¿Él es el CEO?

12.9K 808 18
                                        

Los martes, jueves y finalmente los domingos son los dias que se ven Katherine y Karl. No ha habido día en los dos meses que han pasado que Karl haya faltado en una de sus citas. Tampoco ha habido rincón de la casa en el que ellos no hayan tenido sexo; escaleras, baño, sala, techo, piso, cada esquina.

Karl y Katherine ahora se encuentran en la cama teniendo sexo mañanero, así despertaron despues de la noche del jueves. No es común que él se quede a dormir, pero está vez Katherine se lo pidió.

Salen de la cama y se dan un baño juntos.

Ya abajo en la cocina Karl toma la delantera y hace el desayuno mientras Katherine se termina de arreglar.

De pronto tocan la puerta, él no sabe si esperar o abrir.

Pero Katherine en cuanto escucha el timbre baja corriendo por las escaleras.

—¡No abras! —le grita a Karl—, por favor ve arriba.

Karl siente una opresión en su pecho, ¿él tener que esconderse? Pero claro, no deja de ser un prostituto. Sin reproches sube y obedece a Katherine, aunque no del todo. Se queda en el corredor asomándose un poco por las escaleras.

Un hombre como de su edad, 33 años, pasa a la sala a hablar con Katherine.

—Te dije que no vinieras David, aún sigo molesta contigo —le dice con voz dura al hombre un tanto de buen físico, pero claro no más que Karl. Eso es lo que opina él.

—Yo creí poder cuidar al perro pero...

—¡Claro! Y cuando miraste sus cacotas te safaste de la situación. Yo no sé que creías, ¿que era cualquier cosa tener a un perro? Eres un idiota. Los perros no son un juguete. Es una responsabilidad que me has obligado a tomar...

—Perdoname Kathe...

«"Kathe", ¿Por qué usa ese diminutivo con ella?» Karl frunce el ceño al cuestionarse ésto.

—¿Perdóname? Mira David, solo no quiero que vuelvas a hacer algo así. Yo voy a mis tiempos, no a los de los demás ¿Entendido?

—Esta bien. Te traje el desayuno —su editor le extiende una bolsa, ya como último recurso para que lo perdoné—, ¿desayunamos?

Katherine la toma.

Pero en ese instante David al girar la vista nota un saco de hombre en la silla del comedor.

—¿Estás con alguien? —le pregunta David con voz lúgubre.

—Sí. Mira, te acepto el desayuno, pero como ya te diste cuenta no puedo compartirlo contigo. —Kathe expresa con una sonrisa.

El rostro de David se enrojece, ésto que por supuesto que lo nota Karl, y no puede significar otra cosa.

—Entiendo cariño, te veo luego —David se acerca a ella y deposita un casto beso en su mejilla.

A ésto Karl arde en celos, ese sentimiento que desconocía hoy lo esta matando a diez revoluciones.

Cuando David al fin se marcha, Karl baja las escaleras y se encuentra con Katherine en la cocina.

—¿Él era tu editor, él que te ayudó desde tus inicios cierto? —le pregunta Karl tratando que su voz suene normal.

—Sí... —ella responde de lo más normal sin saber que pasa por los adentros de Karl.

Katherine se gira para ir a servir el desayuno, pero sin previo aviso él la atrapa por la espalda y la gira, la sube a la isla comenzando a besarla con desesperación.

—¿Qué pasa? —le pregunta ella entre medio de risas.

—Solo déjame —le pide mientras la toca abajo y pellizcando sus labios íntimos. Ante está acción le arranca un gemido. Ella no pone objeción a su petición se deja.

Karl arremanga la falda de ella hacia arriba y luego la tumba, alza sus piernas y las dobla quedándole en un perfecto angulo, no obstante antes de introducir su miembro solo hace aún lado a su braga. Solo desea estar dentro de ella y sentirla lo antes posible, no tiene tiempo para quitarsela. Sin más el la penetra de una sola estocada, en la primera Karl siente como su cuerpo se relaja un poco, pero no deja de sentir ese nudo en la garganta «"De preocupación" ¿Pero de qué?». Aún así él sigue penetrandola consecutivamente, ella lo disfruta. De vez en cuando también le gusta ser sometida y dominaba como en este instante.

Él acaba y segundos después ella.

Karl la ayuda a sentarse.

—Lo lamento, no debí comportarme así...

—Está bien, me gustó.

—Tengo que irme.

Karl no tarda en irse, necesita pensar. Llega a casa y se da un baño con agua fría.

**************

Katherine después de esa ajetreada mañana se fue a la empresa para ver el rodaje de la serie. Ha estado casi todo el dia allí.

Al fin las grabaciones dan una pausa para ir a comer. Ella se prepara para irse sola como siempre, pero de pronto es sorprendida por Dailing que salta por detrás de ella.

—¡Katherine! ¿Vamos a comer juntas? Ándale.

Katherine suspira.

—¿No comes con tu novio?

—No tengo, hace mucho terminó conmigo. Anda vamos y te cuento...

—Ah está bien.

Llegan al comedor de la empresa y se sientan en una mesa alejada de todos para tener privacidad. Piden algo de comer. Esa es la primera vez que Katherine come allí y conoce otro lugar de la empresa además de la oficina principal, ella siempre pasa el tiempo en los foros.

—Y te digo, él terminó conmigo porque no quiere a una mujer interesada. ¿Qué no son así todas las mujeres?

—Entonces ese CEO debe ser un tacaño.

—Mmmm bueno —Dailing no termina de hablar cuando de repente mira a Karl a la distancia hablando con Alan—. Oye, él está aquí, dices que nunca lo has visto, pues es él.

Dailing le dice emocionada señalando el sitio donde esta Karl.

Katherine al dirigir su vista al lugar palidece al ver a Karl.

—¿Él es el CEO? —pregunta confundida.

—Sí, el otro es su asistente.

—Sí, a él ya lo conocía —su voz suena apagada.

—¿Por qué estas palida? —le pregunta preocupada Dailing.

—Tengo que irme.

—Pero todavía tengo mucho que contarte.

Katherine se apresura a abandonar el comedor con discreción.






DE CEO A PROSTITUTODonde viven las historias. Descúbrelo ahora