Capítulo 34 | "Borsch"
**Días atrás. Alek y Madison en Nevada**
Madison Blackwolf
Observo la acogedora cabaña frente a mí. Lo cierto es que pensé que Alek podría haber rentado alguna especie de mansión y demás, rodeada de lujos y comodidades. Por lo que me sorprende de manera grata observar la construcción frente a mí.
Es una cabaña completamente hecha de madera, dando un estilo rústico bastante acogedor. Está rodeada de vegetación, enormes árboles que hacen que el aire aquí se sienta diferente. Pese a que hay bastante seguridad al rededor, tanto de los hombres de Alek como los que los hermanos Blackwolf han asignado para mí, se encuentran ocultos, por lo que da la impresión de que solo seremos mi hermano y yo por estos días.
Alek me observa desde la entrada de la cabaña, sus ojos no se despegan de mí, como si estuviera esperando que huya en cualquier momento.
Nuestra relación sigue siendo algo extraña. Hemos estado hablando por teléfono y nos hemos visto algunas veces para tomar un almuerzo rápido o un café, sin embargo, siempre hemos estado rodeados de personas, lo que nos garantiza que nuestros momentos no sean tan incómodos.
Sin embargo, ahora es diferente. Estaremos dos días aquí, solos, intentando mejorar nuestra relación de hermanos. Y parece que ninguno de los dos sabe cómo actuar alrededor del otro.
— ¿Quieres que te muestre la cabaña? — cuestiona, dudoso, como una forma de romper el hielo entre ambos.
Asiento, caminando hacia él. Es rápido en quitar la mochila que cargo en mi espalda, siendo él quien la carga ahora mientras me enseña el lugar. Cuenta con un pequeño salón con varios sofás, una chimenea y un pequeño bar al fondo, un medio baño en la parte de abajo, un cuarto de limpieza y una cocina bastante amplia. En el segundo piso apenas hay dos habitaciones, cada una con su baño privado. Alek me sonríe, dejando mi mochila en mi habitación.
— Pensé que tal vez podríamos comer algo — habla, carraspeando un poco — Ver una película, tal vez.
Lo está intentando, realmente lo hace.
Asiento con una sonrisa.
— Me cambiaré de ropa y te alcanzo, ¿vale? — hablo, consiguiendo que la tensión en su cuerpo disminuya un poco.
— Vale.
Tomo una ducha rápida, intentando eliminar los rastros de la ceremonia de los Blackwolf que sigue fresca sobre mí. Me coloco un pantalón holgado de chándal gris y una camisa sencilla negra de mangas largas, atando mi cabello en una coleta suelta. Después de todo, parece que tendremos una noche de películas, así que quiero estar cómoda.
Bajo las escaleras, mis pies son cubiertos apenas por unas medias gruesas, por lo que Alek no escucha mis pasos cuando me acerco.
Parece que él también ha decidido tomar una ducha rápida, puesto que su cabello rubio idéntico al mío parece más oscuro por la humedad. Porta unos pantalones de pijama sencillos, junto con una camisa blanca simple.
— Eso huele increíble — me emociono, haciendo que sus ojos azules se coloquen sobre mí — ¿Qué es?
— Es borsch — explica — Es un plato ruso, pensé que... bueno, supuse que no has estado mucho tiempo en Rusia, por lo que creí que podría traer algo de Rusia para ti.
Mi corazón se encoje con sus palabras, haciendo que una enorme sonrisa se expanda en mi boca.
— Me encantaría probar el borsch, Alek — sonrío — ¿Necesitas que te ayude?
ESTÁS LEYENDO
As de Corazones
Teen FictionLibro 1 | Trilogía Amores Letales Connor Blackwolf, Kace Blackwolf y Oliver Blackwolf. Tal vez sus nombres no te indiquen quienes son ellos. Son conocidos como los lobos. Los líderes de la mafia española. El peor grupo criminal que ha pisado las cal...
