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SI DAMIAN TUVIERA QUE DESCRIBIR EL SENTIMIENTO QUE LO HABÍA INVADIDO DESDE EL DÍA ANTERIOR AL VIAJE ES ANSIEDAD, era un sentir extraño para él gracias a que toda su infancia fue entrenado para mantener toda clase de emociones bajo control, a excepción de la rabia y sed de matar para hacer un mejor mundo. Ahora estaba pisando la tierra natal de su bonita novia que vestía un vestido verde floral de manga farol junto a sus zapatillas estilo converse blanca que le hacían juego con las margaritas estampadas a los largo de la tela del vestido, Elizabeth estaba sonriente y más parlanchina de lo normal provocando un sentimiento de satisfacción en el sistema del hombre, ya que su acertada idea de llevarla de vacaciones donde sus padres había sido estupenda.
-Estoy emocionada -Elizabeth mencionó por quinta vez mientras esperaba las maletas.
-Lo sé
-Cuando vea a mis papas por favor no me mires porque voy a llorar a moco tendido
-También lo sé
-¿Te sientes nervioso?
-Algo -se tocó el cuello para relajar la zona. -¿Te sentías así cuando estabas por conocer a mi padre?
-Si -hizo un sonido de "uf". -La noche anterior no dormí nada y estuve toda la tarde escogiendo outfit con Matthew
-Con cualquier cosa te hubieras visto preciosa Elizabeth
-Dile eso a tu padre y su negativa inicial
-¿Algún día lo olvidaras?
-No porque de esa forma puedo molestarte -le sonrió juguetona. -Pero debes estar tranquilo Dami, mis papas no muerden
-Eso no es lo que me asusta -Elizabeth le brindó una mirada de duda. -Me aterra... No tener la bendición de mis suegros
-Suegros -Elizabeth rió. -Se siente extraño oír la palabra -enlazó su mano con la de su novio otorgándole algo de calma. -Ellos te van a adorar de la misma forma en que lo hago yo, confía en mi -se colocó de puntitas para darle un corto beso en los labios a su novio cerrando la situación en calma.
El azabache tomó ambas maletas dejándolas en el suelo, acercó la de peso más liviano para que Elizabeth la tiré y con la mano desocupada le tomó la mano para dirigirse a la salida.
-Antes de ir a casa me gustaría que pasemos a comprar algo para no llegar con las manos vacías
-¿Otro regalo más? ¿No es suficiente con lo que trajiste de Gotham?
-Por supuesto que no, necesito asegurar la bendición