Capítulo 52 | "Continuar"
Madison Blackwolf
Caminaba por los pasillos de la mansión, me dirigía al gimnasio que los hermanos poseían en casa, sabía que estaban ahí, al parecer era su zona favorita de toda la casa.
Horus caminaba a mi lado, atento a cualquier cosa que osara molestarme. Habían pasado cuatro semanas desde que había logrado salir de aquel infierno, las pesadillas aún continuaban, los moretones y heridas en mi cuerpo habían desaparecido, dejando a su paso solo un mapa de cicatrices.
Entré al área de gimnasio, enfocando rápidamente el cuadrilátero que los lobos habían mandado a construir, varios de los hombres de los lobos rodeaban el cuadrado mientras dentro del cuadrilátero Connor se terminaba de atar unas vendas en las manos. En la esquina de este se encontraba Frank, con una mirada de resignación.
— ¡Comiencen! — ordenó Oliver desde una esquina de la habitación, con una sonrisa perlando sus labios. Me aproximé hacia su lado mientras los hombres me abrían el paso sin siquiera tener que pedírselos, el rubio enfocó sus ojos mieles sobre mí, sonriendo. No tardó en tirar de mi cuerpo hacia el suyo.
— ¿Qué es todo esto? — cuestioné.
— Connor le dará una paliza a Frank.
— Frank es nuestro jefe de seguridad — debatí — Es implacable.
— Sí, pero estamos hablando de Connor.
La pelea inició, ambos hombres dentro del cuadrilátero eran letales, el rostro de Frank se encontraba serio mientras analizaba los movimientos de Connor e intentaba propinarle algún golpe, en cambio Connor se encontraba en una pose más relajada pero alerta, aun cuando sus ojos brillaban con diversión y una sonrisa arrogante bailaba en sus labios.
Me perdí momentáneamente en el torso desnudo de Connor, como los tatuajes parecían resaltar por el brillo del sudor sobre su cuerpo y cómo todos sus músculos se contraían.
Connor en un rápido movimiento movió su brazo izquierdo y Frank bloqueó el golpe, lo que consiguió que descubriera su lado derecho y Connor le propinara una fuerte patada que lo hizo trastabillar unos pasos hacia atrás.
— No me lo pongas tan fácil, Frank — se burló Connor.
— ¿Dónde está Kace? — cuestioné.
—Estaba revisando unos papeles del club, arriba — me explicó el rubio — ¿Irás con nosotros esta noche?
Asentí mientras deposité un pequeño beso en sus labios, caminé con Horus hacia donde me indicó el rubio mientras Connor lograba derribar a Frank, los hombres a su alrededor gritaban alabando a su jefe.
Justo cuando iba llegando a la oficina, me gire hacia Horus.
— Debes quedarte aquí, Horus.
Al parece sí lograba entenderme, puesto que ladeo la cabeza hacia un lado como si negara.
— Debes hacerlo, tengo que hablar con Kace — hablé — Busca a Oliver, busca.
Pareció irse bastante inconforme, pero terminó acatando el comando, me giré y luego de varias respiraciones, giré un poco el pomo de la puerta, asomé mi cabeza en el interior de la habitación.
— ¿Puedo pasar?
— Puedes hacer lo que quieras, muñeca.
Entré rápidamente mientras Kace hacía los papeles que revisaba hacia un lado, se apartó un poco del escritorio para facilitarme sentarme sobre sus piernas, una de sus manos se aferró a mis muslos nada más sentarme y sus ojos grises impactaron contra los míos.
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As de Corazones
Teen FictionLibro 1 | Trilogía Amores Letales Connor Blackwolf, Kace Blackwolf y Oliver Blackwolf. Tal vez sus nombres no te indiquen quienes son ellos. Son conocidos como los lobos. Los líderes de la mafia española. El peor grupo criminal que ha pisado las cal...
