Capitulo 26

46 5 1
                                        

Capítulo 26

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Capítulo 26

Zoe -presente

Nos quedamos un momento mirando hacia el techo cuando logró calmar los delirios de mi hermana haciendo que se acostara a mi lado, si bien estaba decidida a hacer pagar a Zack por lo que intentó algunos años atrás, tenía miedo, un enorme miedo de que todo se me saliera de las manos.

Miedo de que intentara hacer conmigo lo que quisiera cuando esté en mi momento más vulnerable, sabía el peligro que estaba corriendo, pero no quería que esto pasara desapercibido. Si no lo logró con Valentina, no me imagino con cuántas chicas si pudo lograrlo y me llena de coraje saber que probablemente no tuvieron ni una prueba para que él recibiera el castigo que merecía.

–Creo que es momento de irme –Val anuncia cuando cierro los ojos– nos vemos en la cena.

Asiento y escucho como ella baja las escaleras para luego cerrar la puerta de la entrada, ignoro el hecho de que unas pisadas más fuertes suben hacia dónde me encontraba recostada. La cama a mi lado se hunde dejando que llegara a mi el olor a un perfume masculino distinto al de Klaus.

–¿Qué es lo que pretendes hacer? –la voz ronca de mi viejo amigo se escucha– realmente lo estás preocupando por que no sabe lo que planeas.

–Y no lo sabrá –respondo en susurro sin abrir los ojos– solo deben confiar en mí ¿si? como antes lo hacían.

–Aún confiamos en ti –admite– aún confío en ti, Zoe. Pero necesito saber que no te meterás en algo peligroso con Zack.

–Solo haré que vean lo que realmente es.

–De verdad no conoces a este Zack, y no quiero que salgas lastimada de por esto.

–Conozco el riesgo –continuo sentándome en la cama– solo necesito que me apoyen en esto, no tomaría ese riesgo si no conociera las consecuencias que me podrían traer.

Veo un poco de dudas en los ojos de Malcom pero luego reconozco la confianza que él me entrega.

–Siempre estaré para ti aunque estés apunto de caer en el abismo, Zozo –sonríe– solo necesito saber cuándo sucederá. No acepto un no como respuesta.

–Lo sabrás, pero primero quiero enredarlo para luego rechazarlo.

–Dañando su ego en el proceso –se acomoda a mi lado entendiendo lo que haré– un hombre con el ego dañado es peligroso, Zoe.

–Quiero que lo sea.

–Solo no dejes que te dañe –se levanta– eres importante, aún eres la rubia favorita del equipo.

Río ante aquel comentario, si bien cinco años atrás mi relación con los chicos del equipo de Klaus era una de las mejores amistades que había conseguido, aún tenía el miedo de que eso se haya perdido.

Amor Sobre HieloDonde viven las historias. Descúbrelo ahora