C: 13 - YULE Y POCIÓN MULTIJUGOS

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Hogwarts-


—Habían pasado varios días donde todos los estudiantes de Hogwarts se encontraban hablando de lo mismo en cada rincón del castillo, la petrificación de la Señora Norris; todos pensaban que estaba muerta, otros pensaban en que el trío de amigos de Gryffindor que habían encontrado en la escena del crimen eran los responsables, y otros, como era el caso de Donker, solo trataba de no ser señalado, así que cada vez era más distante a todos.

Y eso que ya era alguien solitario en Hogwarts.

Aún así, aquel jueves de esa semana, mientras Hermione Granger se encontraba en su clase de Historia de la Magía, el castaño de tercer año se encontraba con la profesora Trelawney, en su clase de adivinación. Ese día, estudiando sobre la tesomancia.

Donker no se quejaba, aunque se sentía incómodo al tener de compañera a Cho Chang, aquella joven asiática de cabellos negros que veía su taza con confusión mientras la profesora estaba a una mesa de ellos-

Donker: Ya deja eso, no vas a ver nada. La adivinación es una porquería. -rodó los ojos-

Cho: No, yo creo que sí debe haber algo. -lo miró- Solo que aún no logro distinguir bien, no sé si lo de arriba es una cruz o...

Donker: O una "X" mostrando que seré completamente rico después de encontrar ese punto en mi vida. -murmuró sarcástico- Déjate de juegos, niña tonta. A nadie le interesa saber mí futuro. -la miró mal-

Cho: Lo siento, pero no puedo dejar que me ofendas de esa forma. Y quieras o no, lamento decirte, pero somos compañeros y quiero mi calificación perfecta en esta clase, así que sí, sí me interesa ver tu futuro en esta taza. -expresó con firmeza-

-el castaño la miró ofendido, definitivamente no le gustaba que lo retaran o que simplemente le hablaran así, y estaba a punto de agarrar la taza que la chica agarraba para poder quebrarla en su cabeza, pero lamentablemente, al menos para Donker, Trelawney llegó frente a ellos; con esa sonrisa enorme al igual que sus grandes vidrios en sus lentes, haciendo lucir sus ojos como dos canicas saltonas-

Trelawney: ¿Qué tenemos aquí? -preguntó con amabilidad-

Donker: Me sorprende que con esas enormes gafas no pueda verlo por sí misma. -la miró enojado-

Trelawney: Oh, mi niño. -lo miró con una pequeña sonrisa, dejando su mano sobre el hombro del joven- Tus palabras han sonado tan vacías como el cariño que tu corazón ha recibido desde que llegaste al mundo. -suspiró-

-el castaño la miró más ofendido qué antes, sintiendo su furia crecer al escuchar algunas carcajadas de sus compañeros de clase, lo cuales para su desgracia, lograron escuchar perfectamente las palabras de la profesora de Adivinación-

Trelawney: Sí, es una lástima. -lo miró con una mueca, pero sonrió al instante- Descuida, con solo tocar tu hombro, pude ver que te espera un futuro con abundancia, conocimiento, firmeza, amor. -suspiró encantada- Solo debes dejarte querer.

Donker: Le prohíbo seguir hablando blasfemias y mentiras sobre mi posible futuro, profesora. -expresó enojado- No me creo nada de lo que dice.

Trelawney: Pero...

Cho: ¿Podríamos leer las tazas de nuestros compañeros, profesora? -se atrevió a preguntar, esperando poder terminar con eso de una buena vez-

-y por suerte, Trelawney asintió sonriendo, olvidando su pequeña discusión con el joven Donker, quien ya tenía una vena resaltando en su cuello mientras en su mente intentaba contar hasta diez, justo como Barty le había enseñado.

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