Karl llega a las oficinas, su forma de caminar y temple lo dicen todo, con su aura destroza todo a su paso. Los empleados le huyen.
Katherine que está escondida entre los cubículos se pregunta el por qué todos están reaccionando así.
La secretaria de Karl se acerca con nerviosismo para avisarle que ya está todo listo para la junta, y ya lo esperan. Alan le echa una mirada a la secretaria como advirtiendo que hoy es mejor no intervenir en nada referente con los ejecutivos.
Disimuladamente Katherine se acerca a la sala de juntas y se queda en el pasillo escuchando.
Adentro en la sala Karl se ha sentado en el cabezal de la mesa, antes de hablar abre la carpeta que tiene enfrente. Al leer los documentos su ceño se frunce aún más.
Enfurece al ver los resultados del Rating del último mes.
—¿Qué se supone que son estos documentos, informes o sus cartas de renuncia? —Karl les pregunta con severidad.
Un ejecutivo intenta justificarse, pero esto lo empeora más, justamente por esto Alan le advirtió a la secretaria que no interfiera, a veces el silencio también es poder.
—¿Se les acabaron las ideas o se les atrofio el cerebro? ¿Qué carajos pasa con ustedes? ¿Ya no hay creatividad en está empresa? —prosigue Karl.
Una ejecutiva ante tales palabras consonantes no se puede quedar callada y se atreve a enfrentarlo.
—Usted está siendo demasiado severo con nosotros.
Y cuando Karl Wagner está disgustado, no hay quien le gane.
—¿Severo? ¿En serio? ¡Eso es lo que debí ser hace meses y cancelar todos esos malditos programas obsoletos! ¡Contratar personal fresco que aporte algo a esta empresa!
La voz de Karl resuena por toda la sala.
Los ejecutivos sienten una rabia infinita por las palabras de Karl, era claro que ellos ya no eran unos jovenes, pero eso no significa que no pudieran aportar algo.
Sin embargo, es verdad lo que les ha dicho Karl, ellos han caido en la comodidad de no innovar ideas y solo implementar las mismas de antes, volviendo las cosas monótonas y aburridas, claramente el resultado de su ineptitud están aquí. Pero esto no lo sabe Katherine, lo cual le hace ver a Karl con malos ojos y más cuando escucha:
—¡Esfuérzate más! —Karl le puntualiza a la ejecutiva con voz autoritaria. Escuchar esto Katherine, hace que se le remuevan sentimientos, así que mejor se marcha.
Katherine conduce hasta casa, pero mientras conduce no puede dejar de pensar en la actitud de Karl. Piensa que es demasiado injusto. ¿Ese era el verdadero Karl?
Pero al recordar algo Katherine golpea el volante, olvidó a lo que verdaderamente iba a las oficinas.
En un arranqué, Katherine gira el volante dirigiéndose de nuevo a la empresa, ya, ya, ya está harta de estos juegos. Ya es momento de enfrentarlo.
Por su parte Karl finaliza la junta con decir. «Se cancelaran esos programas, e iniciaremos de nuevo. También se contratara a personal fresco, no necesariamente jovenes, sino a personas que nunca se les ha dado foco, saben de que hablo. Alan se encargará de supervisarlos, ya no más favoritismos. Ah y no se preocupen no serán despedidos, por ahora», la junta termina y Karl es el primero en salir.
Al llegar a la empresa el corazón de Katherine a la medida que sube el ascensor su corazón se acelera a mayor ritmo.
Antes de salir del ascensor y caminar por los pasillos toma aire y seguridad, ella no es la misma Katherine de hace 8 años, no, a ella ya nada la intimida, aún así se trate de Karl Wagner.
Ella camina tranquilamente por los pasillos mirando hacia al piso, y estando a unos metros de llegar levanta la vista, y ante la primera escena que capta, sus pupilas se dilatan de la impresión, no se lo esperaba.
Pero ante tales situaciones a veces es mejor retroceder, o al menos eso piensa Katherine al ver aquello:
Fuera de la sala de juntas mira a una bella dama que abraza con intensidad a Karl, y a la cual él no se inmuta en rechazar.
Ella después de unos segundos finalmente sonrie y se retira.
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DE CEO A PROSTITUTO
RomanceKatherine es una escritora famosa que, en un día sin inspiración, decide contratar a un caballero de compañía para experimentar el calor humano y así mejorar sus descripciones. Sin embargo, esto la lleva a una terrible confusión cuando se encuentra...
