Capítulo 57 | "Sé nuestra"
Madison Blackwolf
Me desperté sintiéndome como si un tren me hubiese pasado por encima, todo el cuerpo me dolía, mientras una sonrisa tonta bailaba en mi rostro, me encontraba sola en la cama y el reloj en la mesita de noche marcaba las diez de la mañana.
Demonios, había dormido demasiado.
Con pesadez, logré incorporarme de la cama y dirigirme al baño, cepillando mis dientes y lavando mi rostro, bajé las escaleras mientras seguía el ruido de voces, hasta que encontré la cocina donde mis tres hombres desayunaban despreocupadamente mientras charlaban entre ellos sobre algún partido de futbol que habría esta noche. Al llegar a la cocina todos los ojos se posan en mí, aún con sólo bragas y una camisa de Kace, camino hasta colocarme sobre las piernas de Connor y robar una de las tostadas sobre su plato.
Kace le hace una seña a una de las empleadas de la cocina y rápidamente se encargan de posar un plato de comida frente a mí y dejándome de nuevo sola con los lobos.
— ¿Cómo te sientes? — cuestiona el rubio.
— Bien — me encojo de hombros, tomando un poco de jugo.
— Anoche fuimos algo rudos contigo — explica esta vez el pelinegro, vuelvo a encogerme de hombros.
— ¿No te importa? — cuestiona el castaño mientras deja pequeñas caricias en mis muslos desnudos.
— Me gusta que sean rudos conmigo.
La mano de Connor sobre mis muslos me aprieta con fuerza, los ojos de Kace se oscurecen mientras me mira fijamente y Oliver me regala una de sus sádicas sonrisas.
El castaño deposita un beso en la cima de mi cabeza.
— Termina de desayunar, iremos a un sitio.
♕
Caminaba entre uno de los clubes de Madrid que estaban en mi posesión, los tacones resonando con cada paso que daba mientras los hombres de la organización aguardaban mi opinión, al parecer ya estaban listos todos los cambios y remodelaciones que había solicitado en esta cadena de clubes y los empleados esperaban nerviosos mi veredicto.
Tomé mi mentón entre mis manos con el perfecto esmaltado rojo de mis uñas a juego con el de mi labial, brillando bajo la nueva iluminación.
Había descubierto que el rojo era uno de mis colores favoritos, los armarios llenos de vestidos rojos que los Blackwolf habían comprado para mí lo demostraba, a ellos parecía encantarles aún más, por distintas razones. Oliver decía que el color resaltaba el tono pálido de mi piel y hacía que mis ojos brillaran, Kace alegaba que de esa manera me veía más poderosa y sensual de lo que ya normalmente era y, por último, Connor decía que le recordaba el color de la sangre.
— ¿Qué opina, señora?
Me giré hacia uno de los trabajadores del club que esperaban mi respuesta, me encogí de hombros.
— Está bien.
Caminé de vuelta hacia la entrada siento escoltada por los hombres de mis novios, con la orden de matar a cualquier persona que osara alterar mínimamente mi seguridad.
— ¿Dónde están? — cuestioné hacia Frank.
— La esperan en frente, mi señora.
Alcé la vista hacia la calle del frente, donde mis tres hombres aguardaban, era una calle bastante concurrida que los hombres de seguridad de los Blackwolf habían cerrado por completo, sólo nosotros estábamos.
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As de Corazones
Teen FictionLibro 1 | Trilogía Amores Letales Connor Blackwolf, Kace Blackwolf y Oliver Blackwolf. Tal vez sus nombres no te indiquen quienes son ellos. Son conocidos como los lobos. Los líderes de la mafia española. El peor grupo criminal que ha pisado las cal...
