Guillermo lucia una sonrisa brillante cuando respondió la videollamada, mientras sacudía el peluche de caballito de mar como forma de saludarlo.
«Gracias por ese guiñó» Le dijo el omega con un tono de voz tan dulce.
—No me digas eso porque seguro me matas con lo que voy a decirte ahora —Al menos, va ir directamente al grano.
«¿Por qué?» Guillermo se mordió el labio inferior al sentir un nudo en el estómago por esas palabras. «¿Vas a decirme algo que no me va a gustar?»
—No es como que a mí me gustó la noticia, pero resulta que... Retrasaron el vuelo para mañana en la mañana. —Su tono de voz se volvió angustiado. —¿Tú crees que pueda llegar?
«Ojalá que sí.» Dijo de inmediato Guillermo. Obviamente quería que Hirving estuviera justo ahí para alentarlo sin embargo si las situaciones de esa magnitud no se ponían de su lado no era como si pudiera hacer algo al respecto.
Ambos se miraron a través de la pantalla, contando las horas para volver a verse, tomar sus manos, besar sus labios. De pronto, Guillermo recordó algo que quería comentarle a su novio.
«Las preguntas que te hicieron en tu entrevista me recordaron que aún no han publicado las fotos de cuando estuvimos en Amalfi.
—Es verdad...
«Creo que con esas fotos ya no te hubieran preguntado nada»
Hirving río sin embargo le preocupaba más pensar si podría llegar a tiempo a algo que consideraba era importante.
La llamada fue corta pues Guillermo tenía que irse a entrenar, Hirving no quiso distraerlo por más tiempo.
Para despejar su mente decidió salir del hotel, ir a cualquier lugar, olvidar un poco el tiempo.
Encontró un centro comercial no tan alejado del hotel y decidió escabullirse por ahí.
Por mucho que quiso pasar desapercibido no lo logro, cuando menos se dio cuenta estaba rodeando de un pequeño conjunto de personas que le pidieron unas fotografías. Aceptó la culpa, no se había tomado la molestia de intentar pasar desapercibido.
Y la vuelta por el centro comercial ya estaba siendo exorbitante. Adoraba su tiempo en soledad, pero como estaba anhelando justo ahora sostener las cálidas manos de Guillermo.
Se detuvo en el área de ropa para hombre donde había un pijama de color rosa pálido con estampado de adorables gatitos que llamó su atención.
Imagino lo adorable que se vería su novio con ese pijama y lo cursi que estaba siendo por querer comprar un par para que los dos estuvieran iguales.💘
7 de febrero
«Se acerca el día, ¿serás mío?»
Ese fue el texto de la carta que lo recibió en cuanto abrió su locker. Torció la nariz al ver las flores hechas de papel acompañadas de una caja amarilla, al girarla se dio cuenta que la tapa era transparente y dejo ver el contenido, seis chocolates que se veían bastante apetecibles y dieron justo en donde todavía no podía dejar de pensar en comida, especialmente en los dulces y todo gracias al estrés del día a día.
«¡No!» Se dijo a sí mismo. ¿Cómo iba a comer algo que fue dejado ahí con la intención de sacarlo de quicio? Miro de nuevo la caja, pasando saliva. Tampoco podía tirar comida a la basura, tal vez buscaría a alguien mas para dárselos o... ¿Probarlos más tarde?
Escuchó como sus compañeros le llamaron, diciéndole que ya tenían que salir a la cancha para volver a organizar la jugada. Dejó escapar un suspiro, no quería dudar mucho menos de sí mismo, ni sentirse mal por el hecho de que el último mensaje de Hirving le indicó que no estaría ahí presente en las gradas aun así sabe que lo apoyará donde sea que este y la calma lo envuelve al saber que se podrán reunir más tarde.

ESTÁS LEYENDO
¿por qué no puedes ver?
Fanfiction"💘" ¿Por qué no puedes ver? Es una fachada, ellos solo quieren tu piel. Hirving quiere pensar con claridad pero está enamorado. Su mente divaga, no duda en que Guillermo puede defenderse solo pero es evidente que los demás alfas siempre querrán ap...