Pov: Amanda Park
Mis párpados pesaban, cerrados por el agotamiento tras el parto de nuestra niña. Apenas había tenido un momento para contemplarla cuando una enfermera me llevó a una habitación tranquila para que pudiera descansar. El silencio del cuarto solo se veía interrumpido por el suave murmullo del hospital y el latido acelerado de mi corazón.
De repente, escuché la puerta abrirse con cuidado. Abrí los ojos y allí estaba Jungkook, con una sonrisa radiante, sosteniendo a nuestra pequeña en sus brazos. La bebé dormía plácidamente, envuelta en una manta suave y cálida. Él se sentó junto a mí, con cuidado para no despertarla.
Con delicadeza, me acerqué más y tomé a Nataly en mis brazos. Con una mano, acomodé su cabecita y con la otra saqué mi pecho para darle de comer. Sus ojos se abrieron lentamente y una de sus manitas pequeñas y temblorosas buscó mi pecho, aferrándose con ternura. Una sonrisa se dibujó en mi rostro al verla tan vulnerable y perfecta. Miré a Jungkook, quien me devolvió la sonrisa con esa mezcla de amor y orgullo que solo él sabe expresar.
-Los chicos y Emily están armando un alboroto afuera -comentó, y ambos reímos recordando las travesuras de Emily y la emoción desbordada de los chicos.
-No me sorprende, y aún ni siquiera le hemos puesto nombre a la niña -dije, con un dejo de preocupación.
-Tienes razón, ¿pero al menos ya sabemos cuál será su nombre, no? -tomó mi mano y comenzó a acariciarla suavemente.
-Sí -respondí, mientras mi dedo pulgar acariciaba la mejilla de Nataly, que me miraba con ojos grandes y curiosos.
En ese instante, la puerta se abrió de nuevo. Entraron los chicos, seguidos por Emily, todos con sonrisas y ojos brillantes de emoción.
-¿Entonces ya saben cómo la llamarán? Se está volviendo muy aburrido llamar "niña" o "bebé" a cada rato -reprochó Jin, con una sonrisa burlona.
-Sí -respondí, con una sonrisa cómplice.
-¿Y bien? ¿Cómo se llama mi sobrina? -preguntó Hoseok, provocando risas entre todos.
-Se llamará Nataly, Jeon Nataly -dijo Jungkook, mirándome con ternura. Asentí con orgullo.
-Excelente nombre, chicos -felicitó Jimin, acercándose para ver a la bebé.
-Gracias -dijimos al unísono, y una ola de alegría nos envolvió.
La puerta se abrió una vez más, esta vez para dar paso a la doctora que me atendió durante el parto.
-Hola Amanda, veo que ya le estás dando de comer -dijo con una sonrisa cálida.
-Sí, casi se dormía en los brazos de Jungkook y tuve que alimentarla primero.
-Muy bien, como no hubo complicaciones y la bebé está sana y fuerte, mañana te daré el alta -anunció, y yo asentí feliz.
-Entonces me retiro, y nuevamente, muchas felicidades -se despidió la doctora.
-Gracias -respondió Jungkook, con una sonrisa amplia.
-Bueno chicos, aunque me encanta su compañía, les pido encarecidamente que se vayan. Necesito que la bebé duerma y no puede haber mucho ruido -dije, un poco apenada pero firme.
-No te preocupes, linda, nos vamos. Ustedes también necesitan descansar -dijo Jin, y todos asintieron.
-Nos vemos otro día -se despidió Jungkook con una sonrisa.
-Hasta luego -respondieron todos, saliendo de la habitación y dejándonos a mí, a Emily y a Jungkook.
-Princesa, deberíamos irnos. Tu madre está cansada y necesita dormir, igual que tú -dijo Emily, haciendo un puchero pero aceptando.
-Mañana vendré temprano para buscarlas, ¿de acuerdo? -prometió Jungkook, y yo asentí, adormilada.
Él se acercó y depositó un beso suave en mi frente y luego en mis labios.
-Hasta luego, amor -susurró, y se despidió de Nataly antes de salir.
Con cuidado, coloqué a Nataly en su cuna, arropándola con ternura. Me acosté a su lado, la observé con una sonrisa, y cerré los ojos, dejándome caer en los brazos de Morfeo.
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Pov: Jeon Jungkook
Al día siguiente, un nuevo amanecer me encontró ansioso por ir al hospital a buscar a Amanda y a Nataly, quienes recibirían el alta. La noche anterior apenas había dormido, aunque la mirada intensa de Emily me había convencido de descansar un poco.
En el auto, con Emily en los asientos traseros, cantábamos felices las canciones que sonaban en la radio, disfrutando de la espera y la emoción.
Al llegar, estacioné y Emily bajó rápidamente, tirándome de la mano para entrar con ella. Pero justo cuando íbamos a llegar a la entrada, vi a Amanda y a Nataly llegar en silla de ruedas. Un enfermero me entregó el mando de la silla con una reverencia y se retiró.
-Buenos días -canturreó Emily, saludando a Amanda con un beso en la mejilla. Nataly abrió los ojos al escucharla, parpadeando con curiosidad.
-Buenos días, cariño -acaricié la cabeza de Emily y luego miré a Amanda con amor.
-¿Cómo amanecieron los amores de mi vida? -pregunté, besando a Amanda en la frente y a Nataly en su cabecita.
-Con muchas ganas de ir a casa -respondió Amanda, mientras reíamos y me disponía a empujar la silla hacia el auto.
La ayudé a sentarse en la parte trasera junto a Emily, asegurándome de que ambas llevaran el cinturón de seguridad. Luego me subí y arrancamos rumbo a nuestro hogar.
Minutos después, llegamos. Bajé del auto para ayudar a Amanda, mientras Emily bajaba con las cosas del bebé. Con sumo cuidado subimos las escaleras hasta la habitación que habíamos preparado para Nataly.
Colocamos a nuestra pequeña en su cuna, arropada y dormida profundamente, resultado del viaje y la leche materna.
Amanda me dio un beso en la mejilla y se retiró a darse un baño. Yo me quedé solo con Emily y la bebé.
-No sabes lo agradecido que estoy con la vida por haberte conocido, y ahora tener esta familia -dije, entrelazando mi dedo meñique con la manita pequeña de Nataly.
-Ustedes, tu madre y hermana, son el mejor regalo que he recibido, y prometo cuidarlas y amarlas hasta mi último suspiro -susurré, dejando un beso en la cabecita de la bebé antes de salir de la habitación.
CONTINUARÁ.
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OPERATION EAST
Fanfictionun criminal muy peligroso de Asia, una agente madre soltera y apasionada por su trabajo, 7 chicos con el propósito de cumplir con su misión asignada, un amor que se formará a lo largo de su misión con el que no contaba. pero que estarían dispuestos...
