Jason
A la derecha, Annabeth recogía platos y copas vacíos. No sonreía.
Jason se acordó de la conversación que había mantenido con Percy el día antes de abandonar el barco.
Percy se había quedado a bordo para estar pendiente de los peligros marinos, pero no le había gustado la idea de que Annabeth participase en esa expedición sin él; sobre todo porque sería la primera vez que se separaban desde que habían vuelto del Tártaro.
Percy había llevado aparte a Jason.
—Oye, tío… Annabeth me mataría si insinuara que necesita que alguien la proteja.
Jason se rió.
—Sí, te mataría.
—Pero cuida de ella, ¿vale?
Jason apretó el hombro de su amigo.
—Me aseguraré de que vuelve contigo sana y salva.
🤍
Leo
Percy estaba comiendo una gran pila de tortitas azules (¡qué obsesión tenía con la comida azul!) mientras Annabeth lo regañaba por echarles demasiado sirope.
—¡Las estás ahogando! —protestó ella.
—Oye, soy hijo de Poseidón —dijo él—. No puedo ahogarme. Ni tampoco mis tortitas.
🤍
—¿Quién debería ir, entonces?
—Jason y Percy no deberían ir juntos —dijo Annabeth—. Júpiter y Poseidón: mala combinación. Niké podría hacer que os pelearais fácilmente.
Percy le dedicó una sonrisa de soslayo.
—Sí, no podemos tener otro incidente como el de Kansas. Podría matar a mi hermano Jason.
—O yo podría matar a mi hermano Percy —dijo Jason afablemente.
—Eso demuestra que tengo razón —dijo Annabeth—. Tampoco deberíamos ir Frank y yo juntos. Marte y Atenea serían una combinación igual de mala.
—Vale —intervino Leo—. Entonces iremos Percy y yo en representación de los griegos. Y Frank y Hazel, de los romanos. No me digáis que no es el equipo no competitivo ideal.
🤍
Piper
La tripulación se congregó para llevar a cabo una reunión rápida en la cubierta de proa, principalmente porque Percy estaba vigilando a una gigantesca serpiente marina roja que nadaba por el lado de babor.
—Esa cosa es muy roja —murmuró Percy—. Me pregunto si sabrá a cereza.
—¿Por qué no te acercas y lo averiguas? —preguntó Annabeth.
—Va a ser que no.
🤍
Cuando le relató a Percy su sueño, los lavabos del barco empezaron a explotar.
—De ninguna manera vais a bajar ahí las dos —dijo Percy.
Leo corrió por el pasillo agitando una llave inglesa.
—¿Tenías que cargarte las tuberías, tío?
Percy no le hizo caso. El agua corrió por la pasarela. El casco retumbó mientras estallaban más tuberías y se desbordaban más lavabos. Piper supuso que Percy no tenía intención de causar tantos desperfectos, pero su expresión ceñuda le hizo querer desembarcar lo antes posible.
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Percabeth a través de los libros
AcakRecopilación de los fragmentos de los libros de la saga de Percy Jackson [Rick Riordan] donde se desarrolla la historia de Annabeth Chase y Percy Jackson.