Capítulo 53

89 11 0
                                        

SEHUN

Luhan se bajó de la camioneta, y él fue al campo de maíz a hacer pis. (Lo cual era vergonzoso, pero menos vergonzoso que hacerse pipí en los pantalones).
Cuando volvió, él estaba sentada en el capó de la camioneta. Lucía hermoso, feroz, inclinado hacia adelante como un figura decorativa.
Se subió y se sentó a su lado.
—Hola —dijo él.
—Hola.
Empujó su hombro contra él y casi lloró de alivio cuando él puso su cabeza contra él.
Llorar hoy de nuevo parecía totalmente inevitable.
—¿Realmente crees eso? —preguntó Luhan.
—¿Qué?
—Que... ¿tendremos otros chances? ¿Que tenemos alguna chance?
—Sí.
—No importa lo que pase —dijo con fuerza—. No volveré a casa.
—Lo sé.
Estuvo callado.
—No importa lo que pase —dijo Sehun—. Te amo.
Él puso sus brazos alrededor de su cintura, y Luhan abrazó sus hombros.
—Simplemente no puedo creer que la vida nos haya dado el uno al otro —dijo él—, y luego quitárnoslo.
—Yo sí —dijo él—. La vida es una bastarda.
La abrazó con más fuerza, y puso su cara en su cuello.
—Pero depende de nosotros —dijo suavemente—. Depende de nosotros no perder esto.

LUHAN

Él se sentó justo a su lado por el resto del viaje, incluso cuando no había cinturón de seguridad y tenía que sentarse con la palanca entre sus piernas. Supuso que era incluso mucho más seguro todavía que ir en la parte trasera de la Isuzu de Ricky.
Pararon en otra estación y Sehun compró refresco de cereza y carne seca.
Él llamó a sus padres, todavía no podía creer que ellos estuvieran de acuerdo con esto.
—Mi papá está bien —dijo él—. Creo que mi mamá está enloquecida.
—¿Han escuchado de mi mamá o... alguien?
—No. Al menos no lo mencionaron.
Sehun le preguntó si quería llamar a su tío. No lo hizo.
—Huelo al garaje de Kris —dijo él—. Mi tío creerá que soy un vendedor de droga.
Sehun se rió.
—Creo que derramaste cerveza en tu camisa. Tal vez piense que sólo eres alcohólico.
Miró abajo, a su camisa. Había una mancha de sangre desde que se había cortado la mano en la cama, y algo crujiente en el hombro, probablemente mocos de tanto llorar.
—Aquí tienes —dijo Sehun. Se estaba quitando su sudadera. Luego su camiseta. Se la extendió. Era verde y decía "Prefab Sprout".
—No puedo tomarla —dijo, mirando cómo se ponía su sudadera de nuevo en su pecho desnudo—, es nueva.
Seguro no me queda.
—Me la puedes dar después.
—Cierra los ojos —dijo él.
—Por supuesto —dijo él suavemente. Miró hacia otro lado.
No había nadie más en el aparcadero. Luhan se encorvó hacia abajo y se puso la camiseta de Sehun encima de la suya, luego se sacó la camisa sucia. Así era como se cambiaba en clase de gimnasia. Su camisa era tan apretada como la de gimnasia... pero olía a limpio, como Sehun.
—Bien —dijo él.
Lo miró de nuevo, y su sonrisa cambió.
—Quédatela.
Cuando llegaron a Minneapolis, Sehun se paró en otra gasolinera para preguntar direcciones.
—¿Es fácil? —le preguntó cuando volvió a meterse en la camioneta.
—Como la mañana del domingo —dijo él—. Estamos muy cerca.

My Invitation
Sarah Slean

Luhan y Sehun. Todavía en la camioneta. Estacionados en algún sitio. Posiblemente Albert Lea, Minnesota.
Sí, sólo conozco esta canción porque Pacey y Joey la bailaron en su baile de graduación. (Y OH MI DIOS, EL MEJOR BAILE DE FICCIÓN).

¿Cómo le dices a alguien que lo amas? ¿Y cómo les dices adiós?

Cada palabra de esta canción vale la pena escribirla en tu libro de álgebra, pero sobre todo:

"Eres lo que ellos llaman la estación humana.

Eres el alfabeto en uno.
Eres todos los colores de la confusión.
Eres todo el silencio al que he vuelto".

Rainbow Rowell.

Luhan & Sehun [HunHan]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora