Capítulo 38

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Capítulo 38

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Capítulo 38

Zoe -presente

Todos se estaban preparando para lo que llamaban el evento del año, el equipo de Klaus le mandó un mensaje de último minuto a Antoni para dejar un par de cosas en el departamento, en cuanto aparecieron en nuestra puerta pareció que una estampida estaba por aplastarme.

–Están en su casa– dije en cuanto los chicos pasaron con cajas llenas de botellas.

–Lo sabemos –dijo Josh saliendo por más cajas.

–Antoni nos dijo que podíamos venir –lo siguió Barry.

–También que podíamos usar su departamento como bodega –dijo Ryan.

–Pero gracias por abrirnos –finalizó Victor besando mi mejilla.

–Eres la mejor– gritaron los cuatro al unísono mientras bajaban las escaleras.

En cuanto los vi salir caminé hasta el barandal observando a los jugadores bajar mientras las puertas del elevador a mi lado se abrían dejando ver a los jugadores restantes salir de ahí con un par de cajas más.

–¿Por qué no les dijeron del elevador? –pregunté con una sonrisa hacia ellos.

–Les hará bien el ejercicio, Zozo –respondió Malcom pasando a mi lado.

–Gracias por dejarnos usar tu departamento como bodega –dijo Klaus entrando detrás de mí.

En cuanto dejó la caja junto a las otras se puso a ver lo que ahora era mi hogar, camino por la sala y con una mirada me pidió permiso para recorrer el resto del lugar, si bien no era precisamente una casa vivíamos en un departamento a la talla de dos deportistas mimados por la prensa y amados por nuestros fans.

–¿Estás rentando este monstruo? –preguntó el guapo y muy sorprendido jugador frente a mi– ya entiendo porque la pulga ama estar aquí.

–De hecho lo compramos –digo con tranquilidad mientras él se acerca cada vez más sorprendido– solo mamá cree que lo renté, nos haría devolverlo si se entera.

Si bien ni Antoni ni yo éramos del tipo de los que despilfarran el dinero nos gustaba invertir en cosas que nos hacían sentir bien, nuestro hogar era una de esas cosas.

–Eres toda una mujer de negocios, Copito –dice con sus ojos clavados en los mios.

–Compré solo lo que me merezco, Cielo –rodeo su cuello con mis brazos– es más que mi hogar, es mi santuario y solo dejo entrar a mi santuario a las personas que me hacen sentir segura.

–Dejaste entrar a Josh –dice con una ceja arriba mientras me rodea de la cintura acercándome más a él– no es posible que él entrara antes que yo.

–No quería tenerte aquí hasta que, ya sabes, todo esto pase.

Mis palabras hacen que desvíe la mirada, sé lo que piensa, también detesto esto.

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⏰ Última actualización: Jan 01 ⏰

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