Capítulo 65 | "Muerto"
**LEAN LA NOTA DEL FINAL**
Madison Blackwolf
Los hermanos son insoportables, ya no estoy segura de querer casarme con ellos.
Desde que he vuelto del hospital, no me han dejado hacer nada sola, sólo puedo subir o bajar las escaleras si uno de ellos está cargándome, no me dejan ducharme sola ni cocinar nada, no puedo estar mucho tiempo de pie, aun cuando ya han pasado cuatro semanas desde que volví a casa, más de un mes desde el atentado en el salón.
Mi hermano parece estar de acuerdo con todos los cuidados que han implementado los Blackwolf y Yulia no es de mucha ayuda tampoco. Horus parece ser cómplice de los hermanos, puesto que cada vez que trato de escabullirme y bajar las escaleras, comienza a aullar como el perro traidor que es.
No importa que el médico me haya dado su visto bueno para poder rehacer mi vida con normalidad, ellos aún no sienten que sea seguro.
Es un martirio.
También ha sido más de un mes sin sexo, porque no se han atrevido a tocarme, pero tengo un plan para ello.
Mis heridas ya están cicatrizadas en su totalidad y estoy bien completamente, sé que los hermanos no tardarán en subir las escaleras para irnos a dormir, dado que están finalizando un negocio, así que es mi momento de actuar.
Me desnudo completamente mientras me coloco sobre la cama y comienzo a jugar con mis pechos, traigo a mi mente todas las veces en que los Blackwolf me han hecho suya, todas las veces en que me han follado y rápidamente siento como la humedad comienza a escurrir de mi entrepierna.
No trato de callar mis gemidos, porque sé que no tardarán en subir las escaleras y quiero que me escuchen, mi mano abandona mis pechos y comienza a serpentear por mi torso hasta llegar a donde más necesito atención, recojo los fluidos que abandonan mi centro y los traslado hasta mi clítoris, comienzo a frotar tal como me gusta, un sonoro gemido abandona mis labios cuando comienzo a realizar movimientos circulares.
Una sonrisa llena mis labios cuando escucho pasos aproximándose por las escaleras.
— ¿Muñeca? — cuestiona Oliver cuando gira el pomo de la puerta y la misma no cede, dado que le he dado llave al cerrojo.
Gimo con fuerza cuando dos de mis dedos se introducen en mi entrada y los acompaso con los movimientos de mi otra mano sobre uno de mis pechos, apretándolo y tirando de mi pezón.
— Madison, abre la puerta — ordena Kace.
Ignoro sus alegatos cuando acelero los movimientos de mi mano, sonidos húmedos llenan la habitación cuando me empapo aún más al saber que ellos me están escuchando y gimo de nuevo, cada vez más fuerte.
— Busca la jodida llave — gruñe Connor mientras empuja la puerta con lo que asumo es su hombro.
— Será mejor que abras la puerta, rubia — ordena Kace, con la voz enronquecida — No te gustará lo que pasará si entramos a la fuerza.
Lo ignoro, gimo alto cuando siento el orgasmo formarse en mi vientre bajo y las paredes de mi coño apretando mis dedos, ignoro los golpes cada vez más contundentes en la puerta.
— Joder, rubia — se queja Oliver mientras parece haberse unido a los golpes que propicia Connor en la puerta.
— No encuentro las jodidas llaves — gruñe Kace y la puerta comienza a tambalearse aún más.
La tirarán abajo.
Acelero mis movimientos y no logro callar los gemidos y jadeos que abandonan mi boca, mis músculos se contraen mientras arqueo mi espalda y exploto en un orgasmo apasionante justo en el momento en que la puerta se desprende de las bisagras y sede ante los golpes.
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As de Corazones
Teen FictionLibro 1 | Trilogía Amores Letales Connor Blackwolf, Kace Blackwolf y Oliver Blackwolf. Tal vez sus nombres no te indiquen quienes son ellos. Son conocidos como los lobos. Los líderes de la mafia española. El peor grupo criminal que ha pisado las cal...
