Capítulo 16 | "Te encontré"
Madison Davis
Oliver estira su mano hasta su mesa de noche donde encuentra un condón y rápidamente se lo coloca, me despoja de la poca ropa que tengo encima y abre mis piernas de golpe mientras lame sus labios ante la vista de mi cuerpo totalmente desnudo a su disposición.
El lobo tatuado en su cuello al igual que el as de tréboles tatuado en su pecho parece resplandecer bajo la luz de la noche, los tatuajes de sus brazos parecen brillar un poco con la fina capa de sudor que los cubre, juguetea con el aro en su labio inferior cuando entra en mí de golpe haciéndome soltar un gemido alto.
Sonríe por ello, no me deja acostumbrarme a su gran tamaño porque empieza a empujar en mi interior, repartiendo lametones por todo mi pecho, jugueteando a su antojo con mi cuerpo.
Sus embistes son potentes, el cabezal de la cama golpea rítmicamente en la pared y la propia cama empieza a chillar, pero Oliver mantiene el ritmo rudo y constante conmigo, enredo mis manos en su cuello y tiro de él de vuelta a mi boca para silenciar mis gemidos.
Devora mi boca y tira de mi labio inferior, clavo mis uñas en su espalda consiguiendo que suelte un jadeo ronco, su boca se queda a unos centímetros de la mía sin llegar a unirse del todo, sólo a esa corta distancia, tragándose todos mis gemidos por sus potentes embestidas, una sonrisa socarrona se planta en su cara cuando me ve deshecha en placer bajo su cuerpo.
Sale de mi interior en un rápido movimiento, voltea mi cuerpo dejándome a espaldas del suyo, separa mis piernas y vuelve a embestirme de golpe, mis manos se aferran a las sábanas que están hechas un desastre, trato de silenciar mis gemidos con una de mis manos, pero Oliver impacta su palma en mi trasero.
— Quiero oírte, muñeca.
Vuelvo a aferrarme a las sábanas cuando una de sus manos tira de mi cabello con fuerza arqueando mi espalda para él mientras su otra mano se aferra a mi trasero apretando con fuerza mientras abre mis nalgas y se deleita con la vista de su miembro embistiendo mi entrada rebosante en humedad para él.
Su cuerpo impacta con tal fuerza al mío que no dejan de emitirse sonidos cuándo nuestras pieles chocan con un martilleo húmedo y lujurioso.
Su agarre es fuerte, sé que dejará las marcas de sus dedos, pero no me interesa en lo más mínimo, lo único en lo que puedo pensar es en el orgasmo demoledor que empieza a formarse en lo bajo de mi vientre.
— Eres deliciosa, muñeca.
Suelta mi cabello y lo tira a un lado mientras reparte besos por todo mi cuello y espalda cuando un orgasmo arrasador explota en mi interior, mis piernas tiemblan mientras grito su nombre cuando me corro y mis paredes se aprietan a su alrededor.
Lo siento sonreír contra mi piel cuando escucha su nombre siendo gritado por mi boca, acelera sus movimientos alargando mi climax, volviéndome una masa temblorosa de sensaciones y gemidos cuando Oliver suelta un gemido bajo y se corre, da unos empujes suaves mientras termina de derramarse.
Sale de mi interior y anuda el condón dejándolo despreocupadamente en el suelo, se estira tomando con su mano otro preservativo de la mesa de noche mientras su corpulento cuerpo vuelve a voltear el mío.
Sus pupilas dilatadas por el deseo hacen que sus ojos cafés parezcan negros.
— ¿Lista para el siguiente round, muñeca?
♕
Me despierto luego de sentir unos besos en mi espalda, abrazo más la almohada arrugando la nariz, escuchando la risa de Oliver.
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As de Corazones
Teen FictionLibro 1 | Trilogía Amores Letales Connor Blackwolf, Kace Blackwolf y Oliver Blackwolf. Tal vez sus nombres no te indiquen quienes son ellos. Son conocidos como los lobos. Los líderes de la mafia española. El peor grupo criminal que ha pisado las cal...
