Capitulo 20

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El dolor de cabeza sacó a Armando de un sueño agitado, dejándolo completamente desorientado. Al darse cuenta de que se encontraba en la habitación de hotel y recordar la noche que había compartido con Any, la desesperación se apoderó de él.
"Dios mío, ¿qué he hecho? ¿Cómo pude...?" se tapó la cara con el antebrazo, incapaz de procesar lo sucedido.

Sintió el peso del brazo de Any sobre su pecho y la asfixia se transformó en un ahogo insoportable. Retiró con cuidado su mano, incapaz de soportar la sensación de opresión, y se sentó en el borde de la cama. Observó a Any, profundamente dormida.

Los recuerdos de su intimidad compartida lo invadieron, enviando una corriente eléctrica a través de todo su cuerpo. Ahora, más que nunca, entendía a su hermano. Desde el primer momento en que la vio, supo por qué Carlos se había obsesionado con ella y la noche que habían pasado juntos confirmaba por qué el había enloquecido hasta el punto de quitarse la vida cuando ella lo dejó .

Tratando de olvidar lo sucedido, irguió la cabeza y continuó mirándola , pero ahora de diferente manera .
El  se había casado con ella para torturarla sin piedad , así  que eso es lo que debía hacer , no permitiría que escapara impune. Haría que sufriera y se arrepintiera por el inmenso dolor que le había causado a su hermano.

Aunque dormida parecía un ángel, Armando no caería en su engaño ni se dejaría seducir por la ternura con la que lo había tratado esa noche.

Tenía que concentrarse en su objetivo, su venganza,pero la tormenta de emociones dentro de él amenazaba con desgarrarlo.

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Any se despertó .
Antes de abrir los ojos , estiró su brazo intentando abrazar a su marido ,pero este ya se había levantado,sonriendo giró en la cama, mientras una oleada de felicidad recorrió su cuerpo al recordar la inolvidable noche que había compartido con Armando. Una sonrisa radiante iluminó su rostro al revivir los momentos de ternura que él le había brindado durante su amorosa unión.

Se sentía en las nubes, completamente extasiada por la pasión compartida y la conexión profunda que había experimentado con Armando. La calidez de sus gestos y la delicadeza con la que la había tratado la llenaban de un gozo indescriptible.

En silencio agradeció a la vida por haber encontrado a alguien que la hacía sentir tan especial, su corazón rebosaba de alegría y gratitud.

Any sabía que había encontrado algo único en Armando, algo que la había llevado a un estado de dicha que nunca antes había experimentado.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por el sonido del celular. Al tomarlo, vio que era un mensaje de Armando.

_Estoy en el lobby. Vístete y baja, ya es hora de irnos._

Extrañada por el mensaje frío y distante, nada parecido al comportamiento cariñoso que esperaría después de una noche de bodas, le contestó:

_Buenos días, mi amor. ¿Por qué no me has despertado? ¿Ha sucedido algo?_

_No, no ha sucedido nada. Solo quiero que te vistas y bajes ya._

_¿Por qué no subes tú un rato más ?,y... ya sabes..., su mensaje de audio estaba cargado de erotismo y una clara invitación .

_ Any..., Armando sintió un leve temblor al escuchar la seductora voz de Any y por su mente pasaron muchas ideas , pues "él sí sabía " se aclaró la voz , Any te dije que bajaras, ya es tarde debemos irnos._ Armando también contestó con un wasap de audio y su voz no era lo a misma que ella conocía .

Any sintió que algo no andaba bien, una extraña sensación le creó un nudo en el estómago y su piel se erizó, como cuando el miedo invade sin aviso. Un presentimiento oscuro se apoderó de ella, rompiendo la dulce atmósfera romántica que había disfrutado la noche anterior.

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Durante el viaje hacia la hacienda, Armando se encontraba callado y distante. Any intentó acercarse varias veces y abrazarlo, pero él la evitaba con molestia.
_Armando, por favor, explícame qué ha sucedido. ¿Por qué te comportas así conmigo? ¿He hecho algo que te haya molestado? —preguntó Any con desesperación.

_¡Any, por favor, ya basta! No insistas en preguntar qué me sucede, porque no sucede nada. Solo estoy cansado y no soporto que me abraces con este calor_, respondió Armando, visiblemente molesto.

Ella lo miró fijamente con sus ojos llenos de tristeza e interrogantes, buscando respuestas. Armando, al encontrarse con su mirada, sintió como si le faltara el aire, se perdió en sus recuerdos de la noche vivida.

_¿Acaso hice algo anoche que te molestó?—la voz de Any sonó como un ruego desesperado por una respuesta.

_No entiendo por qué sigues mencionando lo de anoche_, dijo Armando con seriedad y claro malestar.
_No... no hiciste nada que me haya molestado, es solo que..._Le costaba hablar, como si su garganta se cerrara y le resultara imposible emitir sonido. _Ya deja de preguntar, me estás comenzando a cansar con tus preguntas. Además, vuelvo a preguntártelo ,no entiendo por qué sigues hablando sobre lo de anoche_,concluyó, apartándose un poco más de ella.

Ella se acercó con inocencia.
_Es que no puedo olvidarla_, se apoyó en su pecho, me hiciste sentir como nunca antes nadie lo había hecho_.

Aquellas palabras recordaron a Carlos y la relación que había tenido con su hermano e impactaron a Armando como una flecha envenenada, desencadenando una furia que lo consumió por completo.
_¡Ya basta! ¡Te dije que estoy cansado y no quiero hablar, déjame en paz!—gritó, incapaz de contener la ira.

_¿Estás loco? ¡¿Por qué me tratas así?! —se lamentó Any, con indignación. _¡Me hablas como si yo fuera una cualquiera a la que pagaste por una noche! ¿Cómo puediste dejarme esta mañana sola en la cama, como si hubieras estado en un cabaret?_

_¿Ah, sí? , preguntó Armando con una leve mueca triunfante, ¿es así como te sentiste? Cuánto lo siento, no fue esa mi intención_, dijo con tono irónico, evitando el contacto visual con Any.

"Eso era lo que quería que sintieras. No está mal para empezar", pensó, y luego volvió a mirarla.
La mirada de Any lo destruyó por dentro ,estaba llena de confusión y desesperación, incapaz de comprender la fría actitud de
Armando.

Este contuvo el aliento y arrojó el vaso que tenía en las manos.
La miró fuera de sí.

_Ya te dije que me dejaras en paz , hablaremos al llegar a casa_
Se dio la vuelta y se marchó dejando a Any totalmente confundida con el corazón destruido y el llanto asomando en sus ojos , mientras un grito de desesperación  se atascó  en su garganta  .

La mentiraDonde viven las historias. Descúbrelo ahora