Capítulo 37

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Narra Eli

Sólo deseo ver a mi amiga. Estos últimos meses han cambiado su vida por completo. Seguramente si todo lo que le ha pasado a ella hubiese pasado conmigo, ya me habría dado un infarto.

Pasó de estar con un cerdo agresivo y abusador, a enamorarse de su profesor de historia, el cuál está hospitalizado en este mismo lugar por un accidente de tráfico. Conozco desde hace mucho tiempo a Sara, supe perfectamente darme cuenta de como quedaba embobada mirando a Izan mientras pensaba que nadie la estaba observando a ella. Lo que al principio parecía una tontería absurda de niñas de instituto se terminó convirtiendo en una historia de amor.

Desde pequeña viví con Sara sus problemas alimenticios, esas inseguridades que le crearon otros compañeros la apagaban cada vez más. Sus padres siempre estuvieron ahí, levantándola cada vez que caía. Cuando conoció al indeseable de Marcos su vida cambió para bien, Sara es bondad pura y alegría, con Marcos todo eso fue cambiando a medida que pasaba el tiempo, empezó a ser él el protagonista de todos los problemas que ya parecían estar enterrados pero él decidió resucitar.

Mientras caminamos por el pasillo del hospital pienso en Izan. En la última conversación que tuve con él conocí a otra persona totalmente distinta a la que nos daba clase de historia. Un hombre con una cantidad de perjuicios que lo han atormentado por muchos años, serio a la vista de todo el mundo pero sensible a la hora de hablar de su vida.

Cuando surgió el problema en el instituto, su cabeza colapsó. Decidió hablar conmigo para expresarme que no debía seguir con Sara, que la estaba poniendo en peligro a ella y a su buena trayectoria en el instituto. No era algo bien visto en general, en su cabeza se formaron todo tipo de inseguridades a pesar de haber conocido a la persona que volvió a dar luz a su vida, al menos así se refería él cuando hablaba de Sara.

4 días antes...

-No puedo seguir con ella, no deberíamos haber llegado a este punto.—Expresa un Izan totalmente descompuesto.

-Eres un cobarde si crees que la mejor decisión es alejarla, sabes que le harías daño a ella y a ti mismo.

-¿Estás llamando cobarde a tu profesor de historia?—Me mira serio—Si te pusieras en mi situación no lo verías tan fácil.

-El mismo profesor que me tiene encerrada en una clase contándome lo difícil que es para él alejarse de mi amiga...—Contesto sonriéndole—Deberías entender que te estás enamorando de Sara...y no hay nada de malo en eso, es tu vida, a los demás que les den.

Aquellas palabras hicieron en él todo el efecto contrario a lo que yo quería. Su cara se transformó en una agobiada y triste. Como si la decisión ya la tuviera clara. Al instante comencé a sentirme culpable por mis palabras.

-Hey...no te lo he dicho para crearte un agobio...sólo no debes sentir que haces las cosas mal por querer a una persona.—Explico.

-Estoy bien. La mejor decisión es no seguir con esto, yo mismo se lo explicaré a Sara.—Dice mientras mira a un punto fijo de la clase.

que Sara va a destrozarse con esta decisión de Izan. Aún sabiendo que él no quiere nada de esto que está pensando.

-Izan, piensa bien. Sara te adora, se que tiene sentimientos hacia ti...no tomes una decisión de la que te puedas arrepentir.

-Haré lo correcto, gracias por todo Eli.

Acaricia mi brazo en señal de agradecimiento y sale de la clase.

El sentimiento de culpabilidad me invade y me empiezan a sudar las manos, esto está mal. Izan no quiere dejar a Sara, estoy totalmente convencida.

En un intento desesperado de arreglar la situación decido escribir una nota de parte de Izan para Sara. Antes de que hable con ella le daré el motivo que necesita para luchar por lo que está empezando a formarse entre Sara y él.

Aquel día supe que estaba tomando una mala decisión con esa nota, pero no podía permitir que Sara cayese en un pozo sin fondo, no cuando tenia la certeza de que Izan la adoraba y quería estar con ella. Y me iba a encargar de que se diera cuenta.

Plantarse delante de Héctor Hutson y decirle que quieres a su hija no se hace si no sientes algo real. Ese hombre fue al trabajo de Hector y tuvo los malditos huevos de decirle que quería estar con su hija, que era su profesor y que se querían. ¿Qué persona hace eso? Una que está enamorada. Es innegable.

Al instante de saber esa información me sentí bien por darle la nota a Sara, fue mi señal para saber qué Izan cambió de opinión respecto a lo que hablamos en clase. Evité una preocupación innecesaria a Sara y en el futuro le diré que la de la nota fui yo y le contaré la situación que había.

Al entrar a la habitación Mary me mira nerviosa. Le hago una señal para que se tranquilice y dirigimos nuestra vista a la cama en la que se encuentra nuestra amiga.

-Sara, ¿cómo estás?—Pregunto mientras nos colocamos una a cada lado de la cama.

-Bien...un poco adolorida, pero bien—Dice y puedo ver la tristeza en sus ojos.

Mary agarra cada vez más fuerte la barandilla de la cama hasta que sus nudillos se ven blancos. Le hago otra señal para que no tense a Sara.

-Ese hijo de puta ya está detenido, va a pagar por lo que te ha hecho—Dice Mery.

-Tranquilas, se que psicológicamente tengo que recuperarme, fue muy desagradable para mí, yo quise zafarme pero él...

-Basta—Interrumpe Mery.—No debes recordar nada, tienes que borrarlo de tu mente, poco a poco Sara, nos tienes a tu lado. Piensa que se va a hacer justicia.

-Exactamente, todos estamos a tu lado. Saldremos de esta.—Acaricio su brazo y ella nos dedica una sonrisa algo forzada.

-Izan...—Como si su mente se encendiese saliendo del gran shock en el que está pronuncia el nombre de la persona que se encuentra una planta más abajo que ella.—Necesito verle.

Acto seguido comienza a incorporarse en la cama a la ve que hace muecas de dolor, inmediatamente la frenamos.

-No puedes levantarte Sara.—Digo cogiéndola de los hombros—Debe venir el médico.

-El médico me llamó antes de lo ocurrido y me dijo que tenía que decirme algo sobre Izan...¿y si está mal? ¿Y si ha empeorado?.

Su cara se transforma en una de preocupación y ansiedad, mira a todos lados pensando todo tipo de posibilidades negativas.

-Tranquila—Interviene Mery—Izan sigue recuperándose positivamente, nos dio algo para ti.

Me mira y recuerdo la carta, esa que Izan hizo llegar al doctor en una de sus visitas para que se la trasladase a Sara. La saco del bolsillo.

-Izan no puede hablar todavía por su estado, pero te ha escrito esta carta para que te la hiciésemos llegar.—Digo entregándosela.

La coge con su mano temblorosa por los nervios de saber que después de tantos días y un accidente de por medio, va a tener noticias directas del puño y letra de Izan.

-Saldremos de la habitación para que la leas tranquilamente, volvemos en un rato. Todo va a ir bien Sara, confía en nosotras.

Depositamos un suave beso en su frente mientras su vista está clavada en el trozo de papel que sostiene entre sus manos. Echamos un último vistazo al salir y no pierde ni un segundo en desdoblar aquello que tanto ansia.






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Hola amores!!!!! Se que he tardado un montón en actualizar pero el trabajo y los estudios no me dejan dedicarme a esto como me gustaría!!! 🥺

Prometo actualizar muy pronto para seguir dando rienda suelta a la historia de Izan y Sara.

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El profe de historia.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora