Capítulo 39 | "Somos un equipo"
Madison Blackwolf
La semana había pasado con bastante tranquilidad, el día de la misión había llegado, hoy los hermanos Blackwolf partirían a Córdoba para iniciar el plan en contra de Egor.
Estaba nerviosa, completamente nerviosa y al mismo tiempo completamente molesta.
— No es seguro, Madison — rugió molesto Kace.
— Lo que no es seguro es que me dejen aquí — refuté — ¿No han visto esas películas donde el equipo se separa y luego todo sale mal?
Estaba molesta, los Blackwolf partirían a la mansión y me dejarían aquí, sin hacer nada.
Me molestaba la idea a gran escala, primeramente, porque desconocía del plan que ellos pensaban ejecutar, dado que me mantenían en la sombra de estos. Alegaban que era para mi propia seguridad, pero yo no podía dejar de pensar en que simplemente querían ocultarme algo. Alek tampoco hablaba de eso conmigo, cuando intenté sacar a colación el asunto, rápidamente cambiaba de tema.
Y ahora, ellos deberían partir a Córdoba con sus mejores hombres, preferían la idea de ir ellos con una protección básica y dejarme a mí aquí, con sus mejores hombres custodiándome.
No me malinterpreten, me calentaba el corazón que ellos quisieran protegerme de esa manera, pero no descuidando ellos mismos sus espaldas, al fin y al cabo, yo terminaría preocupada por mantenerlos sin protección y ellos también estarían preocupados por haberme dejado tan alejada en una operación tan importante.
— Muñeca, no hagas las cosas difíciles, te quedarás aquí, no está en discusión — alegó Oliver.
— Se les está olvidando que no soy un adorno del cual disponen y usan a su antojo sólo para follar, el trato era que, si me quedaba aquí, sería diferente.
— No te pondremos en peligro — refutó Connor.
— No les estoy pidiendo que me incluyan en su plan, estoy pidiendo que no me tengan en las sombras ¡ni siquiera sé cuál se supone que es su famoso plan! — gruñí, furiosa — Están ocultándome cosas.
— Eso no es importante ahora, Madison — gruñó de vuelta el pelinegro.
— ¡Claro que lo es! ¿Cómo sé de qué se supone que me protejan si no sé cuál será la movida? — debatí — Sé que es gracias a ustedes que Alek no ha querido decirme nada.
— Tu hermano estará bien.
— Es que eso no lo sé, porque ni siquiera sé cuál es la misión suicida a la que se dirigen.
Los tres hermanos bufaron frustrados, Kace rodó sus ojos en desesperación, antes de empezar a caminar de nuevo a la puerta.
— Creí que éramos un equipo — hablé de nuevo.
— Lo somos — aseguró Connor.
— ¿Lo somos? ¿Somos un equipo los cuatro? ¿O ustedes tres son uno y yo soy el comodín?
— ¿Por qué tienes que voltear las cosas a tu favor? — rugió Kace, furioso. Siempre era el primero en perder la paciencia — ¡No se trata de ti!
— ¡¿No?! ¡Entonces dímelo! ¡Somos un equipo!
— ¡No lo somos! — gruño, furioso. Mis ojos se abrieron desmesurados ante sus palabras, Kace maldijo al percatarse de lo que dijo, por lo que fue su hermano quien decidió intervenir.
— Madison, te apreciamos ¿vale? Eres importante para nosotros, pero la organización siempre estará primero al igual que mis hermanos, somos un equipo, hermanos por elección, y en este momento tu presencia y conocimiento sobre el plan lo pone en riesgo de falla, simple.
ESTÁS LEYENDO
As de Corazones
Teen FictionLibro 1 | Trilogía Amores Letales Connor Blackwolf, Kace Blackwolf y Oliver Blackwolf. Tal vez sus nombres no te indiquen quienes son ellos. Son conocidos como los lobos. Los líderes de la mafia española. El peor grupo criminal que ha pisado las cal...
