17 de febrero
La luz del sol de la mañana le da justamente en la cara, pero resulta agradable. Parece que el día va a ser radiante y Lozano ya regresaba de comprar el olvidado polvo para hornear que él y Memo debieron comprar ayer.
Durante su trayecto de regreso al apartamento pasó cerca de una florería y al ver el encantador lugar lleno de fragancias y diversos colores se animó a comprar un bonito ramo de flores.
Rosas rojas, orquídeas blancas y ramitas de eucalipto atadas con una cuerda de cáñamo era el ramo perfecto que combinaría con la hermosa sonrisa de Guillermo.Y él, llevaba puesta una sonrisa de oreja a oreja en el rostro y tarareaba un pegajoso coro de una canción que en ese momento ni recordaba cómo se llamaba.
Estaba tratando de llevar las cosas con calma debido a que en su interior no se sentía debidamente cómodo y lo acreditó al reciente descubrimiento de las situaciones a las que ha estado cometiendo su padre. Seguramente ese sentir persistirá en su pecho hasta que lo resuelva y eso va a demorar unos días más, por lo tanto no quería ponerle tanta atención, debía enfocarse en el presente y seguir disfrutando de todos los días al lado de su amado.También debía sentir alegría por la próxima visita de sus amigos. Los extraña, sí y le hace feliz poder verlos de nuevo ya que la última vez hubo algunos malentendidos. Su Guillermo celoso, creyendo que estaba enamorado de alguien más cuando había sido él todo este tiempo, hasta estos días y los que siguen.
Soltó un suspiro, de solo recordarlo… todas los días han sido tan diferentes y fugaces, pero a su lado, maravillosos.Además, luego de todas las situaciones imprevistas que han sucedido, a Memo le caería bien la presencia de Edson y Diego, sobre todo la de este último. Rodearse de un omega en quién confía plenamente podría ayudarlo a sentirse calmo y cómodo.
Se detuvo antes de cruzar la acera, miró el reloj en su mano. Es temprano y se pregunta si su amado ya estará despierto o estará por hacerlo; piensa en llamarlo para poder escuchar su voz de recién levantado y desearle los buenos días.
—Qué bonitas flores Hirving, ¿son para tu noviecito?
El alfa frenó su paso y se paralizó al instante cuando escuchó esa voz detrás de su espalda. Un escalofrío recorrió su columna vertebral y todo su cuerpo se volvió un manojo de sensaciones desde confusión, ansiedad, tristeza y hasta dolor.
Ese olor a jengibre totalmente irrespirable lo hizo toser. Sin embargo, está vez no iba a permitir que cualquier mal recuerdo tomará control de sus emociones.—¿Qué haces aquí? —Cuestionó y entonces giró sobre sus talones. No cabía duda, con quien iba a encontrarse frente a frente era nada más y nada menos que con su padre.
Al mirarlo, el hombre de inmediato torció la nariz al encontrar empalagoso el aroma de su hijo.
—Rodrigo, ¿no te bastaba con tu aroma dulce? —Habló de nuevo mostrando una sonrisa desdeñosa al burlarse del aroma ajeno que impregna a su hijo por la cercanía con su pareja. Siguió analizándolo, encontrando cada vez más desagradable esa combinación de aromas.
Esas palabras hicieron que Hirving se pusiera instantáneamente a la defensiva. Dió un paso al frente, mostró un porte imponente y una mirada desafiante.
En un abrir y cerrar de ojos, la mano derecha del alfa tomó del cuello de la camisa de su padre, frunció el ceño y acompañado de un gruñido enseñó completamente los colmillos.
Por culpa del enojo y a gracia de su instinto quiere ir directamente a los golpes, sin embargo razona… no puede ser igual al alfa que tiene enfrente.
—Ay, ¿ahora sí muestras los colmillos, Rodrigo? —Soltó el padre del alfa, sin una pizca de reacción sobre las acciones de su hijo. —. Con esos colmillos afilados deberías usar un bozal, después de todas las cosas que haz hecho consideraría que eres un peligro en potencia.
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¿por qué no puedes ver?
Fanfiction"💘" ¿Por qué no puedes ver? Es una fachada, ellos solo quieren tu piel. Hirving quiere pensar con claridad pero está enamorado. Su mente divaga, no duda en que Guillermo puede defenderse solo pero es evidente que los demás alfas siempre querrán ap...