𝐃𝐚𝐫𝐢𝐨
Estaba esperando a que Alana bajara para irnos cuando Nathan y Mia se fueron. Ya habían pasado quince minutos y todavía no bajaba. Iba a llegar tarde así que fui hasta su habitación para meterle prisa. Llamé pero como no respondía entré.
Miré a mi alrededor y deducí que aún estaba en el baño. Me senté en su cama para esperar y vi frente a mi su armario, ese armario en el que me tuve que esconder para que Nathan no me viera en la habitación de su primita.
Escuché la puerta y al mover la cabeza la vi. Iba con un mono negro con dos rayas rojas a los laterales, unas botas militares y su famosa trenza. Me miraba algo confusa.
-Llegamos tarde. -Dije.
-Hasta que no lleguemos no empezará, relájate. -Se echó esa colonia que tenía en uno de los muebles y me miró abriendo la puerta.- Vamos.
Durante el camino estuvimos en silencio, ella no me miraba y yo me moría de ganas de hablarle.
-¿Porqué siempre llevas esa trenza?
-¿Qué?
-Desde que te conozco siempre la llevas, ¿Es solo porque te queda bien o guardas algún secreto bajo ese pelo trenzado?
Ella se rió y ahí me di cuenta de que había suavizado la situación.
-Simplemente me gusta verme con ella... Bueno, a lo mejor tiene algo que ver que mi película favorita de niña era Rapunzel. -Se río.
-No me sorprende, eres como ella pero morena. -Paramos en un semáforo y la miré.
-¿Lo crees en serio?
-No. -Me reí dándole a entender que era broma y ella me pegó en el hombro mientras se reía también.
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Siempre fuimos nosotros
Fiksi RemajaUn libro donde el mundo del motor y el boxeo se unen. Todo el mundo tiene secretos pero... ¿Todo el mundo está preparado para saber los de su pareja? Bueno, o casi pareja... Darío llega a una carrera ilegal a la que lo invitó su mejor amigo, allí c...
