Toda mi ilusión se esfuma cuando el sonido del teléfono indica que era mi madre la que me estaba llamando.
-Dime mamá.
-Sara, ha surgido un problema en la empresa y papá me necesita con él...¿crees que podrías pasar dos noches sola? Puedes decirle a alguna amiga que se quede contigo y...
-Mamá voy a cumplir casi 18 años.-Digo negando, cree que soy una niña pequeña que no puede estar sola.
-No me acostumbro a verte crecer princesita...luego me paso a por mí ropa y hablamos más tranquilamente, chao te amo!
Cuelga y miro a Mery y Eli.
-Dos noches sola, genial.
-Sara no vas a quedarte sola aquí. Podemos venirnos una noche Eli y otra yo...
-Como queráis...
-Oye...-Dice Eli frotando mi espalda.-No te desanimes por el tema de Izan, volverá a llamarte.
En ese momento Mery da un golpecito a Eli, le insinúa algo pero no lo entiendo. Miro a las dos y ellas se miran entre ellas.
-¿Qué pasa?
-Deberíamos contárselo...
-¿Que deberían contarme?
-Sara...Izan está casado.
Es ahí, justo en ese mismo momento cuando mis ojos se llenan de lágrimas, ¿exagerada? Puede...siento decepción, tristeza, rabia y mil cosas más. ¿Por que no me lo dijo? ¿Por que se comportaba así conmigo si tiene una mujer? ¿Tendrá hijos?
-¿Tiene hi...-No termino la pregunta cuando Eli contesta.
-No tiene, Sergio le preguntó y dijo que no. Tiene problemas con su mujer...
-¡Me vale mierda los problemas que tenga ese desgraciados! No debería haberse comportado así...
-Sara al igual que dijo eso también dijo que le gustabas. Que te estaba cogiendo un cariño muy especial.
-¡Que se meta su cariño en el puto culo! ¡O que se lo de a su mujer!
Me levanto y salgo a la puerta de casa. Necesito que me de el aire. Demasiada información en muy poco tiempo.
-Sé que es fuerte pero teníamos que decírtelo, necesitabas saberlo...
-Gracias chicas. No os preocupéis.
Me siento en la silla que hay en la pequeña terraza de mi casa, el fresco golpea mi cara y empiezo a relajarme. Siento ganas de llorar y no tardo en hacerlo.
Mis amigas me escuchan y me miran tristes, sé que no les gusta verme de esta manera. Pero de verdad siento muchísima rabia y a la vez tristeza. Izan me estaba empezando a gustar muchísimo por no decir que ya me gustaba de antes.
-Sara, si hay algo que podamos hacer...lo que sea.-Dice Mery preocupada.
-No tranquila, no es nada grave esto. Solo me siento engañada...Supongo que no se puede fiar de ningún hombre, pero de su edad menos. Sabe cómo hacer las cosas.
-Eso no quita que le gustes y que vuelva a hablarte.
-No lo va a hacer, no cuando está casado por dios.
-¡Te han besado estando casado Sara! No quiere a su mujer si ha hecho eso.
-¿Y por qué sigue con ella?
-No lo sé...-Eli parece resignada.-Pregúntale a él.
-Oh si Eli, justo ahora iba a llamarlo.-Eli capta mi ironía y Mery ríe. Eli mira con los ojos entrecerrados.
-No bonita, lo decía porque está allí, bajándose de su coche.
Mi risa se corta y tuerzo el cuello de manera que podría haber sufrido un tirón debido al giro. No estaba mintiendo Eli, estaba ahí, él estaba ahí, bajándose de su coche y mirando en mi dirección, tremendamente atractivo...y yo tremendamente enfadada con él.
Conforme se va acercando mis amigas abren más la boca y ponen tal cara de estupidas que me veo obligada a chistarles para que cierren la boca y no les entre alguna clase de insecto.
La cara de Izan es de pocos amigos, en su mirada se ve incomodidad, tristeza y juraría que algo de arrepentimiento. No quita su mirada de mi y me empiezo a poner nerviosa.
-Hola.-Saluda nada más llegar y mis amigas le responden inmediatamente. Yo prefiero no hacerlo.
-¡Hola Izan!.-Responden al unísono. Amigas por favor subiros las bragas.
-Sara...¿puedo hablar un momento contigo a solas?.-Su pregunta no me toma por sorpresa, que iba a hacer aquí si no. Lo miro de arriba a abajo y mi corazón acelera y me pongo más nerviosa.
Lleva unos vaqueros con un jersey y barba de algunos días, unas botas que le dan una masculinidad que mojaría las bragas de cualquier mujer. Su pelo negro es otro detalle a destacar y por no hablar de sus ojos claros. Este hombre produce en mí una sensación que no sabría explicaros con palabras.
Mery y Eli se van alejando su dejar de mirarle el trasero a Izan, mientras el solo mantiene su mirada fija en mí.
-¿Como estás?-Dice y lo miro.
-Bien.
-Perdón por no estar pendiente de ti estos días est...-No lo dejo terminar su frase cuando exploto.
-¿Por qué no vas a estar pendiente de tu mujer y me dejas en paz, Izan?
Abre sus ojos más de lo que ya los tenis abiertos. Sé que le ha tomado por sorpresa por su reacción.
-Sara...yo....
-No quiero explicaciones Izan. No tienes por qué dármelas.
-Quiero dártelas. Me importas y quiero que sepas la verdad.
Lo miro y le dejó una oportunidad para que me explique la historia. Para mi sorpresa no dice nada y extiende un papel para que lo coja. Lo miro y el a mí. Extiendo mi mano y lo agarro.
-¿Qué es esto?
-Ábrelo.
Desdoblo el papel y leo el título.
"Demanda de divorcio a petición de Izan..."
Paro de leer y lo miro. ¿En serio? Él asiente lentamente y ni siquiera sé qué decirle.
-¿Por qué?-Pregunto.
-La cosa no estaba bien y estaba claro que había que terminar la relación. Más claro lo tuve cuando te conocí a ti...
Me sonrojo y lo miro. ¿Debería perdonarle? Me mintió pero ha venido a arreglarlo.
-Izan, yo...
-No hace falta que digas nada, sólo quería que no te sintieses engañada. Te debía una explicación.
Guarda el papel en su bolsillo y ¿se va?.
-¿Te vas?
-¿Quieres que me quede?
-Necesito hacerte unas preguntas...
-Soy todo tuyo.
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Les dejo otro capítulo en signo de perdón hacia ustedes. Sé que las he tenido muy abandonadas, les pido perdón por ello ❤️ Las sigo queriendo muchísimo!
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El profe de historia.
RomanceDicen que la vida puede sorprenderte en cualquier momento, pero...¿estamos preparados para ello? Sara cursa su último año en el instituto, a sus 18 años está pasando por uno de los peores momentos de su vida. Un novio acosador, problemas alimentici...
