Capitulo 24

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Capítulo 23 

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Capítulo 23 

Klaus

Tras soltar esa bomba volvimos a subir, ella se volvió a meter al baño y comenzamos a conversar de otras cosas, pasó el tiempo y aparentemente estaba más tranquila y menos enojada ahora que sabía las razones por las que no deje que se fuera con Zack.

–Quiero arrancarle la cabeza –dice con la puerta abierta.

–Hemos intentado hacer justicia, Copito, pero parece intocable.

–Nadie es intocable, Klaus –dice con notable molestia— ni siquiera él, yo me voy a encargar de eso.

–No voy a dejar que te arriesgues Zoe –giro la cabeza a la puerta aún abierta– encontraremos la forma.

Se queda en silencio y sigo en su espera apoyado en la pared fuera del baño

–Desde la fiesta en casa de Josh note algo, usas mucho esos collares.

–¿Cuáles collares? –responde desde adentro.

–Ya sabes, los que usas cuando sales de fiesta.

–Oh estos.

Sale del baño y se queda frente a mí mientras se acomoda uno a unos los collares mirandome, camina hasta la cama, la sigo en silencio.

–Dame tu mano –me pide y la obedezco extiendo una mano hacia ella.

Me mira fijamente mientras se quita el primero y lo coloca con cuidado sobre mi palma.

–Este me lo regaló mi hermana en mi primer cumpleaños en Canadá, lo mandó por paquetería.

Repite la acción quitándose el segundo collar que es más corto que el anterior.

–Este lo encontré en el primer bar al que fui, no podía dejar a esta belleza abandonada.

Intenta quitarse el último que parece un lazo negro con una extraña argolla a modo de adorno, mi mano libre viaja a la suya para detenerla.

–Dejame adivinar –comienzo acercándome más a ella acariciando lentamente su mano, bajando por su brazo y llegando a su cintura para acercarla a mi– lo encontraste en el baño de alguna fiesta.

Me pego más a ella terminando con el poco espacio que quedaba entre nosotros.

–O en algún otro bar --susurro sobre sus labios.

Ella ríe negando con la cabeza uniendo sus labios con los míos en un corto y ansioso beso.

–Nada de eso –se separa para tomar aire dejando un beso fugaz en mis labios– Antoni me llevó a comprarlo a una tienda... especial, una tarde que estaba recordandote.

–¿Me recordabas seguido? –pregunto esperando una respuesta positiva dando otro beso en sus labios dejando sobre la mesa de noche los collares.

–Siempre estabas en mi mente –deja otro beso ahora en la comisura de mis labios subiendo poco a poco hasta llegar a mi oído para susurrarme– jamás te olvide.

Amor Sobre HieloDonde viven las historias. Descúbrelo ahora