Capítulo 55 | "Sorpresas, Parte II"
Madison Blackwolf
Subía las escaleras mientras escuchaba una voz conocida en las afueras del lugar, voltee a ver a los hermanos y los tres me sonrieron mientras asentían en mi dirección.
Corrí por los escalones faltantes, donde vislumbré al hombre frente a mí y no perdí el tiempo en brincar sobre su espalda.
— ¡Alek!
Me dio un par de vueltas haciéndome reír mientras me aferraba a su espalda con fuerza para luego colocarme de nuevo en el suelo, finalmente estrechándome entre sus brazos.
Al separarse, finalmente acunó mi rostro entre sus manos, sus ojos azules impactando con el azul de los míos.
— Te extrañé — le hablé en ruso.
— Y yo a ti, Annika — sonrió — Me gusta verte así.
— ¿Llena de sangre? — bromeé.
— Yo también lo estoy — por primera vez, noté su ropa manchada de sangre al igual que la sangre seca de sus manos — Nos luce, no cualquiera se ve bien cargado de sangre.
Los Blackwolf finalmente salieron del lugar y saludaron con un asentimiento a mi hermano, luego Alek volvió a hablarme.
— Como te decía, me gusta verte así.
— ¿Así cómo?
— Sonriendo, llena de vida, es lo mínimo que te mereces — besó mi frente — Te mereces más que el mundo, al parecer ellos se aseguraran de ponerlo a tus pies.
— Ya lo hacen — sonreí — Del mismo modo en que lo haces tú.
Sonrío amplio esta vez mientras sus ojos brillaron, luego carraspeó, apartándose. Alek tenía un fuerte resentimiento sobre sentirse un buen hermano mayor, después de todo, él siempre supo de mi existencia y odió no estar para mí, sin embargo, yo haría que ese sentimiento desapareciera de su mente para siempre. Alek era el mejor hermano que la vida podría haberme entregado, las circunstancias que enfrentamos nunca serían su culpa.
— Te he traído una sorpresa.
Tiró de mi mano hasta su camioneta Ford Ranger azul se encontraba estacionada, me guio hasta el cajón de la misma y lo abrió, me quedé de piedra momentáneamente cuando vi lo que había dentro.
Eran las cabezas de los tres hombres que me habían atormentado toda mi infancia gracias a Egor, los mismos hombres que volvieron a atormentarme en el hangar ese día.
Las tres cabezas de los hombres yacían en el auto de Alek, ni idea de dónde estaban sus cuerpos.
— Los hermanos Blackwolf los llevaron a unas bodegas donde les dieron la peor semana de sus vidas, sin embargo, luego fueron completamente míos. Yo me encargué personalmente de ellos, hice de sus últimos momentos de vida un completo infierno — me explicó mi hermano — Estas cabezas se colgarán en uno de los clubes que aún maneja Egor, en una clara advertencia de lo que pasará con quien se meta contigo.
» La Bratva se está encargando de liquidar a todo aquel que trabaje para Egor, Yaroslav y Yasir están encabezando la búsqueda de Egor a mi lado, se está quedando sin salidas, es solo cuestión de tiempo para que lo atrapemos.
Envolví mis brazos de nuevo en su cuello mientras lo abrazaba con fuerza.
— Gracias, Alek.
— Odio lo que te hicieron, odio no poder haber hecho nada cuando éramos niños y odio no haber podido impedirlo ahora.
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As de Corazones
Teen FictionLibro 1 | Trilogía Amores Letales Connor Blackwolf, Kace Blackwolf y Oliver Blackwolf. Tal vez sus nombres no te indiquen quienes son ellos. Son conocidos como los lobos. Los líderes de la mafia española. El peor grupo criminal que ha pisado las cal...
