Capítulo 15

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LUHAN

Su madre estaba en la habitación a la mañana siguiente, mientras que Luhan se arreglaba.

—Aquí —le susurró, tomando el cepillo—. Luhan... —dijo.

—Sé por qué estás aquí —dijo Luhan, alejándose—. No quiero hablar de ello.

—Sólo escucha.

—No. Lo sé. Él no va a volver, ¿de acuerdo? Yo no lo invité, pero se lo diré, y no volverá.

—Bueno, está bien... Ok —dijo su madre, cruzando los brazos, todavía susurrando—. Es sólo que eres tan joven.

—No —dijo Luhan—, eso no es el problema. Pero ni siquiera importa. No vendrá, ¿de acuerdo? Ni siquiera es así de todos modos.

Su madre salió de la habitación. Ricky aún estaba en la casa. Luhan salió corriendo por la puerta principal cuando lo oyó encender el lavabo del baño.

Ni siquiera es así, pensó mientras se dirigía a la parada del autobús. Y pensar en ello le daba ganas de llorar, porque sabía que era cierto.

Y querer llorar sólo lo hizo enojar.

Porque si él iba a llorar por algo, iba a ser por el hecho de que su vida era una mierda completa, no porque no le gustaba a un chico guapo de esa manera.

Sobre todo cuando ser amigo de Sehun era casi lo mejor que le había sucedido.

Debía verse muy enfadado porque cuando subió al autobús Sehun no le dijo hola cuando él se sentó.

Luhan miró hacia el pasillo.

Después de unos segundos, él se acercó y tiró de la vieja bufanda de seda que él se había atado alrededor de la muñeca.

—Lo siento —dijo.

—¿Por qué? —Incluso sonaba enojado. Dios, era un idiota.

—No lo sé —dijo—. Siento que tal vez yo te metí en problemas ayer por la noche...

Él le puso el pañuelo de nuevo, así que no lo miró. Trató de no verse enfadado, pero prefería verse enfadado a verse como si hubiera pasado toda la noche pensando en lo bonitos que eran sus labios.

—¿Era ese tu padre? —preguntó.

Echó la cabeza hacia atrás.

—No. No, ese era el marido de mi... madre. No es realmente nada mío. Mi problema, supongo.

—¿Te metes en problemas?

—Más o menos. —Realmente no quería hablar sobre Ricky con Sehun. Casi le había soltado todo a Sehun sobre Ricky.

—Lo siento —dijo otra vez.

—Está bien —dijo—. No fue culpa tuya. De todos modos, gracias por traer Vigilantes. Me alegro de haber podido leerlo.

—Fue genial, ¿no?

—Oh, sí. Algo brutal. Me refiero a esa parte con el comediante...

—Sí... lo siento.

—No, no quise decir eso. Quiero decir... creo que tengo que volver a leerlo.

—Lo leí de nuevo dos veces anoche. Puedes tomarlo esta noche.

—¿Sí? Gracias.

Él todavía sostenía el final de la bufanda, frotando la seda entre el pulgar y los dedos. Miró su mano.

Luhan & Sehun [HunHan]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora