Pov: Amanda Park
Hoy era un nuevo día y claramente debía trabajar. Después de dejar a Emily en la escuela, me dirigí directamente a la agencia.
Al salir de mi auto, tomé mis cosas y con mi identificación entré a las instalaciones. Caminaba por los pasillos saludando a todo el personal hasta que unos golpes llamaron mi atención. Seguí el sonido hasta la sala de entrenamiento.
Al asomarme, me sorprendió ver al teniente Jeon practicando boxeo. Pero lo que realmente me sacó de órbita fue su vestimenta: una camiseta negra de manga corta que dejaba al descubierto su brazo derecho, completamente cubierto de tatuajes. Me acerqué más y él se detuvo, tomó una toalla y comenzó a secarse el sudor del cuello y la cara.
Mientras lo observaba, noté que su mirada buscaba algo en el lugar. Giré la cabeza y vi una botella de agua. La tomé y me acerqué.
-¿Buscabas esto? -le pregunté, levantando la botella.
Él detuvo todo movimiento y me miró.
-Capitana, sí, eso era lo que buscaba -dijo, agarrando la botella que le lancé.
-¿Qué hace por aquí a estas horas? -pregunté.
-Llegué temprano, tipo 7 de la mañana -contestó, abriendo la botella y tomando un par de tragos.
-Yo acabo de llegar -respondí-. Mientras caminaba escuché esos golpes y vine a ver qué pasaba.
-Ya veo -asintió-. Fue un gusto verlo, Jeon. Nos vemos en la sala de planificación.
Me dirigí hacia la salida, pero antes llamé su atención.
-Una cosa más, Jeon, llámame por mi nombre. A veces el honorífico de capitán me aburre -sonreí de lado y me retiré, dejándolo solo.
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Cinco horas después...
Después de una larga sesión en la sala de planificación, decidí que era hora de almorzar. Caminaba por los pasillos cuando me topé con el equipo de Jungkook.
-Caballeros, qué sorpresa encontrarlos aquí, ¿a dónde van? -pregunté.
-Iremos a almorzar, capitán -respondió Jimin, y los demás asintieron.
-Qué casualidad, yo también iba a almorzar. ¿Les gustaría acompañarme? -propuse.
-Nos encantaría -respondieron al unísono.
-Muy bien, entonces andand... -no pude terminar porque un cadete se acercó corriendo, agitado.
-Capitán, hay dos personas que la están buscando -dijo, tomando aire.
-¿Sabes quiénes son? -pregunté.
-Dos mujeres, una de 25 años y una niña de cinco o seis -respondió, dudando sobre la edad de la niña.
Un nudo se formó en mi estómago.
-¿Te dijeron sus nombres? -insistí.
-Sí, la mayor se llama Shin Sophia y la niña Emily Park.
Sin pensarlo, salí corriendo hacia la entrada con los chicos detrás de mí. Las encontré sentadas en unas bancas. Sophia me miró fijamente cuando me acerqué.
Me coloqué frente a ella y llamé a mi hija.
-Emily -dije suavemente.
Ella levantó su carita, pero un moretón en su mejilla me heló la sangre. Se levantó y, con lágrimas, me abrazó fuertemente.
-¿Qué pasó, mi niña? -susurré, pero ella se negó a hablar.
La cargué y, mirando a todos, dije:
-Por favor, síganme.
Entramos a una sala común. Jungkook abrió la puerta y todos entraron. Dejé a Emily en la mesa y le pedí a Jin un botiquín de primeros auxilios. Mientras limpiaba el moretón, las lágrimas seguían brotando de sus ojos.
Al terminar, le di un beso en la mejilla y sonreí.
-¿Qué pasó, Emily? -volví a preguntar. Ella miró a Sophia, pidiéndole que hablara por ella.
-Señorita Park -comenzó Sophia-, cuando fui a buscar a Emily al colegio, una maestra me dijo que había sido golpeada por un compañero.
-¿Pero por qué? ¿Con qué motivo? -pregunté, preocupada.
-Según la maestra, no es la primera vez. Empezaron molestándola, quitándole la merienda o los útiles, y luego las agresiones se hicieron más constantes, hasta que hoy la golpearon.
-¿Y no fueron a hablar con el director? -preguntó Jimin.
-Sí, pero les dijo que era solo un juego de niños.
Me senté junto a Emily y, con voz suave, le pregunté:
-¿Por qué no me dijiste, mi niña?
Ella me miró con ojos cristalizados.
-No quería que te enojaras conmigo -susurró, jugando con sus manitas.
-¿Y por qué me enojaría contigo? Para mí, eres lo más importante y me preocupa todo lo que te pase.
-Lo siento -dijo, con la voz quebrada.
La abracé fuerte.
-No lo sientas, tú no tienes culpa -le dije, dejando un beso en su frente.
-Mañana me ocuparé de esto, ¿vale? -asintió levemente y sonrió.
Secó sus lágrimas y miró a los siete hombres a su alrededor.
-Ah... ¿Mami, quiénes son ellos? -preguntó, señalándolos.
Ellos quedaron conmocionados.
-Son mis compañeros de trabajo. Chicos, les presento a Emily Park, mi hija -dije.
Emily levantó su manita en saludo y ellos le respondieron con sonrisas.
Les pedí que se presentaran uno a uno. Luego me dirigí a Emily.
-Cariño, ¿ya almorzaste?
Negó con un puchero y sonreí.
-¿Quieres ir a almorzar?
Asintió frenéticamente.
-¿A dónde?
-¡McDonald's! -gritó emocionada.
Reí y la cargué, pero me detuve al notar que preguntaba algo.
-Mami, ¿ellos pueden ir con nosotras?
Señaló a los chicos.
-Señores, ¿les gustaría acompañarnos? -pregunté.
Se miraron entre sí y afirmaron con una sonrisa.
-Claro -dijeron.
Emily sonrió aún más.
-Sí -chilló feliz, y yo negué sonriendo ante las ocurrencias de mi hija.
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OPERATION EAST
Fanfictionun criminal muy peligroso de Asia, una agente madre soltera y apasionada por su trabajo, 7 chicos con el propósito de cumplir con su misión asignada, un amor que se formará a lo largo de su misión con el que no contaba. pero que estarían dispuestos...
