanda se tensaba.
—Ya tienes lo que querías, ahora lárgate y devuélvemela —exigió Amanda, furiosa.
—No tan rápido, amor. Tengo otra propuesta... ¿Qué tal si te vienes conmigo? Podemos ser una familia de nuevo. Abandona ese trabajo mediocre que solo te llevará a la muerte. Yo puedo ofrecerte todo: casas, autos, joyas y más —extendió su mano hacia ella.
Amanda reflexionó un momento, pero la sonrisa de Dominic se desvaneció al escuchar su respuesta.
—Declino tu oferta. Lo único que necesito en esta vida es a mi Emily.
Al pronunciar esas palabras clave, los agentes que habían estado ocultos salieron de las sombras.
—¡Maldita sea! Era una trampa —gritó Dominic, viendo los láseres rojos apuntando hacia él.
—¿Qué esperabas? No soy la misma estúpida de antes. Esta vez no caeré en tu juego —dijo Amanda, acercándose. Emily, que había estado vigilada, corrió hacia Jungkook, quien la recibió con un abrazo cálido, su cuerpo sirviendo de refugio.
Amanda quién se acercó a Dominic, le propinó un golpe en el estómago sacándole el aire logrando que se arrodillara ante ella.
Lo tomó del cabello bruscamente escuchando su queja segundos después.
—Tu absurda propuesta nunca cambiará mi objetivo. Desde que entré a la escuela de cadetes, supe que mi misión era atrapar a escorias como tú. Estoy aquí para cumplir mi meta haciéndolos pudrirse en la cárcel —lo miró fijamente, obligándolo a ver el fuego en sus ojos.
—Paolo acabará contigo y tu estúpida agencia —escupió Dominic, lleno de rabia.
—Eso lo veremos. En este juego del gato y el ratón, el gato soy yo —dijo Amanda, soltándolo para que se lo llevaran.
Se dio vuelta y vio a Emily corriendo hacia ella. Abrió los brazos, y la pequeña se lanzó a su encuentro. Las lágrimas de felicidad brotaron de Amanda al reencontrarse con su motor de vida.
Jungkook, desde su posición, observaba la escena conmovido. Se sentía orgulloso de haber ayudado a que madre e hija se reunieran.
Amanda, separándose un poco de Emily, comenzó a llenarla de besos en la cara, haciendo que la niña riera y se quejara con alegría. Finalmente, plantó un beso en su frente y la abrazó de nuevo.
—¿Te encuentras bien, mi vida? —le preguntó, sintiendo que todo había valido la pena.
—Sí, mami —respondió Emily, sonriendo y devolviendo la luz a su rostro.
—Es hora de ir a casa. Ese hombre ya no te hará más daño —dijo, acariciando las mejillas de su hija. Emily asintió, y Amanda la guió hacia el auto.
—Sube un momento, necesito hablar con Jungkook —le indicó. La niña abrazó a Jungkook, quien le acarició el cabello con ternura antes de que se separaran.
—Jungkook, necesito que me hagas un favor —dijo Amanda, y él asintió.
—Voy a pasar el fin de semana con Emily para ayudarla a olvidar este evento. Así que, cuando estés en la sala de interrogatorios con Cooper, torturalo, no importa que hagas, simplemente castigalo por haberse metido con mi pequeña ¿ok? Yo me haré responsable por si te llaman la atención por el encargo —Jungkook sonrió, listo para cumplir su parte.
Amanda, con una mezcla de determinación y alivio, se dirigió al auto, mientras Jungkook se preparaba para disfrutar de su pequeño recado.
CONTINUARÁ.
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OPERATION EAST
Fanfictionun criminal muy peligroso de Asia, una agente madre soltera y apasionada por su trabajo, 7 chicos con el propósito de cumplir con su misión asignada, un amor que se formará a lo largo de su misión con el que no contaba. pero que estarían dispuestos...
