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Narrador omnisciente

En un recóndito lugar donde solo existían árboles, quebradas y rocas, se ocultaba una casa de dos plantas, un refugio de atrocidades que su dueño disfrutaba en silencio. El eco de un cristal estrellándose contra la pared blanca resonó en la habitación, dejando una mancha roja que se mezclaba con la rabia que lo consumía.

-¿Cómo es posible que dos cargamentos de armas y chicas menores de edad fueran allanados por una mediocre unidad de policía de Corea, y lo peor, por una mujer? -gritó, su voz retumbando en las paredes.

-Señor, lo que hemos escuchado es que uno de nuestros hombres, a pesar de estar capturado, colaboró con la unidad para revelar el otro cargamento que venía de Tailandia -respondió uno de sus hombres, temblando.

-Lo atraparon vendiendo armas a un comprador desconocido, y la policía llegó gracias a un informante -gruñó, su mirada destilando furia.

-Quiero a Antonio Guerrero muerto. No me importa qué tengan que hacer, ¡pero lo quiero muerto! -exclamó, sus hombres asintiendo en un coro temeroso.

-Sí, señor -respondieron, sabiendo que no había espacio para la duda.

-Otra cosa, ¿quién es la mujerzuela detrás de todo esto? -preguntó, su voz ahora baja pero cargada de amenaza.

Un empleado se acercó con una tableta, mostrando la foto de una mujer que podría arruinarlo.

-La mujer se llama... - inicio el joven.

-Amanda Park -respondió, observando con atención la imagen de la pelinegra.

Sin saberlo, ella estaba destinada a poner fin a su reinado de terror en Asia. Pero él haría lo que fuera necesario para evitarlo, ignorando que la batalla apenas comenzaba.

(...)

Pov : Amanda Park
2 meses después - Sábado, 7:00 am

Dormía plácidamente junto a mi hija, que parecía estar en su quinto sueño, cuando el sonido de mi celular rompió la calma. Abrí los ojos con pereza y, al mirar a mi pequeña, decidí contestar sin saber quién llamaba. Pero al reconocer la voz, mi corazón se detuvo.

-¿Qué demonios hacía Jungkook llamándome a las 7 de la mañana? -pregunté, con la irritación aún en la voz.

-Amanda, me llamaron de la penitenciaria. Atentaron contra la vida de Antonio -dijo, y el silencio se apoderó de mí mientras procesaba la noticia.

-¿¡Pero qué!? ¿Cómo fue? -me levanté de golpe, sintiendo un nudo en el estómago.

-Las cámaras captaron que un tipo entró en la madrugada y le pagó a un guardia para que lo dejara entrar a la celda de Guerrero.

-¿Qué demonios le hicieron? -exclamé, la ansiedad apoderándose de mí.

-Lo apuñalaron y fue remitido al hospital -respondió, y traté de calmarme.

-Jeon, ven a buscarme. Iremos juntos a ver qué sucedió.

-Bien, en 20 minutos estoy ahí -dijo, y colgó. Me duché y me alisté rápidamente, mi mente en un torbellino de pensamientos.

Ya lista, marqué el número de Sophia. Me dijo que estaría aquí en 15 minutos. La espera se tornaba angustiante hasta que el claxon de Jungkook resonó en la sala. Tomé mis cosas y salí.

1 hora después...

Todo lo que Jungkook había contado se confirmaba. A las 3 de la mañana, un hombre encapuchado había entrado en la cárcel, pagándole a un vigilante para que lo dejara entrar y cumplir su misión.

En la sala de planificación, todos estábamos concentrados en las grabaciones de seguridad.

-¿Y ahora qué hacemos? -preguntó Namjoon, analizando la imagen del chico.

-Debemos atraparlo. Él puede ayudarnos a revelar otra carga o incluso la ubicación de Wang -dije, sintiendo que el tiempo se nos escapaba.

-Las posibilidades de que entregue a Wang son mínimas, pero sobre otra carga, quizás sí -respondió Min, con un semblante serio.

-Teniendo en cuenta que es sicario y ha estado cerca de Paolo, podría tener información valiosa -añadió.

-Bien, esto es lo que haremos. Anunciaré que Antonio fue herido en la cárcel y que sobrevivió gracias a los esfuerzos de los doctores. Eso atraerá al tipo que intentó matarlo. Montaremos una emboscada -expliqué.

-Min y Jung se encargarán de monitorear las cámaras y avisar si el tipo está en el hospital. Taehyung y Namjoon se harán pasar por enfermeros en algunas habitaciones. Si ven al sospechoso, avisarán -continué, sintiendo la tensión en el aire.

-Y tú, Jeon, te harás pasar por el doctor que trata el caso de Guerrero. Estarás en la habitación haciéndole el chequeo diario, mientras yo esperaré en el baño para capturarlo. ¿Entendido? -pregunté.

-Sí, capitán -respondió, decidido.

-Bien, manos a la obra, señores -dije, sintiendo que la adrenalina comenzaba a fluir.



CONTINUARÁ.

OPERATION EASTHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora