Capítulo 22 | "De bajos recursos"
**Años atrás **
Madison Davis (15 años)
— ¡Papá! — suplico — ¡Por favor, no! ¡Te prometo que me portaré bien!
Chillo mientras me aferro al agarre que mi padre mantiene en mi brazo, tira de mí fuera de casa, guiándonos hacia la entrada, donde las camionetas de sus hombres nos esperan.
— ¡Papá! — insisto, sintiendo como las lágrimas bajan sin control por mi rostro.
— ¡Cállate, Madison — enfurece, el ruso en su voz escuchándose más sombrío por el enojo — ¡Harás lo que yo digo!
— No quiero ir con ese hombre, por favor — insisto.
No sirve de nada, llegamos frente a las camionetas, donde me empuja con fuerza. Caigo al suelo, lastimando mis manos cuando estas frenan mi caída, generando pequeños rasguños. Los hombres de mi padre son quienes me suben a una de las camionetas sin nada de delicadeza.
No se molestan en vendar mis ojos, después de todo, nada conseguiría con intentar escapar. Las cicatrices que surcan mi cuerpo son prueba de ello, cada una de ellas representa un intento de escapar de mi padre, cada una de las veces en que un corte profundo fue el pago por un castigo.
El horrible establecimiento de madera, que desprende un horrendo olor a humedad, es lo primero que observo cundo las camionetas se detienen.
— ¡No!
Vuelvo a pelear, esta vez con los hombres de mi padre, quienes tiran de mí fuera del auto sin un poco de delicadeza. No importa cuantod golpes lance, ni lo mucho que patalee, logran bajarme de la camioneta e ingresarme al horrible lugar.
La sonora bofetada que uno de los hombres de mi padre me propina resuena por todo el lugar, generando un doloroso eco.
Mi rostro se voltea hacia un lado de manera dolorosa, siento como todo el lateral de mi rostro palpita con ardor.
— Cállate — gruñe mi padre, aprobando que uno de sus hombres me golpeara — Deja de llorar, y cállate.
Se acerca, limpiando el hilo de sangre que corre por la comisura de mi boca debido al golpe, sus ojos brillan con la burla reflejada en sus ojos.
¿Los míos? Espero que brillen con todo el odio que le tengo.
Un hombre comienza a bajar las escaleras, riendo en una carcajada sonora, lo que me hace notar los dientes amarillentos en su dentadura.
— Tú debes ser Madison — se emociona el hombre.
Su rostro se acerca tanto al mío que intento dar un paso atrás, sin embargo, son los hombres de mis padres quien me aprisionan, impidiendo que pueda moverme.
— Creaste una auténtica belleza — se emociona el hombre.
— Espero cumplas nuestro trato, Andrew — habla mi padre.
— Lo haré, créeme.
Hombres de seguridad, quienes le rinden leal a Andrew, bajan por las escaleras. Reemplazan a los hombres de mi padre, me sujetan con fuerza mientras que mi padre se retira, pese a mis quejas y llamados, no voltea ni un segundo.
— ¿Qué haré contigo, preciosa? — se emociona Andrew, acariciando mi mejilla, bajando la caricia por mi cuello.
No lo pienso demasiado, escupo su rostro, haciendo que finalmente se aleje y deje de tocarme.
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As de Corazones
Novela JuvenilLibro 1 | Trilogía Amores Letales Connor Blackwolf, Kace Blackwolf y Oliver Blackwolf. Tal vez sus nombres no te indiquen quienes son ellos. Son conocidos como los lobos. Los líderes de la mafia española. El peor grupo criminal que ha pisado las cal...
