Nada más y nada menos que a Marcos. Llevaba ya sin saber de él bastante miedo, después de lo que pasó y lo que me hizo siento mucho miedo al verle, se de lo que es capaz.
Los profesores salen justo detrás de mi del bar. Estoy parada en medio de la calle, no se hacia dónde ir, sé que va a seguirme y es lo último que quiero. Miro a la dirección a la que están los profesores y veo que están mirándome.
-Sara, ¿te ocurre algo?.-Dice el profesor de e.f preocupado al ver el cambio radical que ha dado mi cara al ver a ese ser en la cera de en frente.
-N-no...no se preocupe.-Mi voz se tambalea y mis manos tiemblan.
Se disponen a irse todos como iban a hacer pero uno de ellos no avanza y se queda en el mismo lugar mirándome.
-Izan, ¿no vienes?.-Le preguntan y él niega con la cabeza.
-Ahora os alcanzo.-Dice serio.
Ellos siguen su camino y cuando desaparecen Izan se acerca de inmediato a mí. Marcos sigue en la cera de en frente, con uno de sus pies apoyado en la pared y las manos metidas en los bolsillos, y esa miraba fría y con maldad que lo caracteriza como el desgraciado que es.
-¿Qué te ocurre?.-Dice cuando ya se encuentra frente a mí y no me salen las palabras.-Sara...-Intenta llamar mi atención pero no lo consigue.
Intento idear un plan que haga que Marcos se vaya. Sólo se me ocurre una cosa...
Miro a Marcos quien me mira atentamente y miro a Izan, quien sigue esperando una respuesta. No me lo pienso dos veces y beso a Izan sin que él lo espere, para mi sorpresa responde a mi beso y nos separamos lentamente. Queda mirando mis ojos y yo simplemente los cierro, no me atrevo a mirarlo.
Miro a la dirección de Marcos y veo que ya no está ¡funcionó!. Menudo cabreo tendrá...
Miro a Izan quien está mirándome esperando una explicación.
-Perdón...-Digo bajando la mirada.
-¿Qué ha sido eso?.-Pregunta.
-Cuando he salido, estaba en la cera de en frente Marcos, el chico que...
-¿Que te hizo aquello en tu cuello? ¿Tu ex?.-Me interrumpe y asiento.-¿Por qué no me has dicho que estaba ahí?.-Su mirada cambia y en sus ojos puedo ver furia y enfado.
-No ibas a solucionar nada...
-Entonces, ¿por qué me has besado?.-Porque estás demasiado bueno, piensa mi subconsciente. Céntrate Sara.
-Quería que creyese que tengo novio, a ver si así me deja en paz de una vez.
-No debes salir más sola Sara...dile a tus amigas que te acompañen, y si no pueden, llámame a mí.-Dice poniendo su mano en mi brazo y acariciándome en forma de consuelo.
-No se preocupe...tendré cuidado.-Digo avergonzada ante su tacto y me decido a irme.
-¿Te vas a tu casa?
-Sí.
-No vas a ir sola. Yo te llevo.
-Tienes que ir a dar clase.
-No. Tengo dos horas libres ahora.
-¿No vas a parar hasta que acepte?
-Exacto.
-Está bien, si lo deseas dejaré que me lleves.
Una sonrisa apareció en su rostro y el miedo de Marcos fue desapareciendo. Mi estado ahora mismo era de total vergüenza mientras caminábamos hacia su coche, y vaya coche. Al subir y poner camino a mi casa se instaló un silencio incómodo, pero él mismo tardó muy poco en romperlo.
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El profe de historia.
RomanceDicen que la vida puede sorprenderte en cualquier momento, pero...¿estamos preparados para ello? Sara cursa su último año en el instituto, a sus 18 años está pasando por uno de los peores momentos de su vida. Un novio acosador, problemas alimentici...
